Patxi López, traidor

Lo sabía y, por lo tanto, me lo temía. Desde hace algún tiempo vengo siguiendo las maniobras tácticas y las palabras, siempre calculadas y  casi siempre ambiguas, del vasco Patxi López.

Traidor al PSOE, traidor al socialismo, traidor a España. Sus últimas declaraciones públicas lo confirman de manera inequívoca y, a mi entender, definitiva.

Para el PSOE y, en consecuencia, para España, un problema gravísimo que añadir a los que ya tienen.

La mancha separatista se intensifica y se extiende. Es de temer que en un futuro más o menos próximo los falsos socialistas vascos, conocidos aquí como los odones,  monten una pinza con el PSC de los icetas para reventar el núcleo duro del PSOE y los barones de la España profunda y, a partir de ahí, reventar todo gobierno que pretenda defender la unidad de España.

Estamos ante la puesta en marcha de una nueva variante de la envolvente catalana.

Nota                                                                                                                                                                                                       No digo que todos los socialistas vascos sean falsos. Pienso tanto en Odón Elorza como en Nicolás Redondo Terreros.

Tres agujeros negros en el independentismo catalán

Entiendo que, en estos momentos, el  independentismo catalán presenta, entre otros, tres agujeros negros en su estructura como proyecto de estado, y son: la corrupción del clan de los Pujol-Ferrusola, la bancarrota de la Generalidad y la entrega del poder a facciones políticas antisistema y filoanarquistas.

En mi opinión, esos tres agujeros, juntos y por separado,  son más que suficientes para engullir y aniquilar cualquier proyecto político de una pretendida república catalana basado en la idea de ofrecer una vida mejor a todos y cada uno de sus afortunados ciudadanos.

Pienso que la sociedad civil de Cataluña,  sobre todo la sección catalana,  ha entendido que la corrupción del clan Pujol-Ferrusola es la corrupción de las cuatrocientas familias que históricamente han controlado la vida política, social y económica de este pequeño país.

Dado que el proyecto independentista es un proyecto de estado dirigido por la burguesía, cabe preguntarse, ya de entrada, ¿con qué dinero piensa financiarlo si ahora mismo la Generalidad está en bancarrota y se mantiene en pie gracias a la caridad del Estado opresor?

La entrega del poder, o al menos del protagonismo social, a facciones políticas antisistema y anarcoides es una maniobra  cuyas consecuencias nos son conocidas por la historia. Esta nos dice que los miembros de la burguesía catalana huyeron  a la carrera de los pistoleros anarquistas y pidieron auxilio a la derecha española. De eso hace ahora menos de ochenta años.

Parece que el Banco Sabadell lo recuerda.

La burguesía de la Meseta contraataca

A mi leal saber y entender, la burguesía de la Meseta, núcleo humano de lo que se ha conocido convencional y tradicionalmente como derecha española, fue siempre capitalina,  burocrática o, mejor dicho, funcionarial,  clerical, militarista y, por encima de todo, parasitaria.

Ese parasitarismo suyo  sirvió de excusa y coartada pero también y sobre todo de argumento y justificación a las burguesías periféricas nacidas al calor de la Revolución industrial  para romper el pacto a tres bandas (Castilla, Cataluña y Vasconia) y  rebelarse contra el imperio  de la capital cuando ese imperio dejó de estar avalado y respaldado por el Imperio de ultramar.

Sin Imperio no hay ni encomiendas ni prebendas.

Aunque no lo sepamos o, sabiéndolo, nos neguemos a admitirlo, los españoles sufrimos, todavía hoy,  las consecuencias del desastre  que culminó en 1898.

Entiendo y siento que nos falta una conciencia nacional y patriótica  que nunca tuvimos o que tuvimos y perdimos porque no supimos defenderla.

Pero el caso es que, según parece, la derecha de esa derecha española está dispuesta ahora a enfrentarse a la burguesía rebelde y desleal  de Cataluña para ponerla en su sitio, dedicada en cuerpo y alma a sus negocios tradicionales, y convencerla de una manera u otra de que debe dejar el gobierno  de la nación a quien corresponde y siempre lo tuvo.

En principio, la empresa me parece bien, pero la verdad es que niego a sus componentes talla intelectual y sentido de Estado, no de clase, para llevar a cabo la tarea con éxito.

Estoy convencido de que, lamentablemente, ni Aznar ni Zarzalejos tienen ese tipo de comprensión de la realidad que se requiere para meterse en la cabeza de un burgués catalán y reproducir sus procesos mentales, y, en mayor medida aún,  si ese burgués catalán es un infiltrado.

