La Vanguardia: de Barcelona a Bruselas pasando por Madrid

Si Bruselas es mucho Bruselas, Madrid es mucho más que Madrid.

El diario La Vanguardia, feudo de la burguesía barcelonesa durante los dos últimos siglos, ha ido asumiendo progresivamente la función de cartelera y avanzadilla mediática del independentismo institucionalizado por su condición, ni confesada ni desmentida, de órgano del Sanedrín catalán. Ahora, en sus páginas abundan las proclamas y los mensajes del separatismo en todas sus modalidades, pero con una creciente prioridad de las más radicales, desde el pujolismo de los Pujolets hasta el republicanismo del carallot (botarate) Carod, pasando por el pseudosocialismo de Maragall. En sus páginas, lo español —España y los españoles— queda reducido a los flecos marginales, si no es utilizado como punching ball del independentismo más beligerante. La inmensa mayoría de sus colaboradores pertenecen al selecto y privilegiado colectivo autóctono conocido como el rovell de l'ou y su misión consiste esencialmente en cantar las excelencias de Cataluña y sus señores amos. Con dos comunidades sociolingüísticas en una proporción del cincuenta y dos por ciento frente al cuarenta y ocho por ciento, Cataluña es hoy un ejemplo vivo y lacerante de dictadura encubierta: una comunidad minoritaria oprime a una comunidad mayoritaria y asume en solitario la representación de todos sus habitantes ante el Estado y las instituciones políticas, económicas y jurídicas del Estado.
Cinco preguntas ingenuas e intempestivas
¿Alguien puede negar que en Cataluña hay todavía dos comunidades sociolingüísticas en las proporciones mencionadas?
¿Alguien puede afirmar que las instituciones de Cataluña son representativas de su realidad social?
¿Dónde está representada la comunidad de lengua española, siendo como es mayoritaria?
¿Puede la Administración del Estado pactar bilateralmente con los representantes de la comunidad de lengua catalana soluciones en asuntos que afectan a toda la población de Cataluña y, al hacerlo de ese modo, dañan gravísimamente los derechos de su comunidad de lengua española?
¿Puede el Tribunal Constitucional refrendar con su veredicto ese estado de cosas asentado sobre un cúmulo de actos ilegítimos e ilegales?

Responsabilidad de las irresponsabilidades de nuestro jefe de Gobierno

¿Cuáles serán las consecuencias, para España y los españoles, de la irresponsabilidad que supone tener al frente del Gobierno a un irresponsable como Rodríguez Zapatero?
¿Hay mayor irresponsabilidad que la irresponsabilidad de dejar que Rodríguez Zapatero hunda a España hasta que ya no haya remedio?
El sentido de la responsabilidad exige a todos los españoles acabar cuanto antes con las irresponsabilidades de Rodríguez Zapatero.
Nuestra responsabilidad es respensable de su irresponsabilidad.

Acciones en favor del futuro Estat Català

Pájaro bobo lee y copia de un periódico de nuestra capital:

Artillería pesada
El referéndum de Carod.
El líder de ERC ha puesto fecha a la indepedencia de Cataluña: 2014.
Ataques a la Monarquía. Grupos de radicales han quemado retratos de los Reyes en Gerona.
Deriva soberanista de CDC. La radicalidad de los planteamientos de Artur Mas ha llevado a Duran i Lleida a aparcar su candidatura.
Partido de fútbol. La celebración del Cataluña-EE.UU. se ha convertido en un pulso al Estado.
Desafío de Puigcercós. El consejero pide que Cataluña abandone España.

Estamos ante un situación tanto más grave cuanto que, mientras los separatistas catalanes se crecen y exhiben abiertamente su proyecto, España y los españoles parecen no enterarse de que ahora va en serio.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué pasará si cuando el gobierno que está por encima del Gobierno decida actuar es ya demasiado tarde?
Esa es precisamente la gran baza de los conjurados: no dar tiempo a una intervención.

Rosa Díez en los cortafuegos de Jon Juaristi

Parece ser que de la misma manera que hay judíos que no son judíos hay no judíos que son judíos. Jon Juaristi podría ser un judío no judío, mientras que Pájaro bobo, en esta su última encarnación, podría ser un no judío judío.

