Artículos de julio de 2007

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Lecciones de cierta teoría del caos

Al partido de los Ciudadanos

Hoy la teoría del caos se aplica a todo tipo de sistemas dinámicos. El secreto consiste en elaborar modelos que, además de ser aplicables a esos sistemas, permitan predecir su comportamiento en el tiempo y en el espacio. Dónde están ahora y dónde estarán en el futuro. Qué son ahora y qué serán en el futuro. Matemáticas, geometría, física, meteorología, ciencias sociales, recursividad, predecibilidad, impredecibilidad, caoticidad, trayectorias, órbitas, derivas, saltos cuantitativos, saltos cualitativos, el universo como árbol, el conocimiento humano como imagen isomórfica (Bild) de ese árbol, Heráclito, Euclides, Newton, Marx —sí, Marx—, Einstein y sobre todo los padres de la nueva ciencia: Mandelbrot, Feigenbaum, L. Lorenz, M. Libhaber, A. Winfree, M.A. Mandell. Los modelos responden siempre a la misma idea. Esa idea es el fractal. El fractal es la fórmula de las fórmulas, la idea-unidad primigenia. Evidentemente, en cuanto que elabora modelos para predecir comportamientos, la teoría del caos puede ayudar a prever/evitar situaciones no deseadas en campos como la meteorología y la sociología.
Ejemplo
En una sala hay cincuenta personas. Inician un debate y empiezan a hablar diez, que luego pasan a ser veinte, treinta, cuarenta y, por último, cincuenta. Cuando todos los presentes están hablando, tienen que hacerlo progresivamente más fuerte y más alto, pues cada uno de ellos quiere imponerse a los demás. Así lo único que consiguen es aumentar el ruido y el desorden, hasta llegar a una situación de caos en sentido literal. Han quedado presos en la espiral que ellos mismos han ido generando. Lo dicho significa que, cuando en una situación no hay una voz capaz de imponerse a las demás y acallarlas, las voces que intervengan van a contribuir inexorablemente a incrementar el ruido, el desorden y, por lo tanto, el caos. ¿Resultado? Todas las voces sin excepción quedan presas en la espiral que han generado.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuándo comprenderán algunos ciudadanos que lo auténticamente racional es no entrar en esa espiral y que, una vez se ha entrado en ella, la única salida racional es la que lleva al silencio?
Dos observaciones
Primera. En la teoría del caos stricto sensu, el caos es entendido no como antítesis del orden sino como un orden de características impredecibles y, a pesar de ello, susceptibles de ser descritas en términos precisos y concretos. Algo así como un orden de evolución impredecible.
Segunda. En el análisis fractal del modelo económico de Marx alguien ha tomado como unidad la propiedad privada, incluso la mercancía. Aquí, con una perspectiva mucho más amplia, tal vez podríamos tomar como fractal la palabra, que, según está escrito, fue lo primero que existió.

Embajadas catalanas

Como Cataluña ya tiene representante oficial en Madrid, capital de España, sólo tiene que elevar el rango de la representación. Eso es justamente lo que va a hacer con su casa-casal de París, próxima embajada de la Generalidad en su camino a Bruselas. Dicen que la inauguración está prevista para el otoño. Esperemos que para entonces ni Zapatero ni Moratinos estén donde están sino donde deben estar.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿estarían dispuestos Zapatero y Moratinos a asistir a la inauguación de la embajada de Cataluña en París al frente de la delegación española y como una de las delegaciones invitadas?

Tres preguntas

Primera pregunta:
¿Pueden depender la unidad y la supervivencia de España del Tribunal Constitucional?
Segunda pregunta:
¿Puede estar sometido constantemente el Tribunal Constitucional a las presiones ilegítimas e ilegales de los separatistas catalanes?
Tercera pregunta:
Pueden estar  la unidad y la supervivencia de España en manos de los separatistas catalanes?

España y sus terrorismos

España está sometida de manera permanente a la acción de sus diversos terrorismos: terrorismos internos o endógenos y terrorismos externos o exógenos. Los terrorismos internos son formas radicales e ilegales del separatismo, pero cada uno de nuestros terrorismos internos tiene además su ala «democrática», que, en términos formales, trabaja en el marco de nuestra Constitución. Cada ala «democrática» viste su propia camiseta, una camiseta nacionalista, y su objetivo es acabar con España utilizando los medios legales que ésta les propociona. En ese punto el terrorismo interno coincide por convergencia con el terrorismo externo. Con toda razón, Enric Juliana, el Topo del parque del Buen Retiro madrileño, habla hoy en La Vanguardia, órgano de la burguesía, ahora separatista, de Cataluña, de la pinza ETA-Al Qaeda.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo puede aguantar España esta situación?

Objetivo visto, objetivo destruido (II): ¿por la división a la destrucción?

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El búnker de pladur. Ingo Weber, jefe de medios de comunicación
y relaciones exteriores, delante del muro de papel y letra impresa

Pájaro bobo considera que el establishment catalán, constituido en un frente nacional de carácter totalitario y excluyente, ha conseguido conjurar el peligro y ahogar en su ciénaga el último movimiento disidente o, lo que en este caso es igual, el único movimiento democrático existente a día de hoy en Cataluña. Espías, topos, raposos, confidentes y agentes dobles han agitado las aguas y han movido los hilos hasta crear corrientes de opinión/desunión y truncar los sueños de un pequeño grupo de ilusos convencidos de que aún era posible instaurar un régimen democrático en Cataluña. El ciudadano del Partido de los Ciudadanos ya no está desnudo, está embadurnado con barro fenicio. Él se ha mantenido fiel a sus fieles y sus fieles se han mantenido fieles a él. A eso hay que llamarlo lealtad, coherencia o dignidad. Pero, juntos y solos, él y ellos han tenido que hacer frente a una sublevación protagonizada por su ala izquierdista. Socialistas y amigos de socialistas que nunca fueron socialistas. Los sublevados han fracasado por partida doble en su empeño: han perdido y han hecho mucho daño. Es muy posible que, en el fondo, eso fuera lo que buscaban. En ese caso, como en el de Piqué, podría decirse que su fracaso es su triste y miserable victoria. En opinión de Pájaro bobo el gran error (¿intencionado, no intencionado?) del jefe de los sublevados, y de los que lo eligieron para su joint venture, está en no entender que, a pesar e incluso por encima de su nombre, el Partido de los Ciudadanos es un movimiento cívico de origen y desarrollo transversal. Para bien y para mal lleva el sello del vidal-quadrismo. Ahí hay a la vez un campo inmenso para una futura expansión y un valiosísimo recurso para hacer frente a los ataques y las asechanzas de los sedicentes nacionalistas catalanes. Habrá que esperar a ver qué queda después de la refriega. Algunos ya han tomado partido y posición. Pájaro bobo sigue pensando que es muy difícil que de la cabeza de Francesc de Carreras salgan cuatro frases gramatical y conceptualmente coherentes, y mucho más difícil aún una declaración de principios unívoca y leal. El catedrático ni está donde debe ni escribe lo que debe ni dice lo que debe. Mientras tanto, aunque ni desea ni espera un Untergang, Pájaro bobo, impulsado por su espíritu de supervivencia, seguirá atrincherado en su búnker de pladur, entre muros de papel y letra impresa, a cuatro tiros de piedra de la Barceloneta y vora al mar de la Sargantana, tierra y piélago de fenicios.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo tendrá que esperar para ver cómo un ave alza nuevamente el vuelo con un ramo de olivo en el pico y se mantiene suspendida sobre las aguas de la ciénaga?

Zapatero-Rajoy: un combate sin historia

A decir verdad, a Pájaro bobo no le sorprendió el debate Zapatero-Rajoy. Tampoco lo siguió de cerca, sólo a ratos, incapaz de liberarse de un persistente dejà vu. El debate fue como un combate de boxeo entre dos púgiles que buscan el cuerpo a cuerpo sin ser fajadores ni tener cualidades para ello. A los dos les falta el punch demoledor de un Joe Louis, la intuición pugilística de un Whitetaker y el «instinto asesino» de aquel Rocky Marciano que encandilaba a los cronistas americanos en la época dorada del pugilismo, las mafias y el gangterismo. Lejos, muy lejos de los años veinte y los años cincuenta del siglo veinte, Rajoy busca el cuerpo a cuerpo porque no sabe hacer otra cosa, pero no tiene instinto asesino; nunca lo ha tenido y es de esperar que nunca lo tenga. Zapatero es el púgil con planta y estampa, sonrisa incluida, de estilista. De entrada se gana a la mitad del auditorio. Empieza con un baile, sigue con un amago/escamoteo en forma de promesa y, gracias a su juego de piernas, termina el asalto con otra sonrisa. Ni siquiera se ha despeinado. Pero el condenado miente como una rata. Acumula deuda sobre deuda. Deudas de palabra, deudas de obra, por escrito y con testigos. Y sigue mintiendo. Y sigue negando que ha dicho lo que ha dicho. Una vez, dos veces, veinte veces. A los ojos de Pájaro bobo, lo del tal Zapatero es un caso patológico.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿miente Zapatero cuando dice que no miente o no es consciente de que mintió y miente?

