Artículos de agosto de 2020

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La envolvente catalana: de Pujol a Torra

A mi entender, la mayoría de las acciones de los separatistas catalanes para hacerse con lo que no es suyo por vía para ellos democrática responde a un  esquema que consiste básicamente en meterse en el sistema para, acto seguido, manipularlo en beneficio propio de manera permanente.

Hace ya años bauticé ese modus operandi con el nombre de envolvente catalanaSus exponentes van desde la falsa comisión del tres por ciento ideada por el santo patriarca Jordi Pujol hasta la añagaza urdida recientemente por esa criatura de Dios que es Quim Torra para timar unos cuantos millones de euros, de manera periódica, al jefe del Gobierno de España.

Por desgracia para él y los suyos, en el ultimo caso el panoli  y/o pringao no sólo  ha aprendido sino que incluso ha terminado atrapando al enteradillo en su propia trampa.

Moraleja

Si tu hecho diferencial gira en torno a esa envolvente,  recuerda que aquí hasta los panolis  y pringaos terminan aprendiendo.

 

Ilusión

Me siento atraído por el orden, la lógica y la belleza.

Mi ilusión es alcanzar su síntesis.

Mientras tanto, trato de vivir ignorando la falta de orden, la falta de lógica, la falta de belleza.

Para mí el enigma y estigma del ser humano es su falsedad, que considero causa y consecuencia de su alienación.

La falsedad del ser humano es, necesariamente, mi falsedad.

De Pujol a Torra: conciencia burguesa y religiosidad

Entiendo que en Cataluña la burguesía autóctona sigue siendo la clase dominante sencillamente porque, más allá de todas las vicisitudes históricas, sociales y políticas,   mantiene el control de los resortes de poder materializados en sus instituciones, instituciones ahora formalmente, sólo formalmente, democráticas.

La burguesía procura controlar la situación, cualquiera que sea el régimen político imperante en cada momento, y  deja que el grueso de la sociedad, formado por las clases inferiores, se organice democráticamente, siempre  que respete su posición hegemónica o, si se prefiere, sus privilegios.

Estamos en el año 2020 y esa burguesía sigue controlando, al menos aparentemente, la situación en Cataluña.

Pero sólo aparentemente, porque, como dicen en mi pueblo, la avaricia rompe el saco.

A mi entender,  el negocio de la burguesía catalana, desde el honorable patriarca Jordi Pujol hasta el muy católico Quim Torra, está a punto de saltar por los aires victima de su avaricia o  insaciable voracidad.

Ahora sus mandatarios políticos piden y exigen la adhesión incondicional a su causa de  los representantes de la Provincia Eclesiástica Tarraconense (Cataluña), cosa que no parece viable, pues equivaldría a instaurar una Iglesia Nacional de Cataluña, abiertamente cismática y heterodoxa.

Una vez más, el Vaticano tiene la última palabra.

 

El descrédito de la Monarquía española y más allá

Siento y entiendo que el descrédito de la Monarquía española es necesariamente el descrédito de España, Nación y Estado.

Y, lo que es más triste, siento y entiendo que ese doble descrédito es un nuevo paso en el proceso de destrucción de una Patria milenaria a manos de sus enemigos externos e internos.

En esas están. Y los españoles, sin reaccionar. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo?

Me resisto a aceptar la destrucción de España como hecho fatal,   pero, por encima de todo,  me niego a asistir a su destrucción como un cobarde.

El Rey Juan Carlos y su marcha preventiva

Parece ser que el Rey emérito no está todavía imputado de  ningún delito, al menos grave.

¿Debería estarlo?

En mi opinión existen razones más que sobradas para haberle llevado ante los tribunales, hace ya años, por su comportamiento en general y por actos concretos relacionados con actividades delictivas, abierta y gravemente delictivas, muchas de ellas conocidas por la opinión pública.

