Artículos de enero de 2015

¿La última traición a España?

Español:

Cuando veas que un separatista catalán maquina una traición a España, no pienses ni que va a ser la última ni la más grande.

La experiencia nos dice que detrás de un Pujol viene un hijo de Pujol y detrás de un Artur Mas hay muchos más haciendo cola.

¿Quién será el último?

¿El último español?

No me gustaría ser el último español y tampoco el último español dispuesto a dar la vida por España y su unidad, pero el hecho es que estoy dispuesto.

¿Herencia y destino?

No lo sé.

En cualquier caso entiendo que la vida que llevo es impropia  de un español. 

Guerra de civilizaciones y más allá

Los atentados terroristas registrados días pasados en Francia pueden entenderse, según se  quiera, como un nuevo aviso o como una nueva alarma.

Aviso premonitorio y muy serio enviado por el mundo árabo-musulmán a Occidente y alarma en un Occidente  en estado de shock.

Principio de realidad: esto es la guerra.

Entiendo que Occidente haría bien en intentar despojarse, al menos temporalmente, de su (falsa) buena conciencia y con ella de su pretendida superioridad moral, aunque sólo fuera para no entrar en una espiral de corte israelí.

Israel como cerebro y Estados Unidos como brazo armado.

¿Y qué hacemos entonces con Alemania,  la Alemania del (futuro) cuarto Reich?

Ya lo tengo. Cerebro y brazo armado de Europa a la vez.

Eso es sólo una posibilidad y no la más probable; en mi opinión, tampoco la más racional.

De hecho hay quien dice que, mientras Estados Unidos se ha convertido en el centinela de la humanidad y sus naciones, Israel lleva décadas actuando como sparring de las comunidades árabes que pueblan los eriales y arenales de Oriente Próximo.

La incorporación del mundo árabo-musulmán a la modernidad europea –su modo de producción y su modelo político y social– pasa por Israel y, en adelante, por Europa.

Curioso pero probable. Y, también, que ese paso-tránsito no será, ni mucho menos, pacífico.

En cualquier caso, yo, aferrado a una ingenua y, por qué no, también supersticiosa visión hegeliano-providencialista de la historia humana y sus avatares, seguiré pensando y creyendo que efectivamente Dios se sirve de las pasiones de los seres humanos para sus fines y, como el buen Francisco, agradeceré haber recibido una sana dosis de inconsciencia (léase ignorancia) para continuar viviendo sin ser devorado por el vértigo que me produce la contemplación de tanto y tan grande horror.

Francisco, guía espiritual de menesterosos

Quiero pensar y sobre todo creer que Francisco puede dar un nuevo y poderoso impulso a la Iglesia católica y a la religión en general por su condición de guía espiritual.

Tengo el convencimiento de que el evangelio de Francisco está hecho, no de dogmas teológicos, sino de solidaridad con los necesitados de pan y calor humano.

La Iglesia de los menesterosos es, a mi modo de ver,  la auténtica Iglesia militante y doliente.

En ella, todos tienen cabida, pero, naturalmente, los últimos serán los primeros, y vice.

¿Dios no quiere que sus criaturas sufran? Francisco, creo que estás equivocado. ¿Aún no te has enterado de que vives/vivimos en un valle de lágrimas?

Somos seres para la muerte e hijos del dolor.  Weltschmerz!

Claro, claro, tú te refieres sin duda al fin último de los seres humanos, de todos los seres de la creación.

Pero mientras tanto…

Bárcenas como pesadilla

Imagino que el nombre de Bárcenas pasará a la historia como una de las grandes pesadillas del Partido Popular en las últimas décadas.

A mi entender, lo que era de suyo un litigio laboral terminó degenerando en un problemón político de muy difícil solución (léase ocultación y amaño) gracias a la torpeza y mala praxis de la entidad  contratante.

Entiendo que Luis Bárcenas era (¿y sigue siendo?) un asalariado y como tal debió ser tratado en todo momento.

Litigio laboral en el marco de un contrato laboral.

Considero que, en principio, la persona jurídica que contrató sus servicios podría y  acaso debería haber acusado a Luis Bárcenas de un delito de desfalco.

Pero, como no lo hizo, entiendo que Luis Bárcenas podría y tal vez debería haber defendido sus derechos acusando a esa misma persona jurídica de un delito de despido improcedente.

Eso para empezar.

En definitiva, yo no soy jurista. Lo cual no me impide ver que el tratamiento dado al asunto por las  partes implicadas ha sido un cúmulo de disparates o, se prefiere, de atentados no sólo a la ley sino también al sentido común.

¿Y cómo va a salir el Partido Popular de ese embrollo?

Jordi Pujol, superimpostor

Tres deseos.

1) Me gustaría saber qué opinión tiene Jordi Pujol de sí mismo y de su comportamiento, especialmente en asuntos de dinero.

Conciencia de sí mismo y conciencia moral.

2) A continuación me gustaría recabar la opinión de un sicólogo.

¿Quién es y qué es realmente Jordi Pujol?

3) Por último me gustaría que alguien –por ejemplo, Javier Cercas–, escribiera un libro en la línea del protagonizado por Enric Marco pero ahora centrado en la figura de Jordi Pujol.

¿Título?

Ya lo tengo.

El Superimpostor o cómo un ser mediocre se convirtió en un gigante