El pastel y sus repartidores

En La Vanguardia de hoy, concretamente en su contraportada, hay una entrevista a William Ury, experto en negociaciones. Ury dice, por ejemplo, que antes de proceder al reparto del pastel hay que dejar que éste se haga grande. Y también que la negociación es el camino para la supervivencia. Y también que al final siempre o casi siempre llega la negociación. Y que la negociación está hecha de concesiones. En la mayoría de casos, el conflicto como tal no se resuelve, pero se desactiva, se congela, termina extinguiéndose. Ahora en Oriente Medio se trata de cambiar el terrorismo por turismo. El terrorismo es muerte, miseria y ruina; el turismo es intercambio, cultura y riqueza. Ése —dice Ury— es el camino, el camino de Abraham, el patriarca de las tres religiones monoteístas. Santa doctrina. Pero Pájaro bobo conoce un refrán que dice: si uno quiere dos se pelean.

Política de Estado

Con un escapista como Zapatero, la oposición debería tenerlo muy fácil. Dada la afición de nuestro jefe de Gobierno al juego subterráneo, Rajoy debería aferrarse con todas sus fuerzas, como Ulises, al mástil de la Constitución. La ley y sólo la ley. La ley como norma y referente. El líder popular no tiene por qué entrar ni en el juego de las trapisondas ni en el intercambio de acusaciones ad hominem. Lo único que necesita es visión de Estado, talla de Estadista. Pero, lamentablemente, Rajoy, Acebes y Zaplana son políticos de partido, no estadistas. En opinión de Pájaro bobo, ese es el agujero negro del PP, el agujero que Rato debe llenar, la carencia que la política española debe suplir para alcanzar la dimensión que el momento exige urgentemente.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Cuál será el papel de Rato y quiénes serán los hombres y las mujeres de su equipo?
¿Sabrá inculcar Rato a sus colaboradores y colaboradoras esa visión de Estado?

La guerra de civilizaciones como principio y fin del futuro

El diario La Razón reproduce hoy, en su página 29, la entrevista que A. Rubio hizo a Douglas Murray, politólogo. He aquí las palabras del entrevistador y el entrevistado.
Usted dice que el neoconservadurismo es necesario. ¿Debe Europa girar hacia él?
Sin duda. La etiqueta «neocon» está tan vilipendiada que casi nadie quiere utilizarla. Pero, en términos históricos, el futuro es suyo. porque describe un mundo real que mucha gente comprende.
¿Cree que Sarkozy es un «neocon»?
No. Está más cerca de Chirac, de la misma forma que la señora Merkel está más cerca de su predecesor.
¿Echa usted de menos a Blair?
Sin ninguna duda.
Por cierto, ¿diría que la guerra en Irak marcha peor de lo previsto?
Es cierto. Pero no podemos abandonar. Si fallamos, los terroristas nos seguirán hasta nuestras casas y daremos una señal que los iraquíes no nos podrán perdonar. La situación es mala, pero puede ser peor.
No le gustó la retirada española…
Zapatero dio el mayor impulso que cualquier democracia ha dado a los terroristas. Y el mensaje que envió fue que, si matas a suficientes personas, conseguirás lo que quieres.
Le pueden rebatir: tres ataques en Gran Bretaña, uno en España.
El número de ataques no es determinante para calibrar algo así. La diferencia está en que España dio a Al Qeida una prueba de lo que puede conseguir también en otros países.Y le haré una predicción: los terroristas no van a parar en España ni en ningún otro sitio. Esto seguirá.
Pinta un futuro poco alentador.
Le diré más: habrá más bombas en España, tanto si gobierna Zapatero o cualquier sucesor de cualquier partido. Los terroristas no pararán incluso si «liberan» las llamadas «tierras del islam». Su guerra es contra Occidente. Y como toda guerra sólo se solucionará con la derrota de una de las partes.

Hasta aquí, la entrevista, una entrevista de contenido aterrador. Habrá que esperar un milagro o, mejor aún, una cadena de milagros, pues el entrevistado, con toda su politología, se ha olvidado de decir que en una guerra de esas proporciones no habría ni vencedores ni vencidos, sólo aniquilados.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿podemos y debemos pensar que el fin de la humanidad está inexorablemente a la vuelta de la esquina y que nosotros somos los agentes inconscientes y fatales de su destrucción?

El tercer partido: Vidal-Quadras como solución.

Son muchos y poderosos los que, sobre todo en Cataluña, están empeñados en destruir el Partido de los Ciudadanos. Sometido al fuego cruzado de sus enemigos internos y externos, la joven formación tiene un futuro incierto, que va desde la desnaturalización, a cargo de Bouza-Brey et alii, hasta la extinción práctica, pasando, claro está, por una supervivencia controlada, condicionada e instrumentalizada, a manos de Francesc de Carreras, gente y agente del establishment protector/protegido de la Generalidad. Aun así, la idea del tercer partido sigue en pie y, a juzgar por los comentarios de ciertos políticos catalanoseparatistas, el proyecto cobra o, para ser exactos, recobra más fuerza cada día. Sería el partido de la tercera España, el partido de los que quieren mandar en España y, al mismo tiempo, insisten en que no son españoles. Nadie sabe si les va a salir bien la jugada. No debería. Pájaro bobo aboga por un tercer y primer partido, capitaneado por Vidal-Quadras, que acabe para siempre con todas las traiciones y todas las complicidadades. Una vez más no duda en parafrasear a Heidegger para decir que en estos momentos, acaso como nunca, a España le va el ser en el ser.
Dos pregunta ingenuas e intempestivas: ¿puede existir España sin España? ¿Es lícito que los que no se sienten españoles decidan el futuro de España y los españoles?

¿El Big Bang o la palabra?

A Amos Oz

Leo un pequeño ensayo sobre el instante en el que alguien decide escribir algo. Al autor, Amos Oz, no le falta ingenio; tal vez debería hacer constar con más insistencia que la manera de empezar que describe es una entre otras, acaso la suya, no la única. Podemos imaginar que cada uno tiene una manera de empezar propia, nunca única. Amos Oz dice que, en términos ideales, al iniciar un relato habría que retroceder como mínimo hasta el Big Bang, «ese orgasmo cósmico con el cual empezaron todos los bangs menores». Pájaro bobo está convencido de que, en buena lógica, el punto de partida de todo relato humano, hablado o escrito, es la palabra: la palabra que, al surgir, habla de la palabra. No le parece lógico que precisamente un judío se remita el cataclismo de todos los cataclismos cósmicos como punto de partida. Él diría que en este caso es obligado invocar la palabra en cuanto alumbradora de todos los mundos reales e imaginarios, sobre todo imginarios. Imaginarios e imaginados.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿no debemos pensar que la palabra surgió, necesariamente, antes de que se produjera el Big Bang?
En cualquier caso tenemos derecho a imaginar que sin palabra hoy no habría ni relato (historia) ni relatos humanos para humanos (literatura). Gracias, Amos.