Y, sin embargo,  estoy en contra del procesamiento del Rey Juan Carlos porque considero que es malo, muy malo para España y su futuro.

Estoy convencido de que el procesamiento y la más que probable condena del Rey Juan Carlos acelerarían en años, incluso en décadas, el proceso de desintegración  y destrucción de España.

Para mí, esa es la cuestión decisiva.

Por todo ello soy partidario de que se le permita salir cuanto antes de España, si es que no ha salido ya,  y se le deje vivir tranquilamente con su concubina alemana en un lujoso resort caribeño como al parecer desea.

 

La lección catalana explicada por un angelito catalán

Me armo de paciencia y trato de leer un texto publicado hoy, viernes 7 de agosto, en La Vanguardia de Barcelona  con honores de editorial, bajo la firma de Enric Sierra, director adjunto.

Entre bromas y veras, el angelito  hace un panegírico de la gestión de la pandemia llevada a cabo por la Generalidad de Cataluña  y sus incontables entes asociados para concluir recomendando que ahora Madrid aprenda la lección catalana y lo demuestre de manera leal y fehaciente con  «la aplicación de medidas contundentes como las que se tomaron en Barcelona».

Quedo pasmado y, cuando me recupero, me digo a mí mismo: Esta tropa se pasa la vida mintiendo y no sólo no lo reconoce sino que incluso nos pide que aprendamos de sus dirigentes  y, por encima de todo,  les estemos agradecidos.

Sinceramente, demasiado para mis pobres entendederas.

El Rey emérito rumbo a la historia

El comportamiento de nuestro Rey emérito durante las  últimas semanas, en tierra y en el aire, no parece que esté siendo ni muy inteligente ni muy  esperanzador.

A mi, personalmente, ese comportamiento  me hace recordar, ¡contra  mi voluntad!, el periplo-fuga del sha de Persia por los cielos de medio mundo  hasta que, gravísimamente enfermo,  aterrizó en Egipto, donde murió en julio de 1980. Tenía 61 años.

Esperemos que los  asesores del Rey Juan Carlos  encuentren una salida basada en la discreción y la prudencia y le convenzan de una vez por todas de que es mejor para todos, incluido él, que abandone   su postura de adolescente caprichoso e irresponsable y obedezca a las razones que impone la razón de Estado.

Podría ser una oportunidad, acaso la última, para pasar a la historia con la dignidad que le corresponde y, a mi entender, debe tratar de merecer.

¿Derogación de la Monarquía parlamentaria?

En los últimos tiempos, numerosos  acontecimientos políticos de nuestra doliente y dolida España se empeñan en confirmarnos cada día que la destrucción de nuestra Patria tal como la hemos conocido y querido sigue su curso inexorable de acuerdo con la agenda elaborada y fijada en un momento preciso de la llamada Transición democrática.

O, para ser rigurosos, bastante antes.

Entiendo que en realidad la Transición fue sólo un apaño para pasar, sin traumas mayores ni rebotes violentos, de la Dictadura militar de Franco y los franquistas, cuando todos los españoles éramos franquistas, a esa República que nuestra falsa y siempre desleal izquierda quiere ofrecer cuanto antes  a la no menos falsa y desleal burguesía catalana como prueba de fraternidad en un acto histórico de confraternización.

Así, pues, se repite una escena  ya conocida y vivida de la historia de España pero al mismo tiempo se le añade la escena, básicamente inédita, correspondiente a Cataluña y a todas las regiones, autonomías y/o naciúnculas  que decidan sumarse al disparatado y macabro happening.

Los representantes de nuestra Monarquía han cumplido realmente su función de tontos útiles; el padre como pecador y delincuente público; el príncipe, al menos hasta ahora,  como hombre falto de la decisión y el coraje que la situación exige.

En resumidas cuentas, una España sin españoles, pero, ahora sí,  una República española de izquierda hermanada con una República de Cataluña burguesa y consecuentemente hegemónica en el ámbito peninsular.

