La envolvente catalana

Entiendo que Roca, con su precaria operación, mostró el camino al ciudadano Rivera, que, una vez amortizado, dejará el sitio al tránsfuga Manuel Valls.

Los tres catalanes.

Entiendo que ahora se trata de poner un catalán en Madrid, concretamente en el Gobierno de España,

Él, que en mi opinión no será ni Rivera ni Valls, tenderá puentes con el titular de la Generalidad y juntos convertirán la política española en un asunto catalán tratado por catalanes, sólo por catalanes.

No habrá independencia en sentido convencional. Será una suplantación. España será suplantada por Cataluña.

Lo hecho hasta ahora es bastante más que lo que falta por hacer.

Y los españoles sin enterarse.

Rebelión sin violencia pero con dolo

Parece ser que las defensas de los encausados en el proceso por el procés  se han esforzado en demostrar que en los actos dirigidos y/o protagonizados por éstos  no hubo violencia y, en cualquier caso, nunca violencia suficiente para que se los pueda acusar ahora de un delito de rebelión.

Personalmente puedo compartir esa teoría  pero haciendo constar que, en este caso concreto, la falta de violencia en la fase inicial del levantamiento contra el orden constitucional vigente en el Estado español respondió a un plan minuciosamente elaborado para eludir ese delito respetando la letra de la Ley pero infringiendo gravísimamente su espíritu.

Tanto es así que utilizaron niños y ancianos como fuerza disuasoria, no de choque. Naturalmente, detrás estaban los rebeldes/alborotadores y, en último término, los líderes y responsables políticos.

Con alguna variante formal, lo de siempre, como siempre.

Pienso que la política de la puta i la Ramoneta da mucho juego y, sobre todo, ayuda a sobrevivir basculando eternamente entre la guerra sucia de fondo  y la rebelión simulada o disimulada en la escena pública.

Conclusión: frustración e irredentismo.

El jurista tutor, el pupilo político y los intereses generales de España

Entiendo que la epístola que  Francesc de Carreras dirigió a Albert Rivera con fecha del 14 de junio de 2019, publicada días después  en el diario El País, es en el fondo un apercibimiento,  más  autoritario que autorizado,  de un tutor a su pupilo.

Albert, no te comportes como un adolescente caprichoso  y piensa en los intereses generales de España. Te conozco y te quiero.

Entiendo que  el prestigioso jurista Francesc de Carreras ha tenido mucho tiempo y muchas ocasiones  para pensar y actuar  en defensa de los intereses generales de España. Por ejemplo, denunciando la dictadura encubierta implantada en Cataluña por la burguesía condal, la misma a la que él pertenecía y pertenece, hace ya décadas y ahora en fase de consolidación inapelable e irreversible.

Como muy bien debe saber y sabe el  señor De Carreras,  esa dictadura encubierta y real estuvo precedida por  la usurpación, a todas luces ilegítima e ilegal, de las instancias de decisión y representación de la comunidad autónoma de Cataluña por parte  de las fuerzas separatistas integradas/organizadas en un frente nacional unitario ya antes de que se celebraran las primeras elecciones democráticas en España.

Entiendo igualmente que el señor De  Carreras lo sabe, como sabe que, por lo tanto, todas las instituciones autonómicas de Cataluña son, en razón de su origen, ilegítimas e ilegales (conjura con fraudes de ley en cadena).

Aunque se oculte obstinadamente, el señor De Carreras sabe sin duda que en Cataluña hay dos comunidades lingüísticas: una comunidad minoritaria y opresora de lengua catalana y una comunidad mayoritaria  y oprimida de lengua española.

Por último, imagino que el señor De Carreras, con manifiesta vocación de pedagogo, ha oído hablar de la inmersión obligatoria y excluyente en catalán  que se lleva a cabo en todas las escuelas de esta comunidad autónoma por mandato de la Generalidad y sabe sobradamente que esa medida y su práctica sistemática y programada atentan gravísimamente contra  los derechos fundamentales del ser humano.

Señor De Carreras, pienso que si se ve usted con ánimos podría escribir una  misiva al jefe del Gobierno español, con copia al presidente de la Generalidad, denunciando la situación política y social que existe hoy en Cataluña, situación que se ha venido fraguando durante décadas.

Ahí podría poner usted de manifiesto sus conocimientos jurídicos  y prestaría un servicio de transcendencia histórica a España y, muy especialmente, a los españoles de esta comunidad autónoma.