El combate Zapatero-Rajoy en blanco y negro

Desde el ringside

A los ojos de Pájaro bobo, gran aficionado al boxeo, Rajoy es un púgil voluntarioso, honrado (ni honesto ni deshonesto) pero torpe o, al menos, con poca intuición y poca garra. Lucha con tesón, con entrega y con lealtad de gong a gong. Desprovisto de un punch demoledor, sólo puede pensar en derribar a su contricante, nunca enemigo, por acumulación de golpes; acaso, en ganarle a los puntos por cansancio. A Rajoy, púgil sin nervio, le falta y, afortundamente, le faltará siempre aquel instinto asesino de que hablaban con admiración los grandes cronistas neoyorquinos en la época dorada del pugilismo americano, el período comprendido entre los años veinte y los años cincuenta del siglo pasado, cuando Norteamérica era la Meca del boxeo y el boxeo significaba gloria, fama y dinero —Hollywood—, cuando los gimnasios se llenaban de jóvenes procedentes de los slums urbanos y de los barcos negreros de la inmigración: puertorriqueños, italianos, irlandeses, polacos y judíos. Rajoy no es púgil taquillero; le faltan recursos y, en opinión de Pájaro bobo, le sobra mesura, la mesura que nace de los escrúpulos de conciencia. De sus dos segundos, Acebes es el malo, hasta el punto de que se le atribuye talante de inquisidor; Zaplana es el relaciones públicas con posturitas de salón y famoseo. Haría pareja con Esperanza Aguirre. ¿Con De la Vega? No, con ésa no. Los dos son hombres de brega, en el cuadrilátero, en el Parlamento/ringside y sobre todo en esos pasillos y esos corrillos en los que se apañan los resultados y se reparten las bolsas o, lo que es igual, donde se ganan y se pierden los combates. Desde las victorias por kao técnico hasta las descalificaciones por golpe en el bajo vientre y/o en la entrepierna. Pero, a diferencia de los musculados volatineros del Wrestling anglomexicano, estos luchadores se juegan la vida a cada tañido de la campana. Un golpe en la cabeza puede convertirse en una trepanación del cerebro.
Enric Juliana hablaba el domingo pasado en La Vanguardia de la «resurrección de Zapatero». Sin duda, una metáfora feliz y certera para definir/escenificar la recuperación de este prestidigitador/funámbulo de las doce cuerdas cuando yacía sobre la lona a merced de los puños de su contrincante. El gran acierto/hallazgo de sus preparadores y estrategas fue, a todas luces, la añagaza-señuelo (léase vale o cupón) de los dos mil quinientos euros para hijo habido o por haber. ¿Parto o aborto? En cualquier caso, golpe de mano efectista y eficaz. Zapatero les hizo caso y ganó holgadamente el asalto. El asalto y tal vez el combate. Pero hay que añadir que si les hizo caso fue porque esa manera de actuar —promesas, promesas— responde a su talante más profundo y desleal. Para las familias con hijos, el argumento del dinero en la cuenta bancaria eclipsa todas las actas. Ahí no hay acta que valga. Pero eso es demagogia y la demagogia es fraude y, a la larga, el fraude se paga. Zapatero va acumulando errores en su haber, pues esas victorias momentáneas y aparentes deben contabilizarse entre los errores de este púgil que pretende ganar todos los asaltos, incluso todos los combates, con golpes de gracia, en su mayoría de dudosa legitimidad/legalidad, aplicados en el último minuto, instantes antes de que suene el gong. Pájaro bobo, que se confiesa tan aficionado al boxeo como conocedor de la naturaleza humana, está convencido de que la gran ventaja/desventaja de Zapatero radica en que carece de conciencia ética. ¿Prueba? El subsodicho puede mentir y sonreír al mismo tiempo sin el mínimo rubor, sin el mínimo estremecimiento de su alma, de sus ojos, de su cuerpo. El hecho es tanto más grave cuanto que quien así se comporta dice profesar una ideología que aboga por una sociedad justa o, para ser precisos, por una sociedad cada vez menos injusta.
En cualquier caso, para conocer el resultado definitivo del combate habrá que esperar a que se emita el veredicto, y aquí el veredicto lo emite la sociedad en las urnas.
Mientras tanto, una pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que Zapatero pase a la historia del deporte de las doce cuerdas como el púgil-funámbulo de sonrisa de hielo y guante blanco?

Zapatero: más Popper y menos cinismo

Zapatero miente,
todos sabemos que miente,
él sabe que todos sabemos que miente
y, aun así, Zapatero miente.

Como nos enseñó o recordó Karl Popper, en la práctica casi siempre resulta más fácil demostrar que algo no es lo que se pretende que lo contrario: demostrar que algo es lo que se pretende.
Rodríguez Zapatero, nuestro indigno jefe de Gobierno, miente a troche moche. Luego lo niega. Pero va dejando la estela, la huella, el rastro. Él se empeña en negar la mentira, la huella, la estela, el rastro, incluso la existencia de pruebas y su validez. Apela a la dignidad de su cargo, frente a la indignidad de los que presentan las pruebas. Miserable, miserable.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿hay algún antídoto contra la contumacia, contra la falsedad invencible, contra el cinismo irreductible?

El PER: entre la indignidad y el chantaje

A juzgar por lo que uno lee y oye, pero sobre todo por lo que ni lee ni oye, los socialistas de Extremadura y Andalucía están cogidos en la trampa del PER, que en muchos casos es algo así como el momio o la bicoca de la sopa boba. Con el PER se compra la paz social y con la paz social se compran los votos. La justicia distributiva es el arma de nuestros pseudosocialistas para deshacerse de sus problemas y endosárselos a los que vienen detrás. Con el PER o a causa del PER, como eterna espada de Damocles, los separatistas catalanes chantajean no sólo a los administradores de las dehesas y los latifundios, los compañeros y subalternos Ibarra y Chaves, sino también a su superior, nuestro indigno jefe de Gobierno. Ya veremos qué hacen cuando lleguen los moros y los cojan durmiendo la siesta. Porque cada día llegan jornaleros de allende el estrecho, incluso de allende la morería, y el PER ni desaparece ni mengua. A los separatistas catalanes, la existencia del PER les es muy útil, pues les sirve para tapar la boca a todo el que intenta criticar, denunciar o simplemente dar a conocer sus abusos y extralimitaciones. La independencia de Cataluña tiene un precio: en dinero, en territorios y en dignidad.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Cómo es posible que, mientras todos los extranjeros que llegan a España procedentes de países del Este o del Sur encuentran trabajo, haya más de un millón y medio de españoles que no trabajan porque, según ellos, no encuentran trabajo?
¿Por qué no prueban a echarse al mar y ganar la costa a nado o en cayuco, disfrazados de senegaleses?

En la ciénaga de los Caimanes

El carallot Carod, ministro de Asuntos Exteriores de la ciénaga de los Caimanes (que no tiene nada que ver con la Isla de los Caimanes), ha convocado a los embajadores de medio mundo en su residencia de la Barceloneta, vora al mar de la Sargantana. A Pájaro bobo ya no le preocupa qué estará maquinando este hijo de la gran Fenicia, la Fenicia de Poniente, meridiano de las Columbretes.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tendrá el ministro de Asuntos Exteriores de nuestro país vecino medallas de Sant Jordi y guías de Cataluña (en catalán e inglés) para todos los convocados?

Bono, reemplazado, desplazado y emplazado

A estas alturas es fácil ver que al comediante José Bono le salió mal el númerito de la dimisión. Su jefe y superior no fue a buscarle con lágrimas en los ojos; sus partidarios no pidieron/exigieron su vuelta inmediata con todos los honores. Desde entonces, el mancheguito ha estado merodeando/husmeando en torno a las instancias de poder político a la espera, búsqueda y/o captura de una propuesta enjundiosa o de un cargo de lo que sea y como sea pero con mando, sueldo y representación. Pájaro bobo se inclina a pensar que Zapatero le tenía reservado el de presidente del Congreso, que le está como a san Francisco de Asís un par de trabucos en las manos y con las manos en alto a la manera de Pancho Villa. Eran tan grandes los deseos del subalterno y tan vivas sus ansias de servir a España y los españoles que ha mordido cebo y anzuelo antes de que uno y otro se sumergieran en el agua. A Pájaro bobo le cuesta trabajo imaginar a José Bono en un cargo institucional que exige, entre otras cosas, rigor, seriedad y compostura y no le da margen para escenificar sus arengas pseudopatrióticas y demagógicas. Sinceramente, no le parece que ése sea, ni mucho menos, un destino correjto para él..
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿lo ha hecho deliberadamente Zapatero para provocar el descredito de su compañero, correligionario, rival y enemigo personal y deshacerse de él por una temporada cuando no para siempre?

Al asalto del Estado

Cada vez de manera más descarada, los separatistas catalanes van ganando posiciones en su tarea de destruir la nación y el Estado. Ellos dirigen y los españoles pagamos y desmantelamos nuestra patria milenaria. Miserables, miserables; nosotros más que ellos.
Esos mismos separatistas han convertido a la presidenta del Tribunal Constitucional en destinataria de sus mensajes y en cómplice de sus intrigas. Estamos ante una conjura que, si el Rey no lo remedia, llevará en poco tiempo a la destrucción de España.
A Pájaro bobo le sobrecoge la perfidia de los separatistas catalanes, aún más la indolencia y la falta de patriotismo de los españoles pero por encima de todo su propia pasividad: Ramón Ibero, cobarde y traidor.
Cuatro preguntas ingenuas e intempestivas
¿De qué sirve el Tribunal Constitucional si está en manos de los separatistas?
¿Es tarea del Tribunal Constitucional facilitar, legitimar y legalizar la destrucción de España como nación y Estado?
¿Cuándo tendrá lugar el asalto final de los separatistas a los restos de nuestra patria?
¿Qué puede y debe hacer en estas circunstancias un patriota español que no sea llorar y lamentarse de su destino?

El Tribunal Constitucional bajo fuego

El ABC de hoy, 13, habla en una de sus páginas capitales de la presión a la que se ve sometido el Tribunal Constitucional en estos momentos. Dice que con ello el Tripartito catalán, secundado por el Gobierno central, pretende intimidar a TC. En opinión de Pájaro bobo, ahí lo que hay no es presión sino un chantaje en toda regla y con él se persigue no intimidar sino sojuzgar al TC y arrebatarle su capacidad de decisión. Todo un delito que, de prosperar, traerá consigo la desletigimación no sólo de esa instancia sino de todo nuestro precario Estado de derecho. Eso es justamente lo que buscan los separatistas catalanes para dar el paso siguiente y definitivo: la destrucción de España y la independencia de Cataluña.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué esperan los organismos competentes para intervenir y truncar de una vez por todas la deriva de España en dirección al abismo?

