Díaz-Iceta, una partida con las cartas marcadas

Cabe pensar que la lozana andaluza quiere conseguir no sólo el apoyo de Iceta sino también y sobre todo que éste deje de prestar apoyo a Pedro Sánchez.

La promesa la puede dar por hecha. Con ello el catalán se habrá asegurado por algún tiempo  su supervivencia política y la de su partido, partido ficticio o carcasa ruinosa de partido que se mantiene aparentemente con vida  gracias a uno de esos milagros que hoy en día nos proporcionan los medios de comunicación.

Sin olvidar, claro está, las intrigas.

Iceta es una ficción y el PSC es otra ficción, ficciones político-sociales, por supuesto. Pero el caso es que la cosa funciona y probablemente seguirá funcionando mientras haya personas ambiciosas –llámense Sánchez o Díaz– dispuestas a pagar los servicios de oportunistas y  traidores.

En definitiva están jugando una partida con las cartas marcadas. Es como si se dijeran recíprocamente al oído: «Tú me engañas a mí, que no me engañas,  y yo te engaño a ti, que no te engaño, y los dos contentos».

A Rita Barberá, in memoriam

Dentro del respeto debido a los difuntos, me atrevo a decir que Rita Barberá ha muerto en combate bajo el fuego cruzado de amigos y enemigos.

Que descanse en paz.

Mensaje del PSC a los españoles

Las últimas maniobras y declaraciones de varios líderes del PSC pueden interpretarse  como un mensaje dirigido no a la dirección del PSOE sino al Gobierno de España y a todos los españoles sin distinción de credo ideológico. En síntesis, ese mensaje dice más o menos.

«Os pongáis como os pongáis, vais a tener que aceptar y cumplir  las condiciones (órdenes) que os hemos impuesto, y, además, os conviene hacerlo, pues nunca conseguiréis liberaros de la tenaza con que os tenemos cogidos y los que vengan detrás de nosotros, que con toda seguridad  vendrán, van a tener aún menos miramientos con vosotros y con España».

Advertencia

 García Margallo había recibido y aceptado el encargo de dinamitar el núcleo duro del antiseparatismo en el Gobierno de España y facilitar la internacionalización del problema vasco-catalán. Ahora, en otro plano, sigue adelante con su labor. Es un elemento activo de la envolvente catalana.

¿Posverdad o verdad posfáctica?

Considero que, independientemente de que en inglés se diga post-truth o post-factual truth, en español lo correcto podría ser verdad posfáctica. De ese modo se haría referencia explícita a una verdad previa de naturaleza objetiva.

En cualquier caso, posverdad me suena muy mal  y no me parece un término idóneo.

Cataluña: sociedad, nación y referéndum de independencia

Entiendo que Cataluña es hoy una sociedad integrada por dos comunidades político-lingüísticas: una comunidad mayoritaria de lengua española y sentimiento español, y una comunidad minoritaria de lengua catalana y sentimiento tendencialmente catalanista e independentista.

La primera comunidad cuenta con cuatro millones y medio de hablantes y la segunda comunidad con tres millones de hablantes sobre una población total de 7.500.000. Proporción: 60 a 40.

A pesar de que en Cataluña la comunidad de lengua española es claramente mayoritaria,  su existencia nunca ha sido reconocida oficialmente y, en consecuencia, tampoco lo han sido sus derechos y sus obligaciones individuales y colectivos.

En realidad, la comunidad de lengua catalana acapara, casi en su totalidad y en solitario, los resortes de poder y las instancias de representación democrática de la administración autonómica, y, de hecho, aquí la política, entendida a la vez como politics y policy,  la hacen los catalanes, tanto para ellos como para los demás.

A mi modo de ver, eso significa que Cataluña está sometida hoy a una dictadura –una dictadura burguesa por más señas– con una comunidad minoritaria, supremacista y opresora, y una comunidad mayoritaria, despojada de sus derechos y oprimida.

Si eso es así y si, como parece, cada una de esas dos comunidades político-lingüísticas tiene su propio sentimiento de pertenencia nacional, ¿puede imponerse la comunidad minoritaria en un referéndum por la independencia de Cataluña mínimamente democrático?

Contesta, Iceta, a ver si por una vez dices lo que piensas y sabes.

¿Nación de naciones?

Entiendo que lo que ahora se llama nación de naciones es lo que a lo largo de la historia se ha conocido como imperio.

Esa misma historia nos enseña también que el  fin de todo imperio es la desintegración.  Marx y sus epígonos lo refrendan.

 

Josep/JoséBorrell, el economista timado

Me malicio que a estas alturas de la operación y la contraperación, o sea, semanas después de comparecer en la escena pública como valedor/beneficiario de una nueva y última tercera vía,  Josep/José Borrell, doctor en ciencias económicas, es un cadáver político.

Parece ser  que, en atención a su personalidad y su curriculum,  el hombre había sido designado para capitanear una operación de alcance estatal y transcendencia  histórica, de acuerdo con la cual el susodicho debía pasar de  la dirección del PSC a la dirección del PSOE y de aquí, cuando la breva estuviera madura, a la dirección del gobierno de España.

En definitiva se trataba, se trata y se tratará de  colocar a un separatista catalán al frente del Ejecutivo español y, partir de ahí, establecer relaciones bilaterales de igual a igual, de hermano a hermano, entre los dos estados.

De momento no va a ser así. El plan/conjura deberá esperar a que se den las condiciones objetivas (Marx dixit) y, mientras tanto, Borrell y los suyos, que no son los nuestros, tendrán que  seguir  con sus intrigas y sus conjuras.

Según los diarios, nuestro doctorado socialista  ha estado envuelto últimamente  en operaciones propias de la llamada  economía especulativa, una de ellas con visos de  tocomocho.

¿Un doctor en ciencias económicas al que han timado ciento cincuenta mil euros en una operación financiera claramente especulativa?

Si es así, me inclino a pensar que el economista es un primo.

Pregunta a Iceta

Dime, Iceta, ¿es acaso tu nación la nación de los españoles que votan PSC o de los integrantes de la comunidad de lengua y sentimiento españoles de Cataluña?

¡Anda y vótate a ti mismo!

PSOE-PSC: más allá de las traiciones

Considero que, a fin de cuentas, el PSOE del gestor Javier Fernández ha cedido y se ha plegado a las exigencias del PSC o, más concretamente, de Iceta.

Debilidad y cobardía frente a deslealtad y perfidia.

A mi entender, Iceta, el catalán de las tretas, ha tirado de farol y con llantos y amenazas se ha impuesto una vez más in extremis a un Partido que no sólo ha dejado de ser Socialista, Obrero y Español sino que además –y eso es para mi lo peor– no consigue enderezar el rumbo que perdió hace décadas.

Parece evidente que para enderezar el  rumbo ese partido debería abandonar cuanto antes las peligrosas aguas de la interinidad, tan caras a los pescadores furtivos,  y recuperar, con su programa social, la sociedad de su programa.

Pienso en nuestros padres y sueño con un partido que agrupe de nuevo a toda la izquierda española en torno a un programa social único y diáfano.

Socialismo es, ante todo, unión.

Alienaciones

Si entiendo que la vida en todas sus formas es alienación y la muerte en todas sus formas es el fin de esa alienación, ¿por qué reclamo constantemente la muerte de la muerte?