Pedro Sánchez, cocinilla

Tengo la impresión de que la tesis doctoral  de Pedro Sánchez es un refrito ultimado en una cocina universitaria con ingredientes de diversa procedencia y diversa autoría.

En ese supuesto,  Pedro Sánchez seria un cocinilla, pero la cosa no acaba de cuadrarme, pues le tengo por ágrafo y persona poco dada al pensamiento abstracto.

¿Relación del doctorando con el tema tratado?

Habrá que leer detenidamente el texto y prestar atención de manera especial a su redacción.

Esa será para mí la prueba del algodón.

Ser malo

Entiendo que el castigo de ser malo es ser malo, y, para mí, nadie merece ser malo como nadie merece nacer malo.

¿Un Dios aniquilador es necesariamente un Dios autoaniquilador?

13 de septiembre de 1936: día del padre

Tal día como hoy, hace exactamente 82 años, cuatro hombres adscritos al Frente Popular fueron ejecutados a pistola y fusil en el término municipal de Puerto de Béjar. Uno de ellos era mi padre, Miguel Ibero Alonso.

Yo tenía entonces dos años.

Según un hombre del pueblo conocido por el Gorrón,  a mi padre lo colgaron por los pies cuando aún estaba detenido.

Y por mi madre sé que mi padre permaneció de pie después de muerto.

Así lo creo.

No he tenido padre, he tenido un símbolo.

La primera traición de Josep Borrell como muestra

Tengo a Josep Borrell,  en su condición de ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno español, por un agente del separatismo catalán y como tal por un traidor.

Para mí, su actuación estaba cantada desde el momento que supe que había sido colocado ahí por Miquel Iceta, separatista maquiavélico y maestro de traidores.

Borrell ya ha mostrado la patita.

¿No ha aguantado más o le han soplado que este es el momento idóneo para dejar caer su primera carga venenosa?

Ya veremos. Lo más probable es que sigan otras muchas, de él y de otros como él, pues el escenario está montado de modo que la negociación se lleve a cabo entre separatistas catalanes arracimados en torno a la Generalidad y catalanes separatistas incrustados y camuflados en el Gobierno de España teóricamente dirigido por un tal Pedro Sánchez, indigente intelectual rico en ambiciones.

En cualquier caso, una nueva variante, nunca la última, de la envolvente catalana.

Resumen: el presente y el futuro inmediato de España y los españoles negociado a golpe de traición por separatistas catalanes desde Barcelona y Madrid.

¡Me cago en la madre que me parió!

Alienación, utopía, transcendencia

Me tengo por una criatura alienada que vive en pos de una utopía llamada transcendencia.

Entiendo que la transcendencia es la forma suprema y única de la alienación humana.

Y, de momento, esa es mi utopía.

¿Con o sin Margarita?

Busco una razón para seguir pensando que tengo una razón para seguir viviendo, pero ¿necesito realmente una razón para seguir pensando que tengo una razón para seguir viviendo?

La financiación de la República de Cataluña

Desde hace tiempo me viene intrigando la financiación de la República de Cataluña, máxime toda vez que ni defensores ni detractores del proyecto independentista hablan de ella.

Diría que el asunto está protegido por un extraño y para muchos incomprensible consenso de unos y otros basado en el silencio.

En cualquier caso, se impone la pregunta: ¿con qué caudales piensan financiar la creación y el mantenimiento de la República de Cataluña en su fase inicial los valedores y promotores del proyecto?

A estos no parece que les sobre el dinero. Y, entonces,  ¿qué?

En mi opinión, los separatistas quieren que el Estado español siga financiando el proceso independentista catalán como ha venido haciendo hasta ahora.

Se declarará la República de Cataluña, pero no se hará efectiva su proclamación para poder seguir viviendo de los presupuestos del Estado  opresor.

Así, ¿para cuándo la proclamación oficial de la República?

Alguna vez he dicho que el separatismo catalán, en cuanto movimiento burgués, ha vivido siempre entre un parasitismo burocrático de base económica y un irredentismo de vena nostálgica.

Por lo demás, hasta ahora  esa Cataluña y esos catalanes siempre han llegado tarde a sus citas con la historia.

¿Fin del relato? ¿Irredentismo como inexorable y perpetua frustración colectiva?

¿Qué une a Pedro Sánchez y Quim Torra?

Para mí, Pedro Sánchez es, ante todo, un indigente intelectual que no sabe lo que es España y a duras penas sabe lo que quiere. Su ambición personal palia en buena medida esas y otras carencias y le permite jugar sus bazas e incluso ganar una partida inverosímil. Pedro Sánchez es un político prestidigitador.