¡Se levanta el telón!

 

Casaldáliga y la espiritualidad liberadora

Entiendo que Pedro Casaldáliga vivió entregado en cuerpo y alma a la causa de algunos de los seres humanos más pobres que podemos imaginar: concretamente, aquellos que ni siquiera tienen identidad como tales y, a buen seguro sin saberlo,  luchan por subsistir atrapados en su animalidad.

Hablo de los miembros de ciertas tribus de la Amazonia, perdidos en la selva de la historia, con los que este obispo heterodoxo convivió durante más de cincuenta años por puro y desinteresado amor.

Su mensaje evangélico ha sido definido como espiritualidad de la liberación.

En mi opinión se trata simplemente de una espiritualidad centrada no en conceptos teológicos teóricos y/o abstractos sino en seres humanos de carne y hueso captados en su medio y en sus quehaceres diarios o habituales.

En ese sentido este buen obispo es sin duda  un revolucionario y un intruso, tanto más cuanto que no duda en denunciar y perseguir  como puede y cuando puede a los explotadores de esos seres inferiores (subhumans), junto  con sus prácticas.

Por todo ello, le consiento que, llevado de su vena poética, escriba:

Junto al montón de paja de mi vida

broza muerta de sol…

Pero en este punto  no estoy de acuerdo con él.  A mi modo de ver, Casaldáliga es un ser humano que luchó por el bien de todos los seres humanos, empezando por los más pobres.

Para mí, todo un ejemplo y un modelo, pues pienso que lo que importa no es creer sino actuar con fe.

 

A Pedro Casaldáliga, enterrado cabe un árbol en una margen del río Araguaia

A ti, alma por siempre diáfana,  

mi  cordial enhorabuena

desde esta otra orilla,

posada precaria de almas opacas

aún no redimidas

Monarchia delenda est

A estas alturas de la película resulta evidente que uno de los objetivos prioritarios de los que tramaron y pusieron en marcha la conjura para acabar con España y borrar su nombre del mapa fue siempre privarla cuanto antes de su monarquía como soporte histórico y actual, simbólico y real.

Monarchia delenda est!

Ahora ya lo tienen prácticamente al alcance de la mano. Con su Rey emérito en busca de destino y acomodo para él y su séquito en un emirato árabe, paraíso fiscal o resort de lujo real, y su príncipe reinante con menos iniciativa que un sargento chusquero, España se encuentra ante un panorama francamente desolador,  con políticos sin visión de Estado y ciudadanos que un día fueron españoles aguerridos  y hoy son ludibrio y hazmerreír de cuantos se asoman, aunque sea sólo con curiosidad de turista, a su escena pública.

Todo por etapas o en fascículos.

Nos dicen que estamos a las puertas de la República, lo que para mí significa que estamos a las puertas de la etapa final. Después vendrá el caos y después del caos, el silencio de los muertos.

Me cago en la madre que me parió.

 

 

¿Cosas de la alienación?

En lo intelectual me tengo por demócrata.  Entiendo que toda sociedad humana  es, de alguna manera, un universo de opiniones y procuro respetarlo.

En lo estrictamente personal me tengo por español. Entiendo que soy instintiva e irracionalmente español.

¿Cosas de la alienación? Creo que sí, creo que en definitiva  son cosas de la alienación.

Alma alienada, alma escindida, El personaje, que es la máscara, ordena y manda, al menos de momento, sólo de momento.

Entiendo que la alienación de las criaturas ni puede ni debe ser su estado permanente y definitivo.

 

A la independencia de Cataluña por la vía de los referéndums

Parece ser que influyentes sectores del independentismo catalán apoyan cada vez con más fuerza y convicción la línea táctica  basada en la celebración de  referéndums convenientemente programados y escalonados, que, según ellos, conduce indefectiblemente a la independencia.