La Ferrusola, presidente de Cataluña

Primero promocionó a su marido, el «home petit», y ahora promociona a Oriol Pujol, hijo del «home petit» y de ella. Cataluña es su jardín feudal y la Generalidad su fortaleza y su propiedad privada. La Ferrusola, Doña Gardenia del Pedregal para sus desleales más leales, va de flor en flor, siempre por lo alto. La perfidia no está reñida con la ignorancia. Y la ignorancia no está reñida con la ambición. De hecho, todos los aliados, no amigos, de su marido son enemigos personales de ella. ¿Qué se han creído esos «barruts»? Un colaborador de un periódico nacional con separata catalana/catalanista pero con poco ingenio dice que aquí, en la Fenicia de Poniente, vora al mar de la Sargantana, ha empezado la lucha por la sucesión. En opinión de Pájaro bobo, la lucha por la sucesión y sobre todo por la secesión hace tiempo que empezó y hace tiempo que está escrita. Lo que viene ahora es el «playback» para los medios de comunicación menos enterados.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿conseguirá instaurar la Ferrusola una dinastía de Pujols y Pujolets en Cataluña?

Hablar por pensar; hablar por mentir

Para Pájaro bobo hablar equivale normalmente a pensar en voz alta. Pero hay excepciones. Una de ellas lleva el nombre de Zapatero, personaje que está haciendo méritos y deméritos más que suficientes para pasar a la historia con un sobrenombre como, por ejemplo, el mentiroso, el cínico o el contumaz. Para nuestro jefe de Gobierno hablar es, cuando conviene, mentir en voz alta. Pájaro bobo considera que mentir supone deformar previamente la realidad de manera consciente y deliberada. Uno percibe una cosa y no dice la cosa que percibe sino otra que no percibe. De ese modo no sólo deforma la realidad percibida sino que incluso intenta deformar la realidad objetiva.
Según el catecismo del padre Ripalda, mentir es «decir lo contrario de lo que se piensa». En opinión de Pájaro bobo, mentir es exactamente «ocultar de manera consciente y deliberada lo que se piensa y decir algo diferente de manera consciente y deliberada con intención dolosa».
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Se miente a sí mismo Zapatero cuando piensa y cuando sueña?
¿Establece Zapatero alguna diferencia entre pensar y mentir?

La paradoja socialista

Es sabido que el Partido de los Separatistas Catalanes (PSC) tiene una cabeza catalanista y un cuerpo obrero-español. Es una historia que viene de lejos, como viene de lejos el fraude de su formación y sus pactos con los convergentes y demás partidos de la Fenicia de Poniente para que aquí la política la hagan exclusivamente los catalanes y exclusivamente para los catalanes. La gran consigna del pacto del Tinell, de todos los pactos del Tinell que han sido, son y serán es que los partidos catalanes deben ser catalanistas, de modo que actúen siempre como un frente nacional. Y ahí seguimos, a pesar de que el fraude ha sido descubierto y denunciado manta vegada. El Partido de los Ciudadanos ha sido un segundo intento de romper esa dictadura. El primero fue el movimiento capitaneado por Vidal-Quadras. El vidal-quadrismo pertenece ya a la historia y el Partido de los Ciudadanos se debate, en estos momentos, entre la vida y la muerte sometido al fuego cruzado, interno y externo, del frente separatista unificado que nuevamente se empeña en arrancar de cuajo todo brote de libertad y democracia en Cataluña. Aun así, como tantas veces en la historia, el poso queda y, por lo que Pájaro bobo sabe y ha leído, los hijos de la perfidia y padres de esta dictadura encubierta tienen los días contados.
Ahora, un epígono de Don Pasquale, el de las melopeas, quiere que el Partido de los Separatistas Catalanes, o sea el PSC, asuma la bandera del independentismo. El epígono se llama Antoni Castells.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿acaso no sabe el separatista y traidor Antoni Castells que más del ochenta y cinco por ciento de los votantes del PSC son obreros españoles?
Miserable, ¡avergüénzate de haber nacido!

Raposos en la granja de los Ciudadanos

A profesores y catedráticos que no han aprendido que es ilícito servir a causas ilícitas con medios ilícitos

Después de mucho organizar y mucho programar, el Partido de los Ciudadanos ya tiene raposos rapaces, voraces, bien instruidos y bien adiestrados en las dos alas de su gallinero: en la de la derecha y en la de la izquierda. Y, lo que es más grave, también en la nave central, que es el cuerpo. Entraron en su predio por una brecha abierta en el costado izquierdo, ése que da al bajo Llobregat y, a través de él, al mar de la Sargantana. Ahora, cualquiera que sea el color de su pelaje, todos los raposos intrusos cumplen órdenes de la Administración central de la Gran Fenicia de Poniente, que, como siempre, se cuida asimismo de la cobertura mediática y el fuego con piezas de artillería pesada. Pájaro bobo, que conoce las tácticas y las estrategias de los púnicos, cree que los Ciudadanos leales van a pasarlo mal: disensiones, enfrentamientos, traiciones y caos. Eso para empezar. El objetivo es la destrucción por la división y la división por el enfrentamiento. Todo ello en el gallinero, de puertas adentro. En eso y en escapar después como raposo por un tejado, Pujol ben Gurion y los suyos son especialistas consumidos. Basta con recordar, de una parte, la patriótica epopeya de Banca Catalana y, de otra, la foucheana operación-chantaje-ultimátum a Aznar por la cabeza política de un Vidal-Quadras suprapolítico. Como los raposos intrusos/disidentes poseen títulos universitarios y cierto prestigio/desprestigio social y académico, tienen discípulos, fámulos, ayudantes, acólitos y subalternos. Uno de esos raposos se llama Luis Bouza-Brey y se declara profesor de Ciencia Política, disciplina que acaso debería convalidar por la de Intriga Política con título expedido por la Pompeu. Otro, de nombre Francesc de Carreras, ejerce como catedrático de Derecho Constitucional, lo que nos da pie y derecho a pensar que entiende de traiciones, intrigas y conjuras; verbigracia, el penúltimo Estatuto de Cataluña. ¿De escribir? De eso, ni mucho ni bien. Pájaro bobo le/lo ha inscrito/encriptado con el nombre de «el Manso del Raval» en su registro de ideólogos orgánicos al servicio de dictaduras con attrezzatura democrática. De todos modos, ahí está el hombre, en el gallinero de la derecha de nuestros Ciudadanos, pues, aunque él se confiesa intelectual de izquierdas, cumple órdenes de sus jefes, que pertenecen a la derecha más púnica de la Gran Fenicia de Poniente, al igual que otros raposos cuyos nombres y sobrenombres irán apareciendo, lamentablemente, en esta página como prueba de conocimiento y reconocimiento de sus proezas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué, siguiendo con su programa de acciones doctrinales, Francesc de Carreras no invita a su correligionario Valentí Puig, politólogo y cronista de ABC, a pronunciar una conferencia o una tanda de conferencias sobre las últimas tendencias de la teoría del caos político en la sede del Partido de los Ciudadanos?
Nota
El mencionado politólogo sabe tanto de caos que, cuando diserta, no se le entiende nada, de modo que es igual que pronuncie la conferencia en español, en catalán o en mallorquín.

¿Navajeo en la prensa madrileña?

Enric Juliana, conocido en este minifundio virtual, nacido del papel y la letra impresa, como el topo del parque del buen buen Retiro, hablaba días pasados en su croniquilla de y para La Vanguardia barcelonesa del navajeo casi obsesivo de la prensa madrileña. Un separatista de tomo y lomo como él, personificación de la falsedad y la perfidia púnicas, busca brega para segregar su baba y justificar su estancia en la capital. En honor a su empeño, Pájaro bobo le asciende ahora de rango y le nombra «Gran sabandija de las cloacas del municipio capitalino». De hecho, el aludido se pasa el día y la noche recorriendo las vías del clavegueram municipal en busca de inmundicia con la que componer sus croniquillas y dar de comer y leer a sus adictos. Es difícil saber si lo consigue siempre pero la verdad es que siempre lo intenta. Ahí, sobre el papel, está la huella de su persistente merodeo. Como el pobre trafica con veneno, hay que tener presente que, en su caso, no hay mensaje sin veneno ni veneno sin mensaje y, por lo tanto, sin destinatario.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿ha estado acaso el tal Juliana en las fiestas de nuestra capital o de alguna de sus barriadas?

