¿Es cierto?

Todo ser es él,

sólo él

y él solo.

 

Un futuro programado

Entiendo que el ser humano debe empezar cuanto antes a programar su futuro en términos de viabilidad y sostenibilidad. Con una población total de siete mil ochocientos millones (7,8 billones según el cómputo anglosajón), la humanidad está obligada a hacer un inventario exacto y riguroso de las existencias de materias primas y, a partir de ahí, establecer  sistemas que permitan conocer y controlar el  consumo individual y total.

Seguir con las prácticas actuales, basadas en un consumo descontrolado de las materias primas esenciales para la vida humana es, a todas luces, una forma de suicidio colectivo.

¿Guerra Estados Unidos – China?

¿Es imaginable una guerra entre Estados Unidos y China en un futuro más o menos próximo?

Personalmente pienso que estos dos países, cada uno con su bloque, pueden entrar en una escalada de amenazas y provocaciones que a su vez desemboque en una espiral de acciones bélicas, más o menos controladas/descontroladas, que a su vez termine en un enfrentamiento total y global.

Evidentemente, todo ello gracias a los errores de cálculo cometidos por las dos partes.

Pienso asimismo que, cuanto mayores proporciones cobre el conflicto y cuanto más graves sean los daños que se inflijan recíprocamente los contendientes, mayores serán las probabilidades de que China y su bloque terminen por imponerse.

Imagino que en última instancia podría ser una guerra de supervivencia por resistencia.

Fin de una civilización. En este supuesto, de la Civilización Occidental.

No fin de la Humanidad.

En cualquier caso, me aferro al eterno retorno.

 

 

Sentimiento de pertenencia catalán

A mi entender, el núcleo del sentimiento de pertenencia de los catalanes radica, perdura y se transmite en la sangre, los apellidos y la herencia.

Por lo que sé, a ese núcleo no tiene acceso nadie no catalán.

El mal y el bien

Entiendo que, en términos humanos, el mal es necesario en cuanto que hace que el bien sea bien.

Mi pregunta es:

¿es el mal función del bien o es el bien función del mal?

Una patria sin himno, un partido sin nombre

Para mí, el hecho de que el himno de España no tenga letra es igual o peor que no tener himno. Una imposición ignominiosa e inadmisible de los separatistas y sus aliados. Me comprometo a componer mi himno de España y mi himno a España. Sólo necesito tiempo e inspiración. Procuraré que sea un himno patriótico, no ideológico, un canto a España de todos sus hijos, sin otra exclusión que la autoexclusión voluntaria.

Entiendo que con Pedro Sánchez el PSOE ha culminado su proceso de degeneración y desnaturalización. Ahora, ese partido no tiene nombre o, lo que es peor, tiene un nombre que no le corresponde; partido sí lo es y está, pero ni es obrero ni, mucho menos,  español.

España necesita con urgencia un partido que siga la línea histórica de nuestra izquierda y sea homologable con las izquierdas europeas. Considero que es, entre otras muchas cosas, una cuestión de equilibrio social y político.

¿Y qué hacemos mientras tanto con Pedro Sánchez? Que conteste Felipe González.

Enric Juliana y la envolvente catalana

Imagino que Enric Juliana se tiene por politólogo y polímata ilustrado y avisé. Dentro de esa misma línea, yo le tengo, en cambio, por escriba, confidente y recadero con rango de subalterno.

Como practicante contumaz del subterfugio dialéctico que hace  algún tiempo bauticé con el  sobrenombre de envolvente catalana, el muy púnico, cuando quiere atacar a alguien o algo, no lo hace ni directa ni personalmente, sino que recurre a una tercera persona, siempre de alto status en el ámbito de la cultura, la política  o, en una palabra, el poder, que es la que de facto  dispara o inocula el veneno a la víctima, conocida a efectos prácticos como el interfecto.

Verbigratia, el Papa Pablo VI (Giovanni Battista Montini) y el Papa Francisco (Jorge Bergoglio).

En la péñola de Juliana, hijo de Juliana, los dos Papas se convierten  así en sendos arietes dirigidos al corazón de España.

Este hecho y la circunstancia de que hoy es 12 de octubre, Fiesta de la Hispanidad,  me llevan a declarar una vez más que todas las instituciones autonómicas de Cataluña sin excepción son, a mi leal saber y entender, ilegítimas, ilegales, anticonstitucionales y antidemocráticas por prevaricación  y fraude de ley de sus representantes en el acto fundacional.

Y, a partir de ahí, todas sus actuaciones hasta la fecha. Palabra de Ramón Ibero.

 

España: a la desintegración por la descentralización

Parece ser que el plan (conjura) para acabar con España mediante un proceso de desintegración, disgregación, nihilización y suplantación sigue su curso.

Según vienen anunciando los medios del país desde algún tiempo, la ciudad de Cádiz será agraciada (¿próximamente?) con la sede del Tribunal Constitucional  en atención a un hecho histórico de indudable relevancia, pues sus Cortes aprobaron la primera Constitución española en 1812. Esta circunstancia me lleva a maliciarme que la ciudad andaluza podría ser muy bien la sede de la primera y la última Constitución de España como Estado soberano.

Otras dos ciudades agraciadas en este reparto de instituciones estatales  serán más que probablemente Barcelona, que albergará el Senado, y Valencia, que se hará cargo de la sociedad pública Puertos del Estado.

Dicen que con todo ello, y lo que venga,  se quiere seguir (¿copiar?)  el modelo federal alemán y se cita como prueba concluyente que en Alemania el Tribunal Constitucional está radicado en Karlsruhe, estado de Baden-Württemberg, no en Berlín.

¿Absurdo de absurdos? ¿Aberración de aberraciones?

Prescindo de causas que no conozco ni entiendo debidamente y decido creer que pertenezco al ámbito de la contingencia. Estoy, no soy. Algo, no alguien. Procedo de la nada pero aspiro a la eternidad por el camino de la inmortalidad.

¿Aberración de aberraciones? ¿Absurdo de absurdos?

Enigmas y estigmas catalanes a los ojos de un traductor

Me pregunto si un español de la España profunda puede llegar a pensar como un catalán, aunque sea sólo por simulación, y me pregunto asimismo si hay algún español no catalán que haya conseguido entender en qué consiste el sentimiento de pertenencia de los catalanes.

Confieso que ambos asuntos, además de preocuparme como español, me han interesado por mi profesión, pues siempre he entendido que el buen traductor debe meterse, o al menos intentar meterse, en la cabeza del autor traducido y reproducir  sus procesos mentales con fidelidad, en el bien entendido de que fidelidad significa en este caso y para mí  respeto al texto e identificación con su autor.