Toda vez que Pajaro bobo tiene fe en la capacidad intelectual de Jon Juaristi y siente una irrefrenable simpatía por él, le gustaría ver cómo, además de deshacerse de la anécdota, se eleva por encima del accidente. En la práctica, cuando Jon Juaristi está a punto de alzar el vuelo y perderse en las alturas, Pájaro bobo se emociona y salta de júbilo, pero sólo por unos momentos, pues a poco el espíritu de Jon Juaristi es arrastrado y devuelto al ámbito de la prolija precariedad terrena. El arranque-despegue rara vez se transforma en vuelo persistente lejos del alcance de los ojos humanos. Uno considera que Jon Juaristi debería dejar de beneficiar las incidencias de lo contingente, no prestar atención a cortafuegos practicados en la corteza efímera o inocua de la realidad inmediata y lanzarse al espacio abisal para volar más y más alto. Y, a propósito, en opinión de Pájaro bobo, eso a lo que él llama quijotismo en su segundo Cortafuego (ABC, página 3, sábado, 15 de septiembre, 2007) no es quijotismo sino utopía, pues no estamos ante una ensoñación irreal e irracional sino ante una visión anticipada y, justamente por eso, racional de la sociedad humana. Pájaro bobo se atrevería a añadir por su cuenta y riesgo que, en esencia, el quijotismo es individualista, la utopía —¿necesariamente?— colectiva. Y en coherencia con esa línea quiere imaginar que un día todo lo real será racional (Hegel y Marx unidos en el futuro) ¿Fin de la utopía, fin de todas las utopías? Evidentemente, Pájaro bobo ni lo sabe ni se atreve a contestar a la pregunta, pues es más que probable que detrás de nuestras utopías actuales haya otras y otras, pero entiende que en cualquier caso la metafísica es el ámbito de la Idea y de toda su prole, las ideas humanas.
El socialismo de Rosa Díez es para Pájaro bobo un socialismo español y patriótico; como tal encarna una de las dos corrientes básicas de esta ideología en su más bien corta historia; la otra corriente, en la que se situaría Rodríguez Zapatero, encarna un socialismo pseudopopulista, a la vez demagógico y deliberadamente desleal por su obcecado empeño en ver el patriotismo como mero atributo litúrgico de la derecha y, a partir de ahí, identificar dolosamente el patriotismo con la derecha, la derecha con el ejército y la Iglesia, el ejército y la Iglesia (militarismo y clericalismo) con todas las fuerzas reaccionarias.
A juicio de Pájaro bobo, la misión última, más noble y más duradera del partido de Rosa Díez no es arrebatar a los grupúscuclos separatistas su función de bisagra de la política nacional sino imprimir un sello auténticamente socialista al PSOE. Él está convencido de que Rosa Díez, como tantos compatriotas suyos, correligionarios y no correligionarios, quiere un PSOE democrático y español, conceptos que en las actuales circunstancias deben verse como mutuamente complementarios y en una situación ideal como coincidentes: defender la democracia es defender a España y defender a España es defender la democracia.
Como hijo de un obrero español muerto en 1936 por fidelidad a sus ideales, Pájaro bobo pregunta: ¿es lícito que el gobierno de España esté hoy en manos de socialistas como Zapatero cuando hay socialistas como Rosa Díez?

La voz del vocero

El que escribe al dictado nunca se equivoca por la sencilla razón de que no piensa, sólo transcribe

José Antich, director de La Vanguardia y, como tal, miembro del colectivo El rovell de l'ou y vocero del Sanedrín catalán, nos regala la idea de que éste está presidido por dos ex honorables de la Generalidad de los catalanes, Jordi ben Gurión y Maragall ben Ariel. Pájaro bobo lo ha dicho hasta la suciedad. Y para suciedad, la de este subalterno que, por prescripción facultativa, cita respetuosamente no sólo a los dos sumos sacerdotes sino también al jesuita Arzallus para inmediamente cargar contra Aznar y Felipez González. Por lo que dice y sobre todo por lo que no dice el tal Antich, las declaraciones de los dos ex honorables durante estos días de septiembre no tienen nada que ver con las acciones de los separatistas en Gerona horas después. Miserable, miserable.
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Hubo alguna vez tantos honorables y ex honorables en la Fenicia de Poniente?
¿Puede llegar a formar parte del Sanedrín catalán el padre Arzallus?
¿Qué ha de hacer o decir un honorable para perder su honorabilidad?

El abc de la lengua: se necesita redactor y corrector de estilo

En un periódico de la capital de España se ha publicado hoy jueves, 13 de septiembre, un escrito firmado por el eximio politólogo Valentí Puig y titulado «Prometer más que Chaves». A él pertenece lo que sigue:
«Existe, ciertamente, una pulsión de instantaneidad que en estos tiempos se traduce en acogida de las tesis populistas y en ámbito para la política de emociones. Al mismo tiempo, tenemos ya una cierta experiencia democrática y a las ofertas de la demagogia se puede responder verificando la credibilidad de quien promete y lo hacedero de todo cuanto prometa.»
Hay que ser muy cínico para querer vender a los lectores españoles semejante sopa de palabras como exponente del mejor periodismo político. ¿Cómo se castiga este tipo de fraude?

Rosa de la esperanza, esperanza de la rosa


En estos momentos, Rosa Díez encarna la fe y la esperanza de muchos españoles en el futuro de España

Es posible y también deseable que, gracias a Rosa Díez, el panorama político español cambie sutancialmente en un futuro próximo. Para muchos españoles, entre los que me cuento, Rosa es garantía de lealtad a España, que es lo que hace falta en estos momentos. Imagino que separatistas y separados van a confabularse para hacer fracasar el proyecto y mantener, a ser posible perpetuar, el actual estado de cosas, aunque sea asumiendo indignos y arriesgados pactos contra natura. Creo también que Rosa debería aprovechar las fuerzas y la corrientes afines. Como en tantas ocasiones —ahí está el caso del Partido de los Ciudadanos—, el peligro radica en los saboteadores, los quintacolumnistas y los agentes dobles. Y, como en tantas ocasiones, es posible que en ésta revienten el partido desde dentro utilizando el mando a distancia y la megafonía. En eso nuestra democracia tiene auténticos especialistas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿conseguirá Rosa Díez convencer a los españoles de que está en juego la supervivencia de España, de que o España termina con los separatismos o los separatismos terminarán con España?