Al decir esto me refiero tanto a un Josep Piqué como a un Miquel Iceta, por citar sendos ejemplos de traición y perfidia; uno a la derecha o donde proceda, otro, aparentemente, a la izquierda.

Y, volviendo a nuestro desastre, confieso que me tengo por heredero y continuador  intelectual de la Generación del 98, concretamente del legado de  dos hombres que, al igual que yo ahora, hicieron del dolor del mundo el dolor de España,

Para ellos y para mí,  lo español fija  y modela una manera de ser y estar en el mundo.

La envolvente catalana explicada a los españoles en dos lecciones

Primera lección

Estamos en la Cataluña de los últimos años sesenta y primeros años setenta de ese siglo que ya es historia, y, a mi entender, tanto el proyecto independentista en términos estratégicos como su ejecución práctica, la envolvente catalana en cuanto modus operandi, se asientan en un concepto nuclear cuyo alumbramiento y formulación teoricopráctica tienen lugar en este momento histórico marcado por la agonía y la muerte del franquismo.

Fieles a  ese concepto nuclear, los promotores ideológicos del nuevo movimiento nacional establecen con carácter de premisa categórica que en Cataluña la política deberán hacerla los catalanes, tanto para ellos como para los no catalanes, en el bien entendido de que  catalanes son ellos y los que ellos dictaminan que son catalanes. Exclusivamente.

Instaurada la democracia en España, se inicia lo que los sabras catalanes  llamarán después Proceso. Su primer gran objetivo será copar todas las instancias de decisión y representación democrática del nuevo país y futura nación,  pero procurando dejar un pequeño espacio socio-político para disidentes y no catalanes o extranjeros a modo de outlet y coartada democrática.

El  proyecto independentista catalán es, en su concepción y ejecución, una conjura en toda regla, pues lo que se pretende es ni más ni menos  que crear un estado dentro del Estado anfitrión  para luego reventarlo y suplantarlo. Eso significa que habrá que proceder necesariamente por sorpresa, con sigilo y por la vía de los hechos consumados. Y siempre negados.

Y así se hace. De la noche a la mañana, elementos adictos al nuevo movimiento nacional copan todas o casi todas las instancias de poder y representación democrática, desde la Generalidad hasta los partidos políticos, pasando por el Parlamento autonómico.

La sociedad catalana con sus más de siete millones de ciudadanos está formada ahora, principios del siglo XXI,  por una comunidad minoritaria, privilegiada y opresora de lengua catalana y sentimiento tendencialmente independentista, y una comunidad mayoritaria, marginada/ignorada y oprimida de lengua española y sentimiento español que, despojada de sus señas de identidad, ha sido condenada a la no existencia, mientras que sus cabezas pensantes más rebeldes han sido recluidas en el limbo de la muerte civil.

Para completar el cuadro programático de tan perverso y radical genocidio sociocultural  se prohíbe por ley que en las escuelas públicas de Cataluña se enseñe y se aprenda español, idioma que es  erradicado asimismo de la Administración pública autonómica y su extensísima zona de acción e influencia. Aquí y ahora no sirve de nada que el español  sea, según la Constitución vigente, el idioma oficial de España y, mucho menos, que constituya la lengua materna de más de la  mitad de la población escolar catalana.

En Cataluña ha quedado instaurada una dictadura de estirpe burguesa con un partido único que, con ayuda de variantes ficticias y nombres ficticios, llegará a cubrir hasta el noventa por ciento de su espectro sociopolítico. Es el partido del nuevo régimen.  Hoy Cataluña es oficialmente independentista, sólo independentista. Así lo proclaman tanto los miembros de su clase dominante como los servidores de esa clase dominante y su ideología.

La parte ha empezado a comerse al todo. Es la hora de la envolvente catalana.

continuará…

Pablo Iglesias, Cataluña y sus comunes

Imagino que  Pablo Iglesias sigue sin saber que Cataluña está sometida, desde hace décadas, a una dictadura burguesa, toda vez que su sociedad está formada por una comunidad minoritaria y opresora de lengua catalana y una comunidad mayoritaria y oprimida de lengua española.

Probablemente tampoco sabe que Xavier Domènech y Ada Colau, con sus comunes, están al servicio de esa burguesía y ahora tratan de atraerlo a su bando e incorporarlo  a su frente.

