¿La hora de nuestra derrota?

Creo que,  si el pueblo español no reacciona pronto y con energía, moriremos como un pueblo de cobardes y traidores. Los separatistas catalanes serán nuestros verdugos y sepultureros.

El desmantelamiento de España y sus estructuras de Estado ejecutado por Pedro Sánchez en cumplimiento de la orden de los separatistas catalanes

¡Malditos seáis, traidores e ignorantes, ignorantes y traidores!

Los separatistas catalanes y el criterio moral

Me resulta muy difícil comprender y aceptar los tratos de los políticos españoles con los separatista catalanes, todos ellos basados, a mi juicio, en la incurable deslealtad de estos últimos. Pero, claro, yo llevo muchos años en estas tierras.

Mi conclusión es sencilla y tajante: el separatista catalán miente incluso cuando dice la verdad. ¿Por qué? Porque -siempre en mi opinión- su intención no es otra que engañar y conseguir lo que quiere con el menor coste posible.

Su lema podría ser: Siempre a traición, nunca con violencia.

Estoy convencido asimismo de que el separatista catalán carece de criterio moral o, si se prefiere, de conciencia de culpa cuando incurre en un acto de deslealtad (¿traición?), sea cual sea su naturaleza.

He aquí dos palabras que, juntas con otras varias de su mismo campo semántico, el separatista catalán nunca pronuncia. A ellas habría que sumar las de los campos opuestos, como España, español, idioma español, etcétera. 

Considero que el límite del comportamiento del separatista está en el extremo opuesto: en la violencia,  que  significaría el fin de su manera de actuar y, en definitiva, el fin de su comunidad humana, una comunidad con pretensiones de pueblo elegido.

Mientras tanto, a mentir, que es lo suyo.

Guerra semántica contra todo lo español

Considero que hace ya bastante tiempo los separatistas catalanes emprendieron una guerra sorda, nunca silenciosa, siempre implacable contra todo lo español en el ámbito de la semántica.

Y si es cierto que esa guerra se inició en su demarcación histórica, también lo es que pronto se extendió al conjunto de España y muy concretamente a aquellos enclaves  y recintos controlados por ellos y/o sus aliados.

Semántica lingüística, también lógica y cognitiva, pero sobre todo social.

En primera instancia debía desaparecer del mapa, de todos los mapas de este país, lo español como núcleo semántico de múltiples campos pero sobre todo de un universo plural y dinámico en lo colectivo, lo político y lo cultural.

¿Resultado inmediato? Un idioma español sin referentes visibles, tangibles e identificables; ni históricos ni geográficos ni sociales.

Pero, en definitiva, lo que se pretende es hacer desaparecer para siempre el idioma español, cuya extinción ha sido señalada como el fin de nuestra historia.

Lamentablemente, los españoles hemos tardado demasiado tiempo en cobrar conciencia de la agresión urdida y perpetrada por nuestros desleales e indignos compatriotas.

¿Qué hemos hecho y qué hacemos?

Alguien dejó escrito: Die Sprache ist die Heimat, El idioma es la patria.

Españoles sin idioma, españoles sin patria.

 

Traición al Estado en nombre de la utilidad pública

Entiendo que Pedro Sánchez en su condición de jefe del Ejecutivo español ha decidido sacrificar la soberanía nacional y el Estado de Derecho con su Constitución en aras de lo que llama y define como «utilidad pública».

¿Puede consentir tamaño atropello el Poder Judicial?

En mi opinión, si el Poder Judicial es independiente no debe consentirlo, si lo consiente no es independiente.

 

Rosa Díez, patriotismo español de izquierdas

Desde hace muchos años –con toda seguridad más de treinta–, Rosa Díez es para mí el referente del patriotismo español de izquierdas.

Entiendo que la buena mujer se mantiene fiel a sus convicciones, siempre dispuesta a dar la cara cuando y donde lo considera conveniente. En la práctica eso significa actuar en solitario o con un más que pobre acompañamiento.

Ese es para mí el precio de su lealtad y esa es para mí la Rosa de España.

 

En España se habla español

Entiendo que en España se habla español y, asimismo, que el español es el idioma oficial de España.

No me parece congruente que se diga, por ejemplo: En Francia se habla francés y el francés es el idioma oficial de Francia, para añadir a continuación:

En España se habla castellano y el castellano es el idioma oficial de España.

¿Es un caso único en el mundo?

Estoy convencido de que de que, en este caso y similares, se trata de un subterfugio ideado/aprovechado por los separatistas catalanes  para eludir palabras tan odiosas para ellos como España y español. 

¿Lo saben los españoles? Creo que no todos y no todo.

Pacto de lealtad

Propongo que al menos los dos grande partidos nacionales firmen un Pacto de Lealtad, si no lo han hecho ya. A mi entender, el acuerdo debe abarcar necesariamente los temas de Seguridad Nacional y Política de Estado Interior y Exterior para actuar siempre conjuntamente desde la Lealtad Institucional.

Entiendo que la gravedad de la situación exige lealtad e inteligencia.

Pacto de lealtad

Propongo que al menos los dos grandes partidos nacionales firmen un Pacto de Lealtad, si no lo han hecho ya. A mi entender, el documento debe abarcar necesariamente los temas de Seguridad Nacional y Política de Estado Interior y Exterior para actuar siempre conjuntamente desde la Lealtad Institucional.

Entiendo que la gravedad de la situación exige lealtad e inteligencia.

 

Ábalos, del PSOE, acierta en su propuesta a los separatistas

Entiendo que después del último y más atrevido desafío separatista al Estado Español –pasar del diálogo y la negociación a la imposición de la independencia de Cataluña por la vía de los hechos consumados–, el PSOE como partido del Gobierno se ha visto en la obligación ineludible de cerrar el paso de una vez por todas a nuestros desleales compatriotas con una declaración institucional y, dentro de ella,   una propuesta de obligado cumplimiento a cargo del Consejo Interterritorial, dirigida a sus máximos representantes.

Y así ha sido.

Cabe imaginar, no obstante, que esos separatistas seguirán practicando su política de la puta i la Ramoneta, pero ahora ya aceptan los indultos y, según sus propias  palabras, renuncian a la vía unilateral.  De boquilla, pero renuncian. Y, por encima de todo,  les consta que el Gobierno de España defenderá la integridad territorial, política e histórica de nuestra Nación con los medios de que dispone como Estado social y democrático de Derecho.

No hay mal que por bien no venga.