El diario ABC de la tercera a la separata

Al poeta de la granja

Pájaro bobo empezó a leer el diario ABC en verano y a hurtadillas. Tenía unos doce años y aún no se llamaba Pájaro bobo. Por lo tanto debió de ser allá por 1945 ó 1946, durante nuestra segunda y larguísima posguerra. Desde entonces, el diario ABC ha sido y es para él, español de la Meseta condenado a vivir permanentemente lejos de la tierra parda, símbolo y token. Ahora, tras examinar el diario de acuerdo con una perspectiva lealmente interesada, considera que sus colaboradores fijos realizan un buen trabajo como comentaristas, mientras que la separata Cataluña es para él una blasfemia, una sarta de blasfemias, blasfemia e insulto a los lectores de un periódico español. Pájaro bobo tiene la impresión triste y honda de que la Dirección se ha rendido y ha entregado la separata a los separatistas. Él sabe, por experiencia propia y ajena, que frente a la intriga permanente, pertinaz y contumaz de los púnicos no hay ni cuerpo ni cabeza que aguante. ¿Solución? En su día y a su hora. Pájaro bobo considera que, mientras las páginas confiadas a los comentaristas de la casa poseen una calidad más que aceptable, la tercera, con frecuencia puesta a disposición de plumas invitadas, muestra un nivel desigual y en no pocas ocasiones insuficiente; por debajo del mínimo admisible. Titulaciones y curriculums aparte, son muchos los invitados que no salen airosos de la prueba y dañan el prestigio del diario. Además, ofrecen la imagen de una España cuyos intelectuales continúan dando muestras de un desconocimiento de su lengua que aterra y sobrecoge. En la tercera de hoy, Álvaro Delgado Gal pontifica para rematar su intervención: «El que no comprenda la urgencia de este sentimiento, es que no sabe lo que es la democracia».Para las entendederas de Pájaro bobo, anónimo lector por cuenta ajena durante gran parte de su vida, esos conceptos y esa redacción son impropios del diario ABC. Mucho peor es lo de Valentí Puig, politólogo y experto en encriptaciones, que pone fin a su última colaboración en el mismísimo ABC con esta metáfora político-geológica: «Como una suma de repliegues tectónicos que configuran el plinto de una estatua, las periferias sostienen a Zapatero y Zapatero las recompensa en beneficio propio».
Pájaro bobo considera que la dirección que está por encima de la Dirección de ABC debería leer su/nuestro periódico desde la tercera hasta la separata Cataluña, por ejemplo, durante un par de meses. Si lo hace y se asesora, es probable que comprenda qué queremos decir. En opinión de Pájaro bobo, ABC es el periódico de todos los españoles, el único periódico de todos los españoles. Él lo ve así y apuesta con todas sus fuerzas por que siga siendo así.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Saben los responsables de ABC que un periódico español no puede estar en manos de separatistas y que un periódico que está en manos de separatistias no puede ser un periódico español?
¿Por qué, expedientes académicos y titulaciones aparte, la cultura de no pocos de nuestros intelectuales de la Meseta es, vista con ojos europeos, una forma de incultura?
Consejos
Cuando un periódico español tiene separatistas entre sus colaboradores, que muy probablemente los tiene, debe estar atento, más que a las faltas de ortografía y redacción, a las puñaladas.
Estudiar lenguas clásicas es posiblemente el mejor método para aprender a puntuar correctamente un texto español.

Josep Montilla y su Consejo de Estado

Según La Vanguardia de ayer, martes, Josep Montilla ya tiene su propio e impropio Consejo de Estado. Eso cuando aún está pendiente la plena y definitiva entrada en vigor del Estatuto de Cataluña. Pájaro bobo intuye que a estas alturas Zapatero se huele el fregao en el que se ha metido y ha metido a todos los españoles. ¿Puede dar marcha atras? Podría y debería, pero, si lo hace, es porque le obligan. Y le obligarán. Son demasiados los indicios, las señales y las pruebas o, como ahora se dice, las evidencias de lo que pretenden los beneficiarios de las transferencias. De momento ya tienen embajadas, selecciones deportivas nacionales y un presidente, el nunca honorable Josep Montilla, con su Consejo de Estado. España se asoma al abismo.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué pasaría o pasará si Cataluña llegara o llega al para algunos ansiado punto de no retorno?
Nota
Curiosamente, Pájaro bobo soñó hace unos días que el rey ha encargado que le planchen y le tengan a punto el uniforme de Capitán General de los Ejércitos, pues quiere recorrer las provincias periféricas en su calidad de jefe supremo de las Fuerzas Armadas y del Estado.

Diario ABC: ¿columnista o quintacolumnista?


De subalterno a subdirector

En la cuarta del diario ABC de hoy, jueves, hay una columna en forma de salchicha, butifarrra o butifarrón que a los ojos de Pájaro bobo parece más embutida por un quintacolumnista que escrita por un columnista con carné de la casa. El título —«Ciudadanos», operación fallida— es tan explícito e informativo que ahorra su prolija lectura y convierte a su autor en un enterrador. El subodicho viene a explicar que, como el ciudadano que se presentó en estado de naturaleza pública e impúdicamente está muerto y enterrado, hay que volver al redil del Partido Popular de Cataluña, pues eso/ése es todo lo que hay. A Pájaro bobo, con cincuenta años i la torna en la Fenicia de Poniente y cada día más ibéricamente irreductible, le vienen ganas de preguntarle: ¿Ha salido de tu caletre lo que dices y escribes o te lo ha insuflado un agente de Josep Piqué? En cualquier caso procura oír, escuchar, entender y aprender que Josep Piqué, el de la picada en la espalda, está donde está no para servir a su partido sino a los enemigos de su partido. Su triunfo, si se produce, consistirá en conseguir la desaparición del Partido Popular en la Fenicia de Poniente por desnaturalización y sometimiento a Convergencia. Será una forma de fagocitación con fórmula púnica.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿sabe el columnista quintacolumnista de ABC que en Cataluña hay dos comunidades sociolingüísticas, una opresora y otra oprimida, una con representación individual y colectiva y otra sin represenación ni individual ni colectiva? Eso sí, con voto.
Miserable, miserable.

Partit Impopular de Catalunya: Piqué, Cirera i Associats

Al anónimo columnista de ABC, amigo y promotor de Josep Piqué

Pertenciente a la subespecie homo fallax del homo sapiens, como los Zapateros, los Pujols y los Pujolets, los Maragalles, los Rocas y los Montillas o charnegos amontillados, Piqué recibió y aceptó de buen grado el encargo de minar, primero, y desmontar, después, el Partido Popular de Cataluña y transformarlo en una delegación o subdelegación pseudoespañola, criptocoseparatista y aburguesada de Convergencia y Desunión. Y justamente en eso estaba cuando le llegó, ¿sorprendió?, la orden de desalojo. Desde hace tiempo, este subalterno con cara de cemento armado tenía la mosca detrás de la oreja, sabedor de que los de Madrid no le perdían de vista. Pero, como ya tenía escrito el «me voy porque quiero», no hubo derramamiento de lágrimas ni simulacro. Su propuesta de modernizar y actualizar la dirección nacional del Partido Popular como treta, argucia y conjura para volar su núcleo más duro y español no sólo fue rechazada, máxime por venir de quien venía, sino que además le dejó completamente al descubierto. Es sabido que, cuando alguien dispara, siempre delata/denuncia su propia posición. Piqué debía saberlo pero, a juzgar por el juego que ha venido tramando y maquinando antes y después, no quería ni saberlo ni creerlo. Tal vez pensaba que los de Madrid, siempre ignorantes en las intrigas y los business de la Fenicia de Poniente, necesitaban de su knowhow y sus contactos. No obstante, he ahí el cazador cazado; el traidor traicionado en su casa, que nunca fue suya, y por los suyos, que nunca fueron los suyos. El hombre se ha quedado con el cerezo y las cerezas (cireres), pero de momento no parece que tenga interés en sacudir el árbol, pues tendría que comerse las cerezas él solito. A lo sumo, en compañía de sus leales más desleales. Ya veremos qué trama más adelante. O qué se le ofrece. O qué le ofrecen y proponen sus criptoaliados de toda la vida, los que, con toda la mala fe del mundo, le confiaron esa misión imposible, imposible y envenenada. Puede decirse que a Piqué le han perdido las malas artes y las malas compañías. Eso es precisamente lo que con toda probabilidad algunos valorarán ahora en él. Su sitio más idóneo parece estar en la ciénaga de los divergentes y desunidos. Escuela, arte y tarannà así lo dicen. Puede consultar a Valentí Puig, politólogo especializado en catalanología, maquiavelismo e intrigas púnicas. Aun así, Pájaro bobo no descarta la posibilidad de que el carallot Carod le fiche para su proyecto independentista y le nombre «Menistro» de Afers Estrangers de Catalunya, aunque sólo sea para beneficiar la mina de sus conocimientos y beneficiarse de su experiencia y su habilidad en ese campo. Una cosa es tan cierta como que Dios existe: si le ofrece el cargo, Piqué, político en paro, firma. Firma y acepta.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿para quién seguirá maquinando, intrigando y traicionando este destacado ejemplar de homo fallax aún en plenas facultades y con muchas ganas de seguir en activo?