De acuerdo con el dictamen de sus futurólogos, el procedimiento, como clave táctica, permite mantener el control de la situación en cada momento y aumentar los porcentajes de adhesión, no necesariamente de participación, sin provocar, como efecto no deseado, reacciones del sector español en forma de una implicación mayor y más convencida.

En mi opinión, el secreto de esta táctica y su posible éxito  radica en mantener la dictadura encubierta que la burguesía ha impuesto en esta región española más que región y, a partir de ahí, seguir avanzando paso a paso sin soltar prenda.

Ellos dicen, y es de suponer que también creen, que con un cincuenta por ciento de los votos más uno ya pueden reclamar la independencia. Entienden que para ello deben aumentar la participación ciudadana, pero no tanto que pueda hacer peligrar el invento. Con sesenta y cinco por ciento va que chuta.

A mi modo de ver y entender se toma como punto de partida una situación ilegítima por fraudulenta, pero  el hecho cierto y objetivo es que esa situación ilegítima y fraudulenta se mantiene en Cataluña desde hace más de cuarenta años:

¿Sirve de algo que yo  declare públicamente que, en mi opinión, todas las instituciones autonómicas de Cataluña son ilegítimas e ilegales en su origen?

 

La republicanización de España

Leo en el órgano oficial/oficioso  de la burguesía catalana un texto sobre la republicanización de España firmado, en calidad de autor o escribano, por alguien a quien sitúo desde hace tiempo en la línea táctico-estratégica de la puta i la Ramoneta, por más que él se tenga por un equidistante exquisito e irreductible no sólo  en el pretendido conflicto actual España-Cataluña sino,   por definición, en todos los conflictos que se vienen suscitando durante las últimas décadas en torno a la esencia y la existencia de nuestra Patria.

A mi entender, el  interfecto sugiere,  propone o propugna que la proclamación de la República de Cataluña vaya precedida por un proceso de republicanización de España, proceso que desembocaría en una República de España con garantías de autenticidad y persistencia en el futuro para las dos naciones de nuevo cuño.

Y, de momento, conviene que el Rey emérito permanezca en España, pues, además de contribuir al descrédito de la institución y del Estado español en su conjunto, el independentismo catalán puede explotar  su legitimidad formal hasta que deje de convenirle.

Una monarquía cada vez más débil y desacreditada debe ser una ayuda, no un obstáculo para la Catalunya del futuro.

A mi entender, lo que hasta ahora no ha dicho nadie, ni nuestro informante de hoy ni ningún otro, es que de acuerdo con sus valedores el Procés de Independència debe culminar en una República de Cataluña hegemónica, indiscutiblemente hegemónica, en la península Ibérica.

 

¿A dónde irá ahora Messi?

Como cabía esperar, la prensa alemana también se ha venido ocupando, y a fondo, de Messi y su caso en los últimos días. Lamentablemente, no he encontrado en parte alguna ideas originales y, lo que es peor, soluciones posibles o plausibles al problema, a causa de su complejidad y, de manera especial, a causa de la magnitud de su dimensión económica.

Setecientos millones de euros son muchos euros, y más si pensamos que se tendrían que pagar y/o recuperar en un espacio de tiempo limitadísimo.

Por eso, aunque aquí se diga públicamente que los clubes interesados en hacerse con los servicios del jugador argentino hacen cola, los interesados con posibilidades de hacer frente a la deuda no llegan a media docena.

De todos ellos, creo que el que más posibilidades tiene de hacerse con el jugador es el Manchester City, siempre que lo quiera y así lo decida el catalán Pep Guardiola, que es quien realmente conoce al rosarino y quien, llegado el momento de jugar, le puede sacar el rendimiento debido, cosa que lógicamente está por ver.

¿Ha sido Leo Messi el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos? Creo sinceramente que sí, pero también con sus puntos débiles y sus limitaciones,  puntos débiles y limitaciones que si duda debería tener en cuenta quien decida contratarlo en su simbólico comeback.

