Artículos de junio de 2013

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Del PSC a CIU: dos fraudes que son uno y el mismo

Considero que de la misma manera que el sector maragalliano del PSC se ha dedicado durante décadas a vender al PSOE y/o al Gobierno de España el voto de los charnegos –voto español– como voto separatista, el sector más rancio y burgués del catalanismo separatista, instalado en la Generalidad y su red de instituciones, ha estado vendiendo hasta ayer mismo a ese mismo Gobierno y a toda la opinión pública el trabajo de los españoles radicados en Cataluña como trabajo catalán y, según ellos, catalanista y separatista, cuando los hechos nos demuestran que esa burguesía se ha dedicado ante todo y sobre todo a intrigar y robar, siempre dentro de una línea rabiosamente desleal e insolidaria con España y de manera especial con esos  españoles a los que explota, traiciona y oprime.

Lo dicho: dos fraudes que son uno y el mismo.

Burguesía catalana: desfalco, quiebra y prisión

A mi entender, el separatismo catalán es esencial e incluso íntegramente burgués entre otras razones porque los pretendidos intelectuales de izquierdas, junto con el clero, se colocaron a la derecha de la burguesía mercantil de cuño tradicional,  después de entregar a esta el poder político –poder absoluto–  de acuerdo con un pacto inicial.

Ya entonces se predicaba y se enseñaba que  esa burguesía era la que más podía hacer por el país.

En definitiva, nos encontramos –siempre a mi entender– ante un proyecto burgués para burgueses, habida cuenta que todos sus impulsores y valedores han sido y son funcionarios (beneficiarios) de la Generalidad y su inmensa red de entidades económicas de recaudación y distribución o reparto, cualesquiera que sean el nombre y la apariencia que adopten oficialmente.

No parece probable que la corrupción vaya a acabar con el separatismo catalán, pero confío que sus responsables más conspicuos terminen en la cárcel, después de que tanto ellos como sus subalternos hayan devuelto a España y los españoles lo que han robado a lo largo de treinta y cinco años de falsa democracia y falsa autonomía.

Lo dicho: desfalco, quiebra y prisión.

José Bretón, ¿filicida doble por accidente?

Me inclino a pensar que José Bretón decidió dormir a sus hijos, pero, lamentablemente, sus hijos no despertaron.

Ese pudo ser el desenlace –imprevisto pero no fortuito– del plan urdido por un ser humano que, atenazado por una grave y peligrosa patología mental, no respetó el principio de realidad.

 

Sabadell: muerte civil

Me pregunto qué buscan en esta página virtual los separatistas de Sabadell. Después de mantenerme treinta años i la torna en situación de muerte civil, parece que lo humanamente lógico en una situación como esta es limitarse a esperar. Así, con el tiempo me habrán matado sin ponerme un dedo encima. Sólo el ojo. Para mí un separatista es alguien que cada día sale de su tumba y comprueba si he muerto. Naturalmente por causas naturales.

Para eso sirve la muerte civil. Y, claro está, la falsa buena conciencia.

En mi caso la pregunta es: ¿puede o debe alguien que se halla en situación de muerte civil sublevarse y tratar de  matar a su verdugo? Y la respuesta es: sí, pero,  si lo hace,  lo más probable es que se diga y se entienda que el interfecto ha actuado en ilegítima defensa.

Continuaré haciéndome el muerto para seguir con vida.

De momento.