Artículos de septiembre de 2016

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Destino (Schicksal!)

Cada día muero con España

porque cada día vivo su derrota. 

13 de septiembre de 1936: día del padre

13 de septiembre de 1936: día del padre, símbolo de entereza y lealtad.

La máquina del separatismo catalán en acción

A mi entender, el separatismo catalán institucionalizado actúa como una máquina y lleva a cabo acciones coordinadas en los siguientes campos, entre otros:

— Generalidad e instituciones y entidades bajo su control directo.

— Parlamento autonómico.

— Partidos políticos.

— Enseñanza y medios de comunicación.

— Sociedad civil: Òmnium cultural, ANC y CUP.

— Relaciones internacionales.

Pregunta: ¿máquina o dictadura?

¿Tiene razón Urkullu?

Para empezar, me permito definir a Iñigo Urkullu como un buen separatista, pues lo considero noble y, en cierto modo, leal. Un rival que merece respeto,

Pero ¿tiene razón cuando dice, más o menos, que hoy es imposible que un Estado se declare independiente?

Ya me gustaría…

Imagino que Urkullu no tiene en cuenta la vía catalana e incluso no sabe en qué consiste.

¿Y en qué consiste la vía catalana a la independencia?

Básicamente en suplantar al Estado anfitrión-opresor.

Así, la cuestión de la independencia queda diluida en un asunto intraestatal y se burlan todos, todos los controles internacionales.

¿Y cómo se suplanta al Estado anfitrión-opresor?

Sencillamente destruyendo sus estructuras de Estado y apoderándose de sus instituciones de poder y representación.

¿Imposible?

Los separatistas catalanes llevan más de cuarenta años haciéndolo.

Sí, sí, d’aquesta feta la deixarem desfeta! Espanya és nostra!

Iceta y la envolvente catalana

 Para mí, Miquel Iceta Llorens  es una de las personificaciones más auténticas y cabales de la perfidia y la deslealtad del separatismo catalán. Como confidente y agente de su burguesía más antisocial y antisocialista, este subalterno servil  se cuida de controlar el voto de la menguada grey charnega que aún milita en el PSC y traducirlo en voto catalanoseparatista en la línea de Pasqual Maragall, padre histórico de la idea de  hacer política separatista con votos españoles.

Ese es su cometido.

¿No hay nadie en el PSOE –ni siquiera un barón– que esté en condiciones de explicárselo de una vez por todas a Pedro Sánchez?

En cualquier caso, yo estoy dispuesto a intentar que esa idea, convertida en traición ejecutada una y mil veces y en otras tantas variantes, pase a la historia con el nombre de envolvente catalana.

PSOE: ideología e identidad

Considero que el PSOE lleva tiempo sometido a tensiones bipolares que, como no podía ser por menos, han terminado por horadar su núcleo doctrinal y debilitar su cuerpo social.

De momento.

Es sabido que, para permanecer vivo y activo, todo organismo necesita tensión,  pero esa tensión debe respetar siempre los límites que le imponen la biología y la economía.

De hecho, no hay organismo vivo sin superávit energético. Y, dicho sea de una vez por todas, sin superávit energético no hay amor (de envergadura).

En estos momentos, nuestro PSOE bascula entre el polo histórico y conservador de sus viejas glorias, patroneado por Felipe González, y el polo rupturista de última hora, protagonizado en la escena por el galán Pedro Sánchez.

Lamentablemente, ese galán, conocedor de sus propias carencias y debilidades,  ha buscado el apoyo de los podemitas del ambicioso Pablo Iglesias, quien, siguiendo una tradición histórica de infausta memoria, está dispuesto a entregar las llaves del Reino de España a la muy desleal burguesía catalana en nombre de la doctrina bolchevique de la liberación/emancipación de los pueblos.

En cualquier caso, lo cierto es que estamos  ante una burguesía doblemente desleal a los trabajadores:  desleal por  clasista/elitista y desleal por antiespañola.

Pero, según parece, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no lo saben  o, lo que es muchísimo más grave, lo saben y no les importa.

Para completar el cuadro podemos añadir que hace ya tiempo que  Felipe González, patrón del polo histórico y conservador de las viejas glorias socialistas, se dejó cautivar por  los encantos de la vida cómoda y, al aburguesarse, perdió a la vez  buena conciencia y autoridad.

En esas circunstancias y dado que de lo que se trata en definitiva es de defender una vez más la unidad de España y romper el frente formado por una izquierda desnaturalizada y una burguesía tan desleal como la catalana, me parece bien utilizar como punta de lanza a Rodríguez Ibarra y Fernández Vara, pues siempre he pensado que los extremeños semos cazurros, ingenuos y leales.

Nota

Si hablo de una izquierda desnaturalizada es porque entiendo que esa izquierda se pone al servicio de una burguesía reaccionaria y, juntas, izquierda y burguesía promueven la división y el enfrentamiento de la sociedad.

Amor poético

Hace tiempo que no escribo versos a Margarita.

¿Me falta sentimiento? ¿Me falta inspiración? ¿Me faltan las dos cosas?

Es posible, aunque creo más bien que, en este caso, sentimiento e inspiración han dejado de lado el amor poético, amor creativo, y han sido absorbidos por la contemplación de España en su derrota rumbo a la ruina inexorable y total.

Lamentablemente, hace tiempo que esa ruina está asentada en mi cabeza como recuerdo.

Dime, Margarita, ¿es el amor poético una forma de nostalgia?

Tres consideraciones intempestivas

Primera consideración intempestiva

Considero que, situado ante un problema, lo racional es hacer aportaciones constructivas y, por lo tanto, que contribuyan a la solución. Si no se puede, diría que lo más racional es guardar silencio. Las aportaciones que no contribuyen a la solución agravan el problema. Yo intento seguir esa norma, aunque no siempre lo consigo. Gracias, Wittgenstein.

Segunda consideración intempestiva

En todos los litigios actuales, lo que realmente me interesa y me mueve es España y su unidad: unidad social, unidad política y unidad histórica. Lección de nuestra historia: la división y el enfrentamiento son contrarios a la sociedad y el socialismo. A mi entender, en su interpretación de la historia Hegel y Marx son providencialistas.

Tercera consideración intempestiva

Si, dada una situación, queremos saber qué es bueno y qué es malo para España, nos bastará con fijarnos en la posición de los separatistas catalanes en ella. Lo que éstos defienden es indefectiblemente malo para España y, de acuerdo con la  historia, oculta indefectiblemente una traición. Entiendo que el separatista catalán miente incluso cuando dice la verdad, pues su intención es siempre engañar. Esa es su arma. De Nietzsche  me quedo con la irracionalidad al servicio de la razón.