Artículos de diciembre de 2021

Europa: Ida y vuelta (1955-1967)

Ha salido el libro que recoge mi experiencia europea. Se puede leer en Amazon como texto electrónico. Estoy bastante satisfecho de él. Me considero autor de cada una de sus palabras, de cada una sus páginas, incluso de cada una de sus  erratas, que -quiero pensar– no serán muchas. He hecho mi parte.

De lo demás –las restantes partes del libro como obra completa  y producto acabado– se han cuidado y se cuidan otras personas con sus máquinas.

De ahora en adelante tienen la palabra los lectores, lectores invisibles, ¿también irreales?

 

¿Reformar la Constitución?

Me malicio que de lo que se trata ahora es de acometer a fondo el desmantelamiento de España y sus restos como realidad política, unitaria e histórica. Para eso se creó en su momento el engendro/subterfugio llamado Estado de las autonomías, estadio intermedio entre el pasado histórico y un futuro sin historia. O con otra historia o, si se prefiere, con otro relato y otros actores.

Entiendo que el desmantelamiento de España hace tiempo que entró en su fase última y definitiva. Sin sangre, sólo con deslealtad, con una cadena de deslealtades, y me temo que así se consumará.

Según la hoja de ruta que manejan nuestros dirigentes más enterados y previsores, después del desmantelamiento de España vendrá su suplantación por la República de Catalunya, único Estado soberano de la península Iberica en un futuro próximo, si es que los españoles siguen sin enterarse de lo que ocurre y sin tomar cartas en el asunto.

¿Reformar la Constitución?

El ser o no ser de España

¿Cuándo comprenderán y verán los españoles que lo que ahora está en juego no es la independencia de Cataluña sino el ser o no ser de España?

El orden como referente

Considero que uno de los grandes referentes de mi vida ha sido y es el orden, orden lógico, orden racional y orden funcional,  pero también orden estético e incluso  orden decorativo.  A partir de ahí, siempre he tenido presente la fórmula de Baruch Spinoza: «El orden y la conexión de las ideas son los mismos que el orden y la conexión de las cosas.»

Dada mi tendencia natural y mis condiciones de vida, he procurado tener orden –orden racional y orden funcional– en mis cosas y en mi parcela. Siempre que he podido, lo he practicado y lo he recomendado. ¿Lo he impuesto?

Para mí, el orden es, entre otras muchísimas cosas, una muestra de sinceridad y, por encima de todo, una prueba de la existencia de Dios, pues pienso –ingenuamente– que, al menos en términos humanos,  es más lógico imaginar que el orden de la naturaleza y, en definitiva, del cosmos es obra de un Ser autoconsciente y omnisciente que del puro azar.

Canet de Mar, 2021, como hito

Es fácil imaginar que, a causa de los últimos acontecimientos, esta pequeña localidad costera se va a convertir en un hito histórico del plan de los separatistas catalanes para destruir España y, acto seguido, suplantarla.

Creo que primero plantearán un pulso al Gobierno español no sólo para rechazar todas las acusaciones de deslealtad lanzadas contra ellos sino incluso para redoblar sus ataques a España como Estado opresor de la Nación catalana, nación sin Estado de gente amante de la paz y, por encima de todo, leal.

En esas estamos.

Cataluña: Independencia, no; suplantación, sí

Imagino que durante mucho tiempo la independencia de Cataluña se vio lastrada a los ojos de sus cabezas pensantes más realistas en términos económicos por el convencimiento de que ese status, de convertirse en realidad política, significaría el  empobrecimiento de un país pequeño incluso para Europa y no precisamente rico en recursos.

Era peor el remedio que la enfermedad. A no ser que a alguien se le ocurriera, por ejemplo, algo  parecido a lo que en ajedrez se llama mejorar la variante.

¡Eureka!

En lugar de independizarse separándose de España y,  como quien dice, por amputación,   suplantarla y quedarse con todas sus estructuras de Estado en exclusiva.

¿Cómo?

Mediante un proceso ejecutado en estas tres fases:

1ª, Del Estado centralizado y unitario al Estado de las autonomías.

2ª, Del estado de las autonomías a las autonomías sin Estado.

3ª, Proclamación de la República de Cataluña como único Estado soberano de la península Ibérica y con capacidad para representar y dirigir el nuevo país con rango de federación o confederación.

En esas están.

E se non è vero, è ben trovato.