De Maragall a Piqué pasando por la Puerta de Alcalá, capital de España

A un catedrático que pernocta en el limbo

Pájaro bobo está convencido de que la idea germinal o seminal nació en el seno del autodenominado Partido de los Socialistas de Cataluña en los años, ya lejanos, en los que las masas obreras de lengua española y acento extremeño/andaluz presidían, con su abrumadora, bulliciosa y cándida presencia, los actos del 11 de septiembre. Y, asi, después de los sindicatos verticales vinieron los sindicatos y sindicalistas aconductats, o sea, intervenidos, vigilados y dirigidos desde oscuras instancias próximas a la Generalidad catalana. En esencia se trataba de alumbrar y tener un Partido Socialista que, sin ser ni socialista ni obrero ni español, recogiera el voto de las capas económica y culturalmente medias y bajas de la dolça Catalunya, muy concretamente de la comunidad de lengua y sentimiento españoles, y lo pusiera al servicio del frente unificado catalanista-independentista, antiobrero y antiespañol. Y ¡eureca!, voilà!, ahí está. La historia de nuestra precaria y frágil democracia demuestra que, durante todos esos años, el llamado Partido de los Socialistas de Cataluña ha ejercido, de una parte, una cruel e implacable presión/opresión sobre la gran masa de sus votantes españoles (por encima del 85% de su censo) y, de otra, no sólo se ha integrado en el frente nacional catalanista contra lo que ellos llaman el gobierno de Madrid sino que, en muchas ocasiones, incluso se ha impuesto al Partido Socialista Obrero Español. La parte supera al todo, lo traiciona, lo manipula y lo pone a su servicio, pecado mortal y pecado contra natura que, de acuerdo con la manera de ver y entender de Pájaro bobo, obliga a ver y entender que ahí la deslealtad responde a los dictados programáticos de una conjura que, en última instancia, se ha propuesto acabar con el ser y el existir de España. Pero he aquí que Zapatero, informado por sus mentores y asesores, decide o, más exactamente, es obligado a tomar cartas en el asunto y, ante los ojos y los oídos pasmados de catalanes y no catalanes, va y le suelta, como quien dice, a bocajarro al mago/funámbulo/sonámbulo Maragall: «Tú, a la calle». Sorprendentemente, el díscolo y desleal subalterno, apenas repuesto de su última y penúltima cogorza, contesta temeroso y timorato: «¿Me da permiso mi jefe y señor para que retire mis pertenencias e impertinencias?» Dicho y hecho. Luego, en la intimidad y ya sin reservas, se consolará con unos cuantos sorbos de lacrima Bacchus o lacrima Christi. Está claro que para entonces el tal Zapatero ya tiene a punto su homúnculo de barro o, mejor dicho, de cera. El golem se llama Montillla, criatura sumisa, servil, también servicial y apolítica, sí, apolítica, a la que aquí podríamos designar asimismo con la palabra inglesa Thing, que, además de cosa, significa criatura y/o monstruo y, por consiguiente, en este caso nos serviría como sobrenombre con el que connotar tanto al titular como al reserva.
Seguimos en Cataluña, en la margen siniestra del río de los iberos, vora al mar, otrora fenicio, de la Sargantana y, a juicio de los ecologistas españoles, hoy ciénaga y sentina. La historia continúa y, como continúa, se repite. Rajoy rebobina y, sin que nadie se lo explique, repite el guión de Zapatero. Con ayuda de su mano diestra o de sus varias manos diestras se deshace de su subalterno Piqué por aquello de que cabra y cabrito siempre tiran al monte. Maragall y Piqué pasan por burgueses ilustrados y, cada uno a su manera, con conciencia de clase, clase superior. Además, como en este caso el futuro interfecto estaba ya sobre aviso, ha cogido la puerta tan pronto como se ha olido o ensumat que los de Madrid iban a por él. De todos modos, defenestración sin paliativos. Mérito y demérito de nuestro último interfecto político es no haber opuesto ni resistencia ni defensa. De hecho, el hombre ha vivido en estado de permanente precariedad, en las parcelas que instancias superiores le asignaron, siempre en el bando enemigo, queremos decir en el bando español. Pájaro bobo no está seguro de que ahora esas instancias superiores le paguen los servicios prestados y no prestados, pues se malicia que, por su naturaleza púnica y su espíritu mercantilista, tales instancias pagan siempre y sólo por objetivos alcanzados; por resultados, no por esfuerzo o dedicación.
En resumidas cuentas, los dos partidos de alcance y responsabilidad nacionales han hecho saltar por los aires dos resortes, tan esenciales como funestos, de una misma tenaza, tenaza que tramaba y sigue tramando la destrucción de España por estrangulamiento. Así, pues, la guerra de guerrillas/escaramuzas/intrigas continúa…
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Por dónde sacarán ahora sus inquietas y rebeldes cabecitas Maragall y Piqué, convertidos por azares de la vida y la política en compañeros de destierro?
¿Hay acaso, más allá de broncas, trifulcas y otras zarandajas, algo parecido a un pacto de Estado entre los dos grandes partidos nacionales?
¿Realmente Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional y espectador privilegiado del pantano/ciénaga catalán, no sabe de qué va el juego o pertenece también a la subespecie de los Maragalls y los Piqués?
Nota
Pájaro bobo opina que, si hay un pacto, es un pacto impuesto a las partes por una instancia superior e imparcial. Razones de Estado, política de Estado. En cuanto al catedrático, habrá que esperar a que se le termine el pernocta, que se le terminará. El limbo ya no existe.

Pregunta ni ingenua ni intempestiva

¿Cómo el señor Rodriguez Zapatero puede proponer una alianza de civilizaciones cuando ni siquiera es capaz de llegar a una alianza con el Partido Popular para salvar la democracia y la unidad de España?

Josep Piqué: ¿verdugo y enterrador?

En cierto modo, Josep Piqué debería sentirse satisfecho de su labor, pues en buena medida ha conseguido desmantelar el Partido Popular de Cataluña y dejarlo listo para el arrastre con las mulillas de Pedrucho. La verdad es que, de acuerdo con el encargo recibido, su tarea y en definitiva su objetivo consistían en desnaturalizarlo despojándolo de sus señas de identidad y eliminando de él todo mal bicho español, de manera que, una vez limpio de charnegos y debidamente catalanizado, pasara a manos de las Nebreras y los Vendrells y, acto seguido, éstas y éstos pudieran exigir su traspaso (en catalán, traspàs significa, además de traspaso, tránsito y defunción) a Convergencia por vía púnica, no traumática y, claro está, democrática. Esa era realmente la misión que había recibido este expeditivo y poco escrupuloso ejecutivo metido a político, al que, si a Pájaro bobo no le engaña su atávico instinto, esperaban —¿y siguen esperando?— altas misiones aquende y allende los Pirineos.
Perspectivas y promesas de altos vuelos aparte, la argumentación elaborada y aducida por sus circunstanciales superiores en poder, autoridad y gobierno rezaba y, según este observador anónimo, sigue rezando: si Maragall, a pesar de sus crónicas melopeas/modorras africanas, lo ha conseguido en el flanco izquierdo con una charnegada cazurra y dura de mollera, ¿acaso no vas a conseguirlo tú en el flanco derecho con funcionarios y señoritos pequeñoburgueses innegablemente mucho más civilizados y, por lo tanto, también mucho más asequibles a la llamada y los encantos del bendito parné? Tenemos que terminar la construcción de nuestra nación y tú eres una pieza clave en nuestro proyecto nacional.
El ejecutivo, político y diplomático no sólo aceptó el reto, el reto y el encargo, sino que incluso se puso inmediatamente manos a la obra y, a decir verdad, no sucumbió en el empeño, pues, además de seguir vivo, es muy posible que a estas alturas el Partido Popular de Cataluña sea algo parecido a un montón de escombros y/o de chatarra. Si es así, está claro que el mérito/demérito de tamaña proeza/vileza corresponde en exclusiva a Josep Piqué, que, en este caso, ha sido su verdugo y su enterrador. Todo ello en menos de tres años o, si se prefiere, en dos años i la torna.
En un plano más inmediato, la intervención de Piqué se inscribía y se inscribe aún hoy en la creación de un frente nacional unificado de partidos políticos catalanes declaradamente catalanistas e independentistas, a fin de que, en un futuro muy próximo, aquí la política la hagan sólo los catalanes para los catalanes.
Por desgracia o por suerte, en tales circunstancias siempre cabe la posibilidad de que alguien con mando en plaza y residencia en los Madriles se salte el protocolo y diga: «Id a buscar inmeditamente a Vidal-Quadras». Y, entonces, ya tenemos la guerra.
Mientras tanto y en espera de noticias del futuro, he aquí dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Qué misiones se le tienen reservadas a Josep Piqué en Barcelona, en Madrid, en Bruselas y en Ginebra?
¿Es cierto, como ha soñado o cree haber soñado Pájaro bobo, que Josep Piqué es el hombre designado/ungido por ciertas élites para presidir, en el debido momento, la Generalidad y/o representar a Cataluña en la Comunidad Europea y Naciones Unidas?

