De Iceta al abad de Montserrat

Considero que si un separatista catalán te dice que no es separatista debes creer sus palabras, pero, al mismo tiempo, tener siempre presente que es y probablemente va a seguir siendo separatista en su comportamiento.

El separatista catalán compra y vende con palabras, pero traiciona con hechos. Nos lo enseña la historia.

Lo dicho es válido referido a Miquel Iceta, personificación de la perfidia y la deslealtad; recaba los votos de los trabajadores españoles de Cataluña y se los entrega a la burguesía separatista.

¿Y referido al abad de Montserrat?

Los designios de Dios son inescrutables.

Nota

A mi entender, la religión -cierta interpretación de la religión para consumo familiar y casero- forma parte del aparato  ideológico de la pequeña burguesía catalana; en mayor o menor medida, de todas nuestras pequeñas burguesías.

CATÉXIT o CATIN

Evidentemente a Catéxit (Cataluña fuera de España) se opone  Catin (Cataluña dentro de España). Entre una y otra posición se sitúa el eterno juego de la puta i la Ramoneta, marca de la casa.

Ahora fuera, ahora dentro, hasta que te canses o te vuelvas loco.

Si los españoles no aprendemos esta vez, probablemente no aprenderemos nunca.  

Bréxit y Catéxit

Entiendo que, en última instancia, los británicos no quieren abandonar la UE sino más bien fijar personal y directamente las condiciones de su pertenencia a la  organización.

Lo que de ningún modo quieren es estar sometidos al dictado de la Gran Alemania y, en consecuencia, que ésta determine lo que los súbditos de Su Graciosa Majestad deben y no deben hacer con sus caudales y con sus vidas.

En la práctica, eso significa para mí que los británicos pretenden estar a un mismo tiempo fuera y dentro de la Unión Europea. Y, sobre todo, decidir en cada caso  según les convenga.

Esa idea me  ha llevado a pensar en Cataluña y su relación futura con España.

Aquí yo veo una aplicación de la misma idea, pero puesta en marcha  con décadas de antelación.

CATÉXIT puede ser un término de nueva creación (en realidad lo considero de mi invención), pero la idea y sobre todo el hecho nacieron con nuestra democracia, como mínimo.

Para mí, como forma de deslealtad es el cáncer de nuestra democracia.

Gerard Piqué

Gerard Piqué miente;

los españoles sabemos que miente;

él sabe que los españoles sabemos que miente;

aun así, Gerard Piqué miente

y, probablemente, seguirá mintiendo.

¿Cómo es posible algo así?

Enigma/estigma del alma catalana.

Día de la Hispanidad: España ante el abismo

Como patriota español, me considero con el derecho y la obligación de declarar que, cuando debería disponerse a celebrar el día de la Hispanidad, España se encuentra una vez más ante el abismo de su autodestrucción.

Crisis integral o, como se dice ahora, sistémica.

Con una sociedad civil sin conciencia patriótica, un partido de derechas carcomido por la corrupción, un partido socialista en fase de desintegración y una izquierda sometida al dictado de una casta burguesa -ni pueblo ni nación-  eternamente desleal, España ha perdido su identidad y está a punto de perder incluso su nombre.

País, ¡qué país!

En esta situación y ante semejante  panorama, me pregunto ¿qué puedo y qué debo hacer por mi Patria?

¿Última gran pregunta?

Releo a Ortega. Aciertos y desaciertos.  Preocupación racional,  razonada y, aun así, profunda y sincera. Historia de una decadencia. España invertebrada.

Esa preocupación, ahora infinitamente más profunda e intensa,  me lleva a Ángel Ganivet. Atenazado por una angustia existencial, Ganivet sucumbe  a una pulsión suicida que siente  y entiende como rebelión frente a la esclavitud; para mí, él también está convencido de que «esclavo es aquel que lo supedita todo a la supervivencia».

Sin solución de continuidad, ese sentimiento trágico de la vida me conduce  a Unamuno y más concretamente a su agonística pasión por el pasado y el futuro de España, pasión que creo compartir y me arranca la que podría ser última gran pregunta de nuestra historia:

¿Hemos pasado de la España invertebrada a la España desvertebrada?

PP-PSOE: Pacto constitucional

Considero que en estos momentos PP y PSOE deberían firmar un Pacto Constitucional Permanente centrado en la defensa del Estado de derecho y la unidad de España frente a todas las fuerzas desintegradoras y, por eso mismo, antisociales y antidemocráticas.

¿Hay algo más antisocial y más antidemocrático que dividir la sociedad y enfrentar a sus miembros entre sí?

¿En nombre de qué ideología quieren hacerlo? ¿Al servicio de qué proyecto?

¿En nombre de una izquierda desnaturalizada que ha decidido seguir el dictado de una derecha residual y anacrónica?

Entiendo que lo que divide y enfrenta no es ni social ni democrático ni -afortunadamente- puede tener buen fin.

Esa no es la línea que marca el futuro de las sociedades y la humanidad. Acaso hoy menos que nunca.

A propósito de Hegel y Marx (intento de aclaración)

Si he escrito que, «a mi entender, en su interpretación de la historia Hegel y Marx son providencialistas», es:

En el primer caso, porque considero que hay una línea que une claramente  a Agustín de Hipona con Hegel o, si se prefiere, De civitate Dei con la Fenomenología del espíritu. De hecho, la metafísica hegeliana es teología pura.

En el segundo caso, porque  pienso que la visión-interpretación de la historia que nos ofrece Marx es esencialmente finalista. El relato ha sido ideado y construido en función de un ser humano perfecto en una sociedad perfecta. Muchas de nuestras utopías históricas apuntan a él y, para mí, muchas de ellas son, por eso mismo,  finalistas e incluso providencialistas. También la alumbrada por Marx; naturalmente,  malgré lui-même.

Tres consideraciones intempestivas

Primera consideración intempestiva

Considero que, situado ante un problema, lo racional es hacer aportaciones constructivas y, por lo tanto, que contribuyan a la solución. Si no se puede, diría que lo más racional es guardar silencio. Las aportaciones que no contribuyen a la solución agravan el problema. Yo intento seguir esa norma, aunque no siempre lo consigo. Gracias, Wittgenstein.

Segunda consideración intempestiva

En todos los litigios actuales, lo que realmente me interesa y me mueve es España y su unidad: unidad social, unidad política y unidad histórica. Lección de nuestra historia: la división y el enfrentamiento son contrarios a la sociedad y el socialismo. A mi entender, en su interpretación de la historia Hegel y Marx son providencialistas.

Tercera consideración intempestiva

Si, dada una situación, queremos saber qué es bueno y qué es malo para España, nos bastará con fijarnos en la posición de los separatistas catalanes en ella. Lo que éstos defienden es indefectiblemente malo para España y, de acuerdo con la  historia, oculta indefectiblemente una traición. Entiendo que el separatista catalán miente incluso cuando dice la verdad, pues su intención es siempre engañar. Esa es su arma. De Nietzsche  me quedo con la irracionalidad al servicio de la razón.

Amor poético

Hace tiempo que no escribo versos a Margarita.

¿Me falta sentimiento? ¿Me falta inspiración? ¿Me faltan las dos cosas?

Es posible, aunque creo más bien que, en este caso, sentimiento e inspiración han dejado de lado el amor poético, amor creativo, y han sido absorbidos por la contemplación de España en su derrota rumbo a la ruina inexorable y total.

Lamentablemente, hace tiempo que esa ruina está asentada en mi cabeza como recuerdo.

Dime, Margarita, ¿es el amor poético una forma de nostalgia?