 

Any, despedida sin despedida

Le dejo, colgados de la puerta, 

un adiós y una mirada

que el ascensor se lleva.

¿Dónde está mi hija?

¿Dónde está su alma?

¿Dónde está su eterna,

nunca última, mirada?

Sobre la teoría de las ventanas rotas

En 1969, el psicólogo Philip Zimbardo realizó una serie de experimentos sobre comportamientos sociales que, junto con otros de diversa naturaleza pero presididos por la misma finalidad, dio origen a la teoría de las ventanas rotas  formulada por James Wilson y George Kelling.

En una primera prueba,  Zimbardo dejó un coche visiblemente deteriorado en una calle de un barrio marginal y al cabo de algunas horas pudo comprobar que el vehículo había sido vandalizado sin miramiento.

Acto seguido realizó una segunda prueba con otro coche, también en precario estado de conservación, que estacionó en una zona urbana habitada por familias pudientes. El coche  no sufrió agresión alguna   hasta que el psicólogo decidió dar un paso más y lo dañó deliberadamente de manera ostensible. Al cabo de pocas horas el vehículo estaba en el mismo estado que el que había utilizado en su primera prueba.

Mi experiencia al frente de la Casa de los junquillos -casa de vecindad con unos veinte inquilinos- confirma básicamente los resultados dados a conocer por Philip Zimbardo en su experimento y después por James Wilson y George Kelling   en su teoría de las ventanas rotas.

Creo que en cuarenta años nunca me he encontrado con una ventana rota de manera deliberada y hoy puedo afirmar que, en líneas generales,  los inquilinos siempre han respetado  el orden y la limpieza que se les ha ofrecido desde el primer día.   

Moraleja

Las conductas sociales incívicas se contagian con facilidad, pero las conductas sociales cívicas también se aprenden.

 

Pep Guardiola tiene la pelota y la palabra

En los juegos de mi infancia, el dueño de la pelota la llevaba siempre consigo y no se desprendía de ella hasta que se empezaba a jugar; entonces él decidía quién jugaba y quién no jugaba.

Y, por descontado, formaba los equipos, en muchos casos con sus respectivas alineaciones.

Entiendo que ahora, en el asunto Messi -asunto a tres bandas-, quien tiene la pelota y decide el destino del jugador es el catalán Josep Guardiola.

Descartado el Barcelona de Bartomeu, considero que de ahora en adelante la pelota y la palabra la tiene Guardiola.

Guardiola posee probados conocimientos de fútbol, incluida su dimensión específicamente humana, pero por encima de todo goza de la confianza de Messi,  pues éste está convencido de que  ha sido honrado y leal con él. Lo convirtió en la  estrella del fútbol mundial que ha sido durante casi dos décadas  y no se aprovechó ilícitamente de su posición y su influencia.

Eso es lo que yo pienso que piensa Messi.

En lo puramente futbolístico entiendo que, si se impone la decisión de Messi a favor de Guardiola, este tendrá que afrontar y resolver con éxito dos tareas a cual más peliaguda.

Primera. El catalán debe intentar por todos los medios que Messi recupere, además de sus facultades,  su juego de antaño y para ello considero imprescindible dotarle de un equipillo de gregarios o subalternos que trabajen adecuadamente para él.

Segunda. Sabemos que la manera de entender el juego y jugar de Messi fue un éxito en el ámbito del fútbol español, pero no podemos decir lo mismo de su experiencia con el fútbol alemán, mucho más físico, combativo y organizado, sin dejar de ser técnico.

Así, pues, en mi opinión, aun admitiendo que Messi recupere sus facultades y habilidades de antaño, habrá que esperar a ver cómo se desenvuelve frente a equipos tan organizados y exigentes como los ingleses.

En cualquier caso, les deseo suerte: a él y al catalán Pep Guardiola.