 

 

Después del Estado de las autonomías

Imagino que un día u otro los españoles tendremos que preguntarnos: ¿qué nos espera después del Estado de las autonomías o, si se prefiere, qué será de nuestras autonomías cuando nos quedemos (en realidad, nos dejen)  sin Estado?

A mi entender, la respuesta es muy sencilla, pues la historia ya está escrita y algunos incluso la recuerdan.

Tengo 87 años, ¿volveré a vivirla?

Pregunta a todos los españoles

¿Seguirá la España de Franco la estela de la Yugoslavia de Tito hasta el fin? De momento así parece.

España ante su destino

Considero que, en estos momentos, los separatistas catalanes tienen capacidad y voluntad de destruir España.

¿Tenemos los  españoles capacidad y voluntad de defenderla e impedirlo?

¿Orden o memoria?

Como últimamente he perdido la memoria vivo una situación desconocida para mí. Mientras trato de acomodarme en ella, me pregunto: ¿qué es preferible, orden sin memoria o memoria sin orden? La pregunta me parece estúpida por la sencilla razón de que no tengo posibilidad de elegir.

Sentimientos

Me inclino a pensar que tener capacidad para comprender a una persona de malos sentimientos y comprenderla es una manera de ser una persona de malos sentimientos.

En sentido inverso, me inclino a pensar que tener capacidad para comprender a una persona de buenos sentimientos y comprenderla es una manera de ser una persona de buenos sentimientos.

El «procés»: agentes separatistas en la estructura política de España

El infame Pedro Sánchez sigue colocando descaradamente  agentes separatistas en la estructura político-administrativa de España e incluso en su Gobierno.

¿Hasta dónde llegará la infamia del infame Pedro Sánchez? ¿Hasta dónde llegará la infamia de los españoles? ¿Hasta dónde llegará mi propia infamia?

Aunque no puedo contestar, puesto que evidentemente no lo sé, una cosa tengo por cierta. De acuerdo con el procés en marcha,  la República soberana de Catalunya suplantará al Reino de España más pronto que tarde.

La contabilidad separatista o cómo la parte llega a ser más que el todo

A mi leal y español  entender, la contabilidad de los separatistas catalanes se basa en un postulado doble; un postulado para ellos irrenunciable y para nosotros inasumible.

De acuerdo con mi formulación, ese postulado predica y enseña:  lo nuestro es nuestro y sólo nuestro,  pero lo vuestro  es de todos y debe repartirse democráticamente entre todos.

En la práctica el postulado se convierte en una añagaza y la añagaza en la Envolvente catalana, de la que me considero autor intelectual, aunque sea sólo en este predio virtual.

¿Me meterán en la cárcel?

¿Una España más fuerte y unida?

Como estamos en Navidad, quiero pensar que España no sólo resistirá el embate del separatismo sino  incluso que lo superará  e iniciará una  etapa histórica como una nación más fuerte y unida.

Y en aras de ese pensamiento, ahora me gustaría estrechar la mano a todos aquellos españoles que, al margen de las ideologías, comparten el  mismo deseo.

El separatismo catalán se debilita

Diversos síntomas indican que el separatismo catalán ha empezado a debilitarse en los ámbitos de la política, la economía y la sociedad.

Espero que el Estado español aproveche la coyuntura para fortalecer su posición con una acción conjunta y persistente de sus organismos y recuperar el control de la situación de una vez y para siempre.

No podemos consentir que una nación milenaria como España caiga víctima de una banda de desaprensivos.

España, doble víctima de la doble envolvente catalana

Imagino que a estas alturas de la película no son pocos los españoles que han comprendido la jugada de nuestros odiosos, nunca odiados, separatistas.

1º. Éstos dirigen el desmantelamiento y la desintegración del Estado español, al tiempo que fuerzan el empoderamiento de Cataluña.

2º. El objetivo final no es una Cataluña independiente por amputación sino la suplantación de una España debilitada hasta la desintegración y en la práctica inexistente por una Cataluña erigida en el único Estado soberano de la vieja piel de toro.

3º. En resumen, España ha financiado su propia destrucción y su suplantación por  Cataluña, pero ha sido Cataluña la que no sólo ha concebido y  ha dirigido la operación sino también, y sobre todo,  la que se ha beneficiado en exclusiva de ella.

4º.  Fórmula magistral. Política de la puta i la Ramoneta como táctica y la envolvente catalana como estrategia.