Artículos del día 6 de noviembre de 2007

¿Blindajes verbales?


Contra una lectura autodeslegitimadora de la Constitución

Pájaro bobo entiende que el Estado de las Autonomías se opone frontalmente a los conceptos nucleares de unidad y soberanía nacional, que en este caso corresponden por derecho y en consecuencia deberían corresponder de hecho íntegra y exclusivamente, con carácter permanente, a España y al pueblo español como un todo. En la práctica, España se deshace y se desintegra en el Estado de las Autonomías merced a una política de transferencias de competencias estatales, intrínsecamente estatales y por lo tanto intrínsecamente intransferibles, y a una lectura de la Constitución que termina deslegitimándola como ente estatal en beneficio de las Comunidades Autónomas. Así, éstas pasan a suplantar al Estado, mientras España queda reducida a la condición de simple término sociohistórico sin contenido político actual. Una auténtica obra maestra de la perfidia.
Ante esta situación, algunos españoles seriamente preocupados por el futuro de España han empezado a proponer un pacto de los dos grandes partidos nacionales con un acuerdo explícito, de carácter vinculante, en ciertos temas básicos. Una especie de blindaje, recurso que curiosamente fue empleado en primera instancia por los separatistas catalanes con fines diametralmente opuestos.
En cualquier caso, a Pájaro bobo le gustaría que ese blindaje se basara en convicciones patrióticas, supraideológicas, y por la misma razón que no fuera meramente verbal ni estuviera expuesto a coyunturas y veleidades partidistas, aunque, mal que le pese, tendrá que aceptar la realidad, que en definitiva es lo que dan el país y sus gentes.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿se puede suplir con blindajes verbales la falta de sentimiento patriótico y conciencia nacional?

Más allá de la fiesta y de la bronca

Después de cuarenta años de dictadura, los españoles se encontraron súbitamente ante su futuro, que era un pasado que no habían vivido

Pájaro bobo se considera obligado a pensar que la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla es un gesto político de envergadura, un gesto estudiado en su ejecución y calculado en sus consecuencias. Él, pájaro bobo, quiere creer que los valedores de nuestra democracia y nuestra soberanía tomaron buena nota de los insultos al Rey en la inmortal Gerona y otras localidades catalanas. Para él, el happening fenicio, con su dosis de perfidia, fue como un aviso que, emplazado en la cresta de la ola destructora, nos venía a decir que se acercaba y se acerca el momento de las grandes decisiones. Habrá que ver qué forma toma la conjura cuando dé el gran salto y se disponga a ejecutar el asalto final y definitivo. Pájaro bobo insiste en que ha empezado a percibir olor a pólvora en el aire. En cualquier caso, no estará de más prestar atención a los contactos de Vascongadas, en lo sucesivo siempre y sólo Euzkadi, y sobre todo de Cataluña, en adelante siempre y sólo Catalunya, con Marruecos, contactos que prevén entre otras medidas el establecimiento de relaciones diplomáticas y el reconomiento de las dos regiones españolas como naciones sin Estado. Ésa es la tenaza que nos acecha. Es muy posible que, una vez más, el destino de España no esté en manos de los españoles. Es muy posible que, una vez más, el destino de España esté en manos de Francia. Es muy posible que, esta vez, el destino de España esté en manos de Sarkosy. ¿Por suerte?
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Y si Marruecos asumiera la representación de Cataluña en determinados organismos internacionales?
¿Y si Marruecos y Cataluña organizaran acciones del tipo joint ventures, en un principio secretas, como punto de partida de un programa de colaboración político-estratégico de carácter permanente?
¿Y si un político catalán de las características del honorable Jordi Pujol fuera recibido por el rey de Marruecos con honores de jefe de Estado?