Infundios

¿Alguien ha observado que los agentes dobles, raposos, topos y hurones que han sembrado el caos en el seno del Partido de los Ciudadanos y del Partido Popular, ambos en Cataluña, cumplían, cumplen y seguirán cumpliendo consignas emanadas de las mismas instancias?
Evidentemente todo eso son infundios e infundados ataques a Cataluña.

SMS

Pájaro bobo ha despertado como quien resucita y le ha enviado a su amigo Zaratustra un SMS con una sola palabra: calípiga.

Así escribía Zaratustra (carta de las Batuecas)

Pájaro bobo ha tenido noticias de Zaratustra, que sigue residiendo en las Batuecas, exactamente en un paraje de la vertiente de la sierra de Gata que mira al Norte y a Poniente, ya en la raya de Portugal. Allí vive desde que una noche feliz, cosmogénica, se le reventó el cacumen, se le iluminó la frente y dio en loco. En su carta, escrita por párrafos en alemán, en griego, en latín y en español caballeresco-quijotesco, Zaratustra le cuenta a Pájaro bobo, amigo, discípulo y por ende aspirante a loco, que está contento, que allí, en aquel otro mundo que ahora es su mundo, puede gritar y blasfemar como Dios manda, que está escribiendo un libro, el último, que ya lo tiene casi terminado fertig!, que los indígenas le quieren, que le llevan melones de secano con semillas de color del oro y unos frutos a los que ellos llaman sandías de árbol, que cada día tres lobeznos como tres angelotes puros y salvajes acuden a comer de su mano y en su mano, siempre al amanecer y al anochecer, que los domingos por la mañana, entre las siete y las ocho, va a la iglesia del pueblo, que no es pueblo, tampoco villorrio, sólo alquería, que primeramente habla con Dios en latín y en griego y, después, en vernáculo con el señor cura, que se llama Francisco y es persona ilustrada y de buenos sentimientos, que el otro día encontró un raposo herido, junto a un arroyo, que se lo llevó a su espelunca y que ahora el raposo, que responde a la voz Menschenfreund (Amigo del hombre), come y duerme con él, que cada mañana se levanta con el Sol, padre de todas las criaturas, y que cada noche habla con las estrellas, amigas y compañeras de infortunio, que una noche estuvo a punto de tocar una con la punta de los dedos, que una voz o espíritu llegada o llegado del Cosmos (das All) le ha comunicado con sigilo que la Tierra, el universo, todos los universos, el Cosmos, están a punto de vivir/revivir un cataclismo que será como un Big Bang que pondrá fin a todos los Big Bangs, que el Cosmos ya no existe, que, en realidad, no existió nunca, que, en realidad, siempre fue sólo una idea de Dios, acaso, necesariamente, la única idea de Dios, que cuándo él, Pájaro bobo, le hará el honor de visitarlo, que ya le tiene preparado un huerto de regadío con una humilde y muy historiada y muy sabia teoría de acequias árabes para que juegue en ellas y con ellas, que qué libros lee y quiere leer, que allí, en su monte, que es su patria, hay animales, no alimañas, que se puede dormir a pierna suelta, que lamentablemente allí no hay ni doncellas ni concubinas de caderas anchas, que, por no haber, no hay ni siquiera puticlistas para reclutas y otros menesterosos, que ya ha hablado con un gañán y le tiene reservado un monte como el suyo, cerca del suyo, que allí puede montar su tienda, su morada o su tabernáculo, que naturalmente allí, en el monte, también hay sitio para su industria, con subalternos o sin subalternos, que no sea malpensado, que no piense en el Gólgota, que a ser posible se dé prisa en ir, que él, Zaratustra, siente, presiente que su hora se acerca. Que si no puede ir, que le escriba, que le envíe su testamento o legado, que quiere ponerlo junto al suyo, el de Zaratustra, en el libro testamento que está escribiendo.
Postdata
En una primera postdata, garabateada en alemán y en letra gótica, el profeta, loco y amigo Zaratustra explica a Pájaro bobo que el protagonista del libro testamento que está escribiendo es a la vez Superhombre y Mesías, pero que no quiere asignarle estirpe judía, que qué opina al respecto él, escrutador primigenio e infatigable del alma humana, unermüdlicher Urforscher der menschlichen Seele.
En una segunda postdata o, más bien, nota a pie de página, apenas legible, Zaratustra pregunta a su amigo cuál es la palabra española de etimología griega que significa mujer de caderas anchas.

Así escribía Zaratustra…

Alma de mujer

Se llamaba Isabell. La conocí en una estación. Tal vez la Hauptbahnhof de Basilea. Mujer de buenos sentimientos, Isabell me ofreció su regazo. Generosamene, desinteresadamente, heroicamente. Gracias a ella viví, sobreviví. Y, gracias a ella, aprendí. Siempre se lo agradecí y se lo agradeceré. Aun así, lamento no haberlo apreciado debidamente en su momento. Schuldgefühl. Ese sentimiento de culpa me ha perseguido durante un largo tramo de mi vida. Ahora, a más de cuarenta años de distancia, le pido perdón, le doy las gracias, pienso en ella y le deseo suerte.
Pájaro bobo está convencido de que sólo una mujer puede hacer feliz a un hombre, humanamente feliz, en la medida en la que un hombre puede ser feliz o, al menos, vivir un momento con ilusión. Hasta siempre, Isabell. Y recuerda: todo lo que me diste sigue siendo tuyo.

Maragall, Piqué, Carreras: tres hombres para una misma idea

En opinión de Pájaro bobo, la idea capital consiste en cerrar el frente monocatalanista e independentista de Cataluña, de modo que aquí, a casa nostra, todos los partidos estén debidamente homologados y catalanizados, y, a partir de ahí, la política la hagan ellos, sólo ellos, para ellos. Maragall, uno de los padres del invento, creó un partido que, formado en su inmensa mayoría por obreros españoles, no era ni obrero ni español ni socialista. Y, además, traficaba con sus votos —en realidad se los vendía— y engañaba al PSOE como aliado autonómico. Piqué recibió el encargo de hacer lo mismo, salvedades aparte, con el Partido Popular de Cataluña, o sea, con los funcionarios y pequeñoburgueses de su pequeña y débil formación. «Pan comido: abrimos la compuerta para que salgan los charnegos y entren las Nebreras y los Vendrells. Pujol ha dicho personalmente que está de acuerdo. El Sanedrín, también. Y ya es sabido que los de Madrid ni se enteran». Lo de Carreras no era muy distinto, pero tal vez sí un poco más complicado. El presunto Partido de los Ciudadanos, formado en su inmensa pequeña mayoría por disidentes, desencantats, de los Maragalls y los Piqués, tenía conciencia de lo que estaba en juego. Su primer éxito fue, a todas luces, su sentencia de muerte. El Sanedrín catalán decidió que había que reventarlo antes de que se desmadrara, cobrara fuerza y viniera un segundo Vidal-Quadras. Quien vino fue un catedrático de Derecho Constitucional, el Manso del Raval, con el encargo de reconducir las ideas y las aguas. Y en eso está. Miserable, miserable.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿conseguirá el Sanedrín catalán aniquilar todo movimiento de inspiración democrática que surja en estas tierras y además hacerlo en nombre de la democracia y del pueblo de Cataluña?

Pájaro bobo contesta a Zaratustra (primera respuesta)

Amigo Zaratustra, tu pregunta sobre el Superhombre y Mesías, y, concretamente, sobre si debe o no debe ser de estirpe judía, me resulta muy difícil. No sé qué responder. Tendré que meditar en ello, a lo mejor se me ocurre alguna idea. Por ejemplo: puede ser judío y antijudío, mejor dicho, judío sionista y judío antisionista, como Chomsky, como Tugendhaft, como tantos y tantos hijos de Jacob nacidos en la Mitteleuropa del largo siglo XIX. A mi modo de ver, lo más apropiado sería tal vez que fuera judío de madre, que es lo que cuenta, máxime habida cuenta de que, por ser hijo directo de Dios, el Mesías no tiene padre humano. Como dicen por aquí, tú mismo. Otra posibilidad es que no lo digas y hagas de ello un enigma teológico y un recurso literario. Creo que lo uno y lo otro darían juego. Según la Revelación, el pueblo judío es el pueblo elegido, pero, claro, si no hay Revelación… De todos modos, no acierto a entender por qué la vida de la humanidad, al menos de la humanidad occidental, gira en torno al pueblo judío: en el plano diacrónico, histórico y/o mítico-legendario, y en el plano sincrónico o político. Extraña sinécdoque, ecuación incomprensible y, mientras tanto, irracional.
Amigo Zara, tengo la impresión de que no te he ayudado mucho; además, aquí va mi pregunta ingenua e intempestiva: ¿cómo es que durante el corto siglo XX ideólogos, pensadores, estrategas y políticos judíos dirigieron los dos bandos que protagonizaron la guerra fría por espacio de setenta y cinco años?