¿Y qué puede hacer Pablo Iglesias para enterarse, de una vez por todas, de lo que ocurre en Cataluña?

Pues sencillamente preguntar  a los que sufren esa dictadura burguesa y negarse  a ser informado/adoctrinado por quienes la mantienen y apoyan con pleno conocimiento y absoluta deslealtad a las clases más necesitadas y marginadas de la sociedad catalana.

Evidentemente, el docto e inteligente Pablo Iglesias sabe lo que es ignorancia culpable.

El PSC de los icetas

Entiendo que el socialismo nace de la unión y busca la unión a través de la unión. Sin unión no hay socialismo.

Entiendo asimismo que el PSC de los icetas nace de la desunión y busca la desunión a través de la traición. Sin traición no hay PSC.

Pregunto: ¿cuándo y cómo pagará el PSC de los icetas sus traiciones a España y los españoles?

Los separatismos periféricos vistos desde la Meseta

El diario ABC recoge en su tercera de hoy sábado, 7 de enero, un texto de Joaquín Leguina titulado Dejar de cavar. En él su autor expone un puñado de reflexiones sobre los separatismos periféricos que vienen perturbando gravísimamente la vida política y social de España y los españoles desde la transición democrática.

Como mínimo.

Puedo imaginar que, aunque inconexas, esas reflexiones nacen de una preocupación honda y sincera por el presente y el futuro inmediato de España y en cierto modo recogen la visión del problema que tiene un español ilustrado residente en la Meseta.

Preocupación, sí, pero, a mi entender y sentir, sin conocimiento directo de la situación, al menos en el caso de Cataluña.

Lo que los españoles de tierra adentro saben de la Cataluña actual y real  no les ha llegado a través de españoles de esta región sino a través de separatistas.

Eso hace que su relato, por venir de quienes viene, sea falso y fraudulento de necesidad.

Estamos en la tierra de la intriga permanente.

Y en esa intriga permanente los dirigentes del PSC (Partido de los falsos socialistas de Cataluña) han jugado un papel en muchas ocasiones decisivo para España y los españoles  como agentes dobles y/o aliados irreductiblemente falsos.

En mi opinión, el señor Leguina y los españoles de tierra adentro en general podrían/deberían tratar de entender y saber que el plan general de los separatistas catalanes, al que ellos llaman proceso, es en realidad una conjura que viene de los tiempos de Franco y abarca algo así como el ochenta u ochenta y cinco por ciento de las formaciones políticas de Cataluña. En esa conjura está  el PSC desde los tiempos de Joan Raventós, Pasqual Maragall y Narcis Serra, todos ellos burgueses y todos ellos separatistas, todos ellos traidores al socialismo y, por eso mismo,  también a los socialistas españoles.

Cargos públicos y responsabilidad

Aunque no soy jurista, entiendo que, cuando se tiene conocimiento o sospecha fundada de que un ciudadano ha incurrido en un acto o un comportamiento legalmente  incorrecto y punible, lo que procede es presentar denuncia contra él y obligarlo a asumir su responsabilidad. A mi modo de ver, que el acusado o simplemente sospechoso dimita o sea cesado en sus funciones por regla general ni tiene que ver con el proceso judicial en sí mismo ni es prioritario. Además, en la mayoría de casos la medida es utilizada como cortina de humo y/o maniobra de distracción.

En mi opinión, en España fallan escandalosamente los sistemas de control y, en última instancia, el control de los controles que debe ejercer la sociedad civil.

Dado que, como es sabido, la ley está hecha para todos y a todos obliga, incluidos los cargos públicos, pregunto: ¿cree el señor Trillo que en un caso manifiesto de negligencia punible a causa de la cual murieron sesenta y dos personas basta con pedir disculpas?

La burguesía catalana y los antisistema

En el pasado, cuando los miembros de la burguesía catalana vieron que sus haciendas y sus vidas corrían peligro a manos de la izquierda anarquista y sus pistoleros, corrieron a pedir auxilio a la derecha española y dispensaron un recibimiento triunfal al Ejército liberador/salvador en Barcelona.

Ahora, la izquierda antisistema, heredera ideológica del viejo anarquismo, amenaza el poder y la hacienda de los descendientes de aquella burguesía.

De momento no hay ni pistolas ni pistoleros.

A Margarita (regalo de Reyes)

Piensa que, si ahora no te escribo versos, no es porque ya no te quiero;

es porque me dispongo a morir y morir sólo puedo hacerlo solo.

¿Solo para siempre?

Sabadell, España, enero de 2017