De hecho, gracias a la mediación del maquiavélico Iceta, Sánchez consiguió formar gobierno con separatistas catalanes de diversos matices y el  anarco amorfo Pablo Iglesias con sus confluencias.

Por razones que no quiero exponer aquí estoy convencido de que el susodicho Pedro Sánchez está negado para el pensamiento abstracto y en política sus planteamientos no son transparentes pero sí elementales.

Quim Torra pertenece a la Cataluña profunda genética, intelectual y políticamente. Sigue la línea de Prat de la Riba. Su lealtad a Cataluña es incompatible con cualquier otra lealtad y, según él mismo, se debe al mandato que ha recibido del pueblo de Cataluña. Habrá que creer que lo cree.

Pedro Sánchez tiene como aliado político y, parcialmente,  compañero de viaje a Quim Torra, lo que ocurre es que Pedro Sánchez pretende  llegar al Estado federal como destino final y el catalán Torra, siempre catalán, quiere cubrir ese tramo sin pagar peaje y continuar viaje hasta una Confederación Peninsular que, según sus cálculos y previsiones, a la postre será liderada por una República Catalana  supraindependiente.

Está previsto asimismo que en esa Confederación Peninsular encuentren acomodo las sucesivas levas de ejecutivos catalanes que han de gestionar la Generalidad y sus ramificaciones territoriales  y que en otro caso tendrían que ir al paro o emigrar y trabajar al servicio de países extranjeros.

Entiendo  que Pedro Sánchez sólo ambiciona alcanzar su objetivo, ser jefe del Gobierno español y convertir España en una  república federal (naturalmente, sin rey),  mientras que el catalán Quim Torra y los suyos se proponen  vender a Europa su conjura como un proyecto para arrancar definitivamente a España y los españoles de su miseria  y convertir esta anticuada nación en un Estado moderno, progresista y europeo.

Nota

Considero que, si Pedro Sánchez está negado para el pensamiento abstracto,  el español medio de la Meseta es incapaz de reproducir, aunque sea sólo por simulación, el proceso mental de un separatista catalán en sus razonamientos.

Torra abre fuego

Quim Torra, presidente accidental de la Generalidad de Cataluña, ha lanzado al Gobierno español un aviso que, como es habitual en él y los suyos, contiene a la vez una amenaza y un ultimátum: o el Estado de derecho acepta las condiciones que les exigen los delincuentes separatistas o estos irán a la guerra (naturalmente, guerra sucia).

Estamos a las puertas del otoño, y el ambiente político y social de Cataluña ha empezado a ganar temperatura.

La hoja de ruta está de nuevo en marcha. Cabe pensar que a estas horas las organizaciones paramilitares encabezadas por los Comités de Defensa de la República están preparadas para ocupar las calles y protagonizar lo que ellos llaman actos de desobediencia civil.

Obviamente, todo ello sin violencia.

De acuerdo con la experiencia diría que serán actos de intimidación en los que de una parte se intentará hacer todo el daño posible y de otra parte se buscará el apaciguamiento y la reconciliación tan pronto como la cosa se ponga fea.

Como de costumbre, mitad farol y añagaza de quinquis barriobajeros,  mitad sarta de puñaladas traperas por la espalda y a quemarropa.

Pero hay que tomárselo todo ello muy en serio.

España debe demostrar que es un Estado de derecho  y para ello debe utilizar los medios que la Ley le otorga.

Lo contrario sería una aberración o, si se prefiere, una irracionalidad inadmisible.

¿O sería tal vez una traición en lo alto tras una rendición pactada?

Lazos amarillos en espacios públicos

Pregunto:

–¿Qué persona jurídica es responsable de la colocación en espacios públicos de lazos amarillos de manifiesto carácter político?

–¿Cuenta esa persona jurídica con el preceptivo permiso gubernamental?

–¿Qué instancia gubernamental le ha concedido el permiso y, en caso afirmativo, por cuánto tiempo?

–¿Sabe la persona jurídica responsable de la colocación de lazos amarillos en espacios públicos de manifiesto carácter político que, una vez extinguido el período de tiempo concedido, debe proceder a su retirada de manera que dichos espacios públicos recuperen el estado en el que se encontraban con anterioridad?

–¿Sabe esa persona jurídica que su acción puede constituir una infracción de la Ley vigente en España en cuanto Estado de derecho?

En cualquier caso entiendo que el  ciudadano que no esté de acuerdo con la colocación de lazos amarillos en espacios públicos  puede/debe presentar la correspondiente denuncia, no proceder a retirarlos por su cuenta, pues es sabido que a una infracción de la Ley no debe contestarse con otra infracción de esa misma Ley.