La guerra de las Autonomías

Según dirigentes separatistas, Cataluña lleva décadas en guerra con España.

Guerra sucia a la catalana manera.

Guerra contra España, que financia su propia destrucción y desintegración, al tiempo que financia el empoderamiento de una Cataluña que pronto será más que una república independiente.

Una Cataluña cerrada a todo lo español y una España abierta a los agentes del separatismo catalán, de modo que puedan crear, organizar y promover focos afines a su causa en todos los rincones de España.

A partir de ahí, la guerra de las Autonomías.

España paga y los separatistas dirigen su destrucción y la usurpación de su soberanía por persona interpuesta (léase Pedro Sánchez).

Ellos son los dueños de nuestra Patria.

Ante esa situación, ¿qué puede hacer un Viriato extremeño con sus cuatro tribus en pie de guerra?

Tu gesto

Tu gesto de lealtad me vivifica.

Gracias por la flor, Margarita.

¿Qué va a ser de España?

No lo sé, pero me temo lo peor.

¿Y qué es lo peor para España?

A mi modo de ver y entender, que políticos españoles como Pedro Sánchez perpetren y consuman la traición ideada y programada por separatistas catalanes por espacio de cincuenta años.

Una conjura que ha durado cincuenta años y probablemente va a estallar en forma de caos social y político en pocos meses.

La historia es de los muertos.

¿Y el futuro?

El futuro de España está reservado a los traidores.

Yo los veo como sus herederos.

Lo que me gusta, lo que me disgusta y lo que no soporto

Confieso que me gusta todo lo español, incluido lo que no me gusta.

Confieso que me disgusta todo lo antiespañol, incluido lo que no me disgusta.

Confieso que lo que peor soporto es la falsedad y la deslealtad de los separatistas catalanes.

La política española se catalaniza aún más


Gabriel Rufián, el subalterno, ha manifestado recientemente que Podemos ofreció la cabeza de Josep Borrell al bloque separatista catalán a cambio del apoyo de éste a los presupuestos de Sánchez.

Como entiendo que la propuesta tiene el sello de la traición y el cambalache no puedo decir que no sea cierta.

De hecho está en la línea de los últimos cincuenta años de historia de España y su apéndice catalán.

Siguiendo esa línea me malicio que los programadores y valedores de la República de Cataluña quieren fichar ahora al polivalente Josep Borrell para convertirlo ipso facto en su ministro de Asuntos Exteriores.

Dit i fet.

Evidentemente, en el pack van incluidos el cargo, sus secretos, sus contactos.

Peix al cove!

La falacia del obispo

Según he podido leer últimamente  en varios periódicos españoles,  Xavier Novell, obispo de Solsona, ha declarado que “el derecho a decidir es superior a la Constitución”.

En su declaración, que doy por fidedigna toda vez que no ha sido desmentida, el obispo menciona  un derecho -el derecho a decidir-, pero no menciona ni el sujeto ni el objeto concreto y específico de ese derecho: quién decide y qué decide.

A mi entender, la Constitución de un Estado de derecho, en este caso concreto el Reino de España, puede y debe entenderse como la plasmación  del derecho, ejercido por una comunidad humana,   a decidir su organización territorial, social y política, presente y futura,  para convivir en un marco legal propuesto y aprobado mediante votación por los miembros de esa misma comunidad humana a través de sus representantes, elegidos democráticamente.

Entiendo que toda Constitución es un derecho a decidir ejercido y, en consecuencia, convertido en acto.

Por lo tanto, no me parece correcto contraponer derecho a decidir y Constitución, dado que, en este caso concreto, la Constitución recoge el derecho a decidir ejercido por los miembros de una comunidad en cuanto ciudadanos  como acto libre y democrático con las garantías que otorga  el Estado de derecho y sólo el Estado de derecho.

Me inclino a pensar que, aunque no los menciona, el obispo de Solsona plantea casos que tienen que ver más bien con el incumplimiento de la Ley, la prevaricación y el perjurio  y que, a mi entender, pertenecen ya al ámbito de lo delictivo  y lo pecaminoso.

Si, como  muy  bien sabe el señor obispo, la Iglesia hizo suyo durante siglos  un lenguaje dogmático sin concesiones, los miembros de la sociedad civil de un Estado de derecho suelen utilizar el lenguaje propio de la comunicación entre iguales, habida cuenta de que toda sociedad democrática es en definitiva un universo de opiniones.

No obstante, aquí es norma utilizar un lenguaje apodíctico, en cierto modo el equivalente mundano del lenguaje dogmático de la Iglesia,  en asuntos relacionados con el Derecho público como son la formulación de las leyes y la exigencia de su cumplimiento por parte de los ciudadanos, doctrina que, en mi opinión,  el obispo de Solsona debe tener en cuenta si un día decide  ser un ciudadano honrado y leal  de un Estado de derecho llamado Reino de España.

Mientras tanto considero que el hombre de Dios falta a la verdad, pues, siempre en mi opinión, su declaración contiene una falacia: la falacia del obispo.

Los golpistas y el golpe del 1-O

La Fiscalía acusa a los golpistas del 1-0 de “haber atacado el corazón de la democracia española”.

A mi entender, la acción de esos golpistas con sus secuaces y sus valedores constituye un ataque frontal, premeditado y deliberado a la esencia histórica, política y social de España, constituida en Estado de derecho con el nombre de Reino de España, toda vez que el propósito manifiesto y manifestado por los golpistas con su acción es  destruir España como realidad vigente.

Quim Torra exige valentía a Pedro Sánchez

El actual Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, no sólo no ha conseguido imponerse a los separatistas catalanes y hacer que éstos actúen de acuerdo con la Constitución y sus leyes, sino que se ha visto obligado a aceptar sus tesis y seguir el camino que ellos le marcan e imponen.

Ahora mismo, el Gobierno de España está actuando en contra de la Ley por imposición de los separatistas catalanes.

A mi entender, ni Pedro Sánchez ni ninguno de sus ministros está a la altura de las circunstancias ni tiene la visión de Estado que se requiere en estos momentos para hacer frente a la perfidia de seres humanos como Quim Torra.

Para este ser miserable, traicionar a España y los españoles es un acto de valentía, el acto de valentía que él exige ahora a nuestro jefe de Gobierno.

¿Cuál será el próximo acto de valentía?

Cuarenta y siete años y un día con Margarita

Soy una criatura  alienada, 

conozco a una mujer,

la divinizo y, a través de ella,

vislumbro la transcendencia.

Transcurridos cuarenta y siete años y un día,

soy una criatura alienada con vislumbres

¿Saldrá o no saldrá del armario separatista Josep Borrell?

Estoy convencido de que el hombre está donde está para cumplir una misión, que no es precisamente defender los intereses materiales e inmateriales de España y los españoles a tiempo completo.

Estoy convencido asimismo de que el hombre pertenece al Partido de los Falsos Socialistas de Cataluña (PFSC) como Miquel Iceta. La diferencia está en que mientras Iceta es un maestro consumado de la intriga, a Josep Borrell le cae muy mal  el traje de Exteriores. Mis ojos me dicen que a sus ojos les falta convicción.

Otrosí, estoy convencido de que el hombre  es un español vergonzante y un separatista vergonzante.

¿Que si saldrá o no saldrá algún día del armario separatista? La verdad es que no lo sé, pero alguien o algo me ha soplado al oído que, sin dejar su ministerio, se hará cargo simultáneamente de los asuntos de España y Cataluña en el extranjero.

Después vendrá la suplantación y, después de la suplantación, el cambiazo.

E se non è vero, è ben trovato…