Espíritu dialogante versus lealtad


A los políticos: de Vidal-Quadras a Pujol ben Gurión pasando por Rodríguez Zapatero

Entre los políticos y no políticos de la Gran Fenicia de Poniente con sede en la Barceloneta, vora al mar de la Sargantana, es norma exigir, a toda costa y por todos los medios, un espíritu dialogante como condición única e inexcusable para iniciar lo que ellos llaman diálogo y en realidad es siempre una transacción. Que nadie intente siquiera convencerlos de que el punto de partida de toda actividad política en un marco democrático, ya definido, es la lealtad, una lealtad que, por su misma naturaleza, lleva implícita una declaración de principios. No va a conseguirlo. Eso no es tener espíritu dialogante, eso es querer imponer las ideas de uno, eso es fascismo. Y, efectivamente, quienes así hablan y así actúan tienen razón. La lealtad asentada en una declaración de principios es una imposición que, en rigor, nadie está obligado a aceptar. Por lo demás, planteadas así las cosas, los fenicios tienen ventaja, están en una situación de superioridad, pues la mayoría pierde su fuerza y la minoría se impone inexorablemente  por ser más activa, menos escrupulosa, infinitamente más inteligente siempre que se identifique la inteligencia con la perfidia.
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Hay que tener espíritu dialogante con los que piden espíritu dialogante como punto de partida y condición única y omnivalente de la actividad política?
¿Qué queda del marco democrático si se acepta esa condición o, más exactamente, esa mposición?
¿Qué es o debe ser primero: el diálogo o la lealtad?
Be water, my friend…

Blacky como guía o psicopompo

Blacky —la criaturita, the little Thing, das süße Vieh— está enfermo. Como ya tiene catorce años, pensamos que es cosa de la edad. Vete, que es veterinaria y se llama Ester, lo cuida. También Margarita. También Ana. Todo mujeres. Sólo mujeres. Mujer madre y mujeres hijas. Mujeres. Pájaro bobo se limita a observar al paciente y a anotar sus síntomas. En esos síntomas están las etapas o, mejor aún, las estampas de la vejez y la decrepitud. Blacky, cada vez más mimoso y más cariñoso, le muestra qué hay que hacer y no hacer para vivir la muerte como tránsito. Blacky es su psicopompo.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿ha habido algún cínico que pidiera que le enterraran junto a su perro?

Una opinión

¿Es correcto afirmar que, en el ámbito del razonamiento humano y la convivencia humana, sólo la opinión expresada como opinión es racional y democrática?

Duran i Lleida se inventa guerras y enemigos

Duran i Lleida, nacido en la franja de Poniente, sigue fiel a su empeño de hacer méritos para que los fenicios, que, curiosamente, siempre desconfiaron de él, le den crédito y confianza. ¿Cómo? Pues como siempre, inventándose enemigos de Cataluña y de los catalanes, amén de guerras contra su país de adopción. A juicio de Pájaro bobo, este feligrés con alma de sacristán apagavelas lo tiene realmente difícil: su mensaje se lo ha de creer él, aquellos a los que va dirigido y pretende engañar (una vez más) y sus aliados y eternos e irreductibles anemigos personales… Y no se refiere sólo a la Ferrusola, a Pujol ben Gurion y a los Pujolets, mas también a ellos.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Y si después de tanto intrigar, éste hijo de la franja de Poniente y por lo tanto más bien alejado del mar de la Sargantana, se dirigiera a Rajoy, a Zapatero o al Rey y le dijera que no quiere seguir jugando con tres barajas y que, por favor, le den la doble nacionalidad: la española y la fenicia?
¿Debería interpretarse su ruego/petición como un acto de arrepentimiento y sinceridad o como una nueva añagaza para superar y burlar a sus aliados y enemigos encarnizados?

El raposo de Zaratustra

Pájaro bobo ha recibido un mensaje-carta de la raya de Portugal. Le ha llegado por internet y se lo ha enviado don Francisco, alma franciscana y párroco de varios poblados existentes entre el Alagón, en tierras de las Hurdes, y el Tormes, pasadas las Batuecas. En su mensaje, el clérigo le dice que Zara (tustra) está bastante mal, que blasfema mucho (en cualquier caso, más de la cuenta) y, a lo que parece, come poco, pues está transido como un espíritu en Cuaresma, que días pasados estuvo en la iglesia, no en misa, y le entregó un papel con un texto para que él, Francisco, se lo transcribiera y se lo enviara, vía internet, a su amigo Pájaro bobo, que, como los dos saben y lamentan, cumple pena de cautiverio perpetuo en tierra de fenicios, vora al piélago de la Sargantana. El proyecto de Zara, nada descabellado, dice y reza: él, allí en su espelunca, escribe un texto de su puño y letra, se lo entrega a su raposo, el raposo, en funciones de mensajero y cartero, se lo lleva a don Francisco, pastor de almas, y éste, después de descifrarlo, lo encifra de nuevo en lenguaje ciberrnético y se lo remite a Pájaro bobo, que lo recibe y lo lee lindamente como mensaje electrónico en su búnker de pladur.
El mensaje que Pájaro bobo ha recibido hace unos momentos es una prueba y la prueba ha sido un éxito, pues parece ser que le ha llegado en perfectas condiciones de fidelidad y legibilidad. Ahora sólo falta repetir la operación en sentido inverso: el mensaje de Pájaro bobo tiene que llegar a Zara, vía internet, o sea, a través de don Francisco; cuando éste lo reciba, tendrá que hacer una copia en papel y entregársela al raposo para que el raposo se la lleve y se la entregue en mano a su amo, Zara.
Fórmula y comentario
Se trata de un bucle que en el tramo de ida empieza con un texto escrito sobre papel por Zara; a continuación, el texto pasa a la boca del raposo y de ésta a las manos de don Francisco, que lo introduce en la red, donde se transforma en un texto virtual que finalmente es recibido por Pájaro bobo en su ordenador, mientras que en el recorrido de vuelta el mensaje de respuesta empieza en la red como texto virtual escrito por Pájaro bobo y luego, gracias a la intervención de don Francisco, se transforma en un texto sobre papel para que el raposo pueda llevarlo en su boca y, acto seguido, Zara leerlo con sus ojos de miope.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿llegará un día en el que, Dios no lo quiera, Zara envíe sus mensajes vía internet y decida prescindir del raposo?

En defensa del cliente: cómo clarificar cuentas bancarias

Arreglar —clarificar— las cuentas bancarias, concretamente los pagos que se hacen por mediación de un banco, puede ser en muchos casos una tarea imposible. Bancos y empresas han creado filtros de curso unidireccional que les permiten no sólo controlar a los clientes sino también y sobre todo cobrar los recibos que quieran, sin que, en la práctica, los implicados-paganos sepan ni cuánto adeudan ni en concepto de qué ni a quién deben dirigirse para averiguarlo y, si lo desean, saldar la deuda supuestamente contraída. Por absurdo que parezca, Pajaro bobo lleva años pagando, a través del banco, recibos que no sabe exactamente de qué son, pues no ha podido averiguarlo. Es posible que Pájaro bobo haga honor a su nombre, pero ésa es la realidad, una realidad a la que ahora quiere poner fin. Para ello ha elaborado un plan.
El plan de Pájaro bobo consiste básicamente en cambiar de banco y domiciliar en la cuenta de la nueva entidad bancaria los recibos limpios y seguros, dejando en la cuenta vieja, ya sin saldo suficiente, los de procedencia desconocida y/o más que dudosa. Cuando la empresa perjudicada, si es que hay empresa y si es que ésta ha sido realmente perjudicada, le escriba reclamando el pago o pagos pendientes, él le contestará pidiéndole que le concrete la naturaleza de la deuda y su cuantía. Entonces Pájaro bobo saldará la cuenta abonando de una vez el importe total, incluso en casos razonablemente dudosos, y colorín colorado esta estafa se ha acabado.

Desde esta página se solicitan, y agradecen por enticipado, ideas que puedan ayudar a solucionar el problema expuesto, que, con variantes, es sin duda un problema, no precisamente nimio, de muchos españoles.

La Vanguardia: objetivo alcanzado

Puede decirse que el diario La Vanguardia es efectivamente la vanguardia del catalanismo separatista y excluyente en el ámbito de la prensa escrita. Quien hojee sus páginas y les eche una ojeada podrá comprobar que entre sus colaboradores y colaboradoras sólo hay nombres de catalanes, catalanistas, separatistas e independentistas. Si acaso algún cardo meseteño a modo de espantapájaros o florecita para cuando el Rey de España pase por la sede de este órgano oficial/oficioso del catalanismo militante. Allí, en algún rincón hay una bandera de España, como la de Pujol ben Gurión. Por si acaso o para cuando haga falta. Mientras tanto, el idioma español también sirve para destruir España; sólo hace falta que esté en manos de separatistas y se sigan sus consignas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo tardarán los agentes de Pujol ben Gurión en catalanizar totalmente, sí, totalmente, la separata Cataluña —en adelante Catalunya— del diario ABC, otrora diario de todos los españoles?