13 de septiembre de 1936

En la madrugada del 13 de septiembre de 1936, junto a la ermita de Santa Bárbara de Puerto de Béjar, Salamanca, muere Miguel Ibero, de 39 años. En el mismo instante, su hijo Ramón Ibero, de dos años, deja de ser el que es y empieza a ser el que será.
Ahora, cuando está a punto de dejar de ser el que será, Ramón Ibero se pregunta: ¿tuve padre alguna vez?

Pujol ben Gurión y Maragall ben Ariel, sumos sacerdotes del Sanedrín catalán

Montilla el golem, Tarradellas el proscrito

Las últimas manifestaciones y declaraciones políticas registradas en el Principado han puesto de manifiesto que aquí quienes mandan de puertas adentro son Pujol ben Gurión y Maragall ben Ariel, sumos sacerdotes del Sanedrín catalán. Montilla, en funciones de golem, se cuida de comprar medallas para ponérselas en el pecho cuando y como ellos le ordenen. Actos y fastos deben constar en los libros de historia. En cambio, en esos libros no deberá figurar bajo ningún pretexto el nombre de Josep Tarradellas, traidor de traidores. Curioso, puesto que sin su traición ahora no habría Generalidad y, como mucho, el Sanedrín seguiría sumido en el vacío de las entelequias histórico-políticas. Pero el Sanedrín existe y parece ser que, según sus miembros más destacados, ha llegado el momento de que lidere al pueblo elegido para armar la gran bronca y dar el salto definitivo. Hay quien habla de soberanía nacional y Estado, pero nadie menciona la guerra de los Segadores. Guerra es aquí palabra prohibida.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿existe en España algo parecido al Sanedrín catalán pero con poder y capacidad de decisión reales?

11 de septiembre: tres agentes del Sanedrín catalán en los Madriles

Espías que siguen espiando a sabiendas de que los están espiando

Si la Rosa de los cardos tenía por misión arruinar la Biblioteca Nacional, de modo que no fuera ni biblioteca ni nacional (algo así como, salvando las distancias, lo que debía hacer Josep Piqué con el partido de los impopulares populares de Cataluña), Valentí Puig, el «Golafre de las Pitiusas», lleva años guarreando las páginas de ABC, el único diario de todos los españoles, para que sus lectores cojan asco a la lectura y de paso no se enteren de lo que pasa ni en España ni, por supuesto, en ese trozo de ella llamado Cataluña. Llevado de su dominio del medio, o de su cinismo, este agente del Sanedrín catalán no se limita a amontonar palabras: nos toma por tontos y se presenta como listo, como entendido, como conocedor de todo lo conocido y conocible. Una auténtica lumbrera de la perfidia en el ámbito de letra impresa. Por todo ello, Pájaro bobo, convencido de que estamos ante un delincuente de tomo y lomo, le grita: «Miserable, avergüénzate de tu comportamiento».
El caso de Enric Juliana, bautizado en este universo virtual con el sobrenombre de «Topo del parque del buen Retiro», coincide en líneas generales con el del «Golafre», pues él también reside y trabaja en los Madriles por encargo del Sanedrín catalán, pero se dedica específicamente husmear, rastrear y, en la medida de lo posible, sembrar cizaña para luego informar a sus jefes a través de La Vanguardia, órgano del Govern. En un principio, Pájaro bobo pensó que el subsodicho plumilla tenía ingenio y chispa, pero con el tiempo ha podido comprobar que su bagaje intelectual, tanto en conocimientos como en estructuras mentales, es sumamente precario. Él procura ocultar su pobreza recurriendo igualmente a la acumulación o sorites, pero, en cambio, utiliza un lenguaje coloquial, a veces incluso poético, para verter sus cápsulas de veneno con plena o casi plena impunidad. Podemos pensar que cobra de la Generalidad por su labor de rastreo diario del clavegueram (alcantarillado) metropolitano, pero difícilmente podríamos imaginar que pudiera ganarse el sustento como corresponsal de guerra. En cualquier caso, para un agente en misión de espionaje en los Madriles siempre es un mérito exhibir un manejo deficiente y, a ser posible, pobre del idioma español.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué los agentes del Sanedrín catalán en Madrid viven como señores y gozan de la condición de tales, cuando muchos españoles residentes en Vascongadas están sometidos a la ley de los trabucaires etarras y muchos españoles residentes en Cataluña sobreviven en condiciones de muerte civil y sus nombres figuran en las listas negras elaboradas por los comisarios políticos de la Generalidad?