Proceso al procés

Hace algún tiempo, el actual arzobispo de Tarragona y primado de las Españas, teólogo por sus estudios, afirmó urbi et orbi  que la democracia es superior a la Constitución.

¿Se pueden contraponer en buena lógica democracia y Constitución?

Sí, se puede. Para ello basta con pensar y decir  que democracia es en este supuesto un concepto teórico,  puro y humanamente superior, mientras que la Constitución, en este caso española, es la aplicación práctica y por lo tanto defectuosa de ese concepto.

Sea como fuere, entiendo que el hombre de Dios se refería, por un lado, a la democracia tal como se practica en Cataluña y, por otro, a la Constitución vigente entonces y ahora en un Estado de derecho, llamado Reino de España, del que él  era y es ciudadano.

Sofismas y añagazas aparte, quiero pensar que con la sentencia del proceso a los dirigentes y responsables del procés sabremos definitivamente qué hay de cierto en la declaración del teólogo catalán.

Iglesias y sus números rojos

Entiendo que, para que un banco o similar te conceda un crédito de medio millón de euros, tienes que tener con qué responder, siempre con creces.

¿Qué fianza se fijó para concederle el crédito solicitado a Pablo Iglesias?

Entiendo asimismo que la respuesta a esa pregunta nos dará una idea bastante exacta de la solvencia económica de Pablo Iglesias y su pareja o, lo que en este caso es igual, de su patrimonio y sus ingresos.

Por lo demás, las palabras de Pablo Iglesias me dicen que el pobre hombre falta a la verdad y, en su descargo, que es poco listo.

España: Estado de derecho y Monarquía parlamentaria

Entiendo que los separatistas catalanes deben saber y saben que son ciudadanos de un Estado de derecho llamado Reino de España y constituido en una Monarquía parlamentaria.

Separatistas, si no tenéis Rey, ¿por qué habéis jurado o prometido cumplir las leyes de un Estado de derecho llamado Reino de España?

Entiendo, pues, que todas vuestras infracciones de las leyes del Reino de España como Estado de derecho van precedidas por un delito flagrante de prevaricación.

Ese es vuestro estigma.

España, recuerda

España, recuerda que soy y quiero seguir siendo siempre hijo tuyo. Cuenta conmigo.

Ante la destrucción de España

Entiendo y siento que los españoles estamos a punto de consumar una de las mayores traiciones de que es capaz el ser humano en cuanto colectivo y sociedad nacional: la destrucción de nuestra Patria, España, siguiendo las instrucciones de los separatistas catalanes.

¿Y qué hago yo ante esa farsa indecente y monstruosa?

¡Me cago en la madre que me parió!

La valentía de los separatistas catalanes

He observado que cada vez que un político separatista reclama el apoyo de un dirigente español, incluido nuestro jefe de Gobierno, le pide enfáticamente que sea valiente o tenga coraje.

Evidentemente, que sea valiente o tenga coraje para traicionar a su Patria.

¿Realmente podéis pedir valor o coraje a alguien vosotros, que sois la personificación de la cobardía y la deslealtad? ¿Vosotros, que habéis nacido para mentir?

Miserables.

Podemos contra Pablo Iglesias

Podemos parece sumido en una crisis  que puede entenderse como el punto final de un proceso que ha ido minando la salud de esta formación política desde su fundación en enero de 2014.

De sus fundadores sólo queda Pablo Iglesias, que ahora tiene que cargar sobre sus espaldas toda la responsabilidad de los resultados de la formación, inicialmente de extremo izquierda, en las elecciones del pasado 26 de mayo.

Los demás -Iñigo Errejón, Carolina Bescansa, Juan Carlos Monedero y Miguel Urbán, entre otros- han ido abandonando el partido, no su ideología, por motivos diferentes pero por una misma y una única razón: la personalidad de Pablo Iglesias.

La crisis es tan grave que se habla de refundación del partido, y los críticos apuntan de manera casi unánime a Pablo Iglesias como causante y responsable de ella.

Por eso, mientras unos hablan de refundación del partido, otros fijan los ojos en su dirección. Uno de estos es Ramón Espinar, que no sólo se opone a un posible pacto de gobierno con el PSOE de Pedro Sánchez, preconizado por Iglesias, sino incluso a que éste siga al frente de Podemos, cargo que quiere y pide abiertamente para él.

Esperemos a ver qué queda del partido, de su ideología y, sobre todo, de su programa político y social.

Me inclino a pensar que la crisis va a provocar cambios profundos no sólo en Podemos y su organización interna sino también, y sobre todo, en toda la izquierda española y menos española.