Artículos del día 17 de agosto de 2010

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Jordi Pujol visita y da instrucciones al abad de Montserrat

Benvingut,  molt honorable i benvolgut senyor Pujol.

–Hola, noi.

–¿Qué le trae a esta humilde casa de Dios? ¿Acaso desea entregarnos alguna limosnita, donativo o estipendio?

Molta cura con lo que dices, Josep Maria.  Hace tiempo que me pisan los talones.

–Que le pisan, ¿los  qué?

–Tú ya me entiendes.

–Entonces,  al molt honorable senyor tal vez le convenga confesarse. Puede estar seguro de que le daré la absolución.

–¿Incluso sin propósito de enmienda?

–Pues claro, para eso soy un abad obediente y con influencia. En el Vaticano y también en el reino de los cielos.

–La idea me agrada.  pero, bien pensado, esperaré a que tengamos la independencia de Cataluña. Así me confesarás y me perdonarás todas las trampas y todas las mentiras juntas, y me ahorraré unas cuantas.

–Sinceramente,  creo que más que trampas y mentiras son entremaliadures, nunca malifetes. En cualquier caso, el pecador manda.

–Y tú. ¿cuándo tienes audiencia con el papa?

–Dentro de un par de meses.

–Supongo que tendrás a punto el temario. No olvides lo de la nació catalana. Es lo más importante.

–Lo sé, molt honorable mestre. Nuestra comunidad ha elaborado un memorándum a modo de  pack  que mi humilde persona presentará al Santo Padre por escrito y, si es posible, de palabra. Todo en catalán,  sólo  en catalán y nada más que en catalán. Se titula «La Província Eclesiástica Catalana«. En él se habla de la provincia eclesiástica catalana, de la nación catalana, de la soberanía de la nación catalana y de la representación del Vaticano en la nación catalana.

–Entonces, ¿tendremos embajador del Vaticano?

–Sí, pero, como el  molt honorable senyor Pujol debe saber y sabe, los embajadores del Vaticano se llaman nuncios apostólicos.

–Y eso, ¿para cuándo?

–Calcule que para el 2012 o el  2013.

–Muy bien. La Marta dice que para  entonces nuestro  Oriol ya será presidente del Estat Català. Y tú, Josep Maria, empieza a escribirme el sermón o discurso de bienvenida al nuncio. Será un acontecimiento histórico.

–¿En  qué idiomas?

–En catalán, por supuesto. Y, a lo mejor, a lo mejor, también en latín.

–¿Y en español?

–¡Jamás!

–¿Invitará al Rey?

–¡No!

–¿Y al jefe del Gobierno español?

–¡Menos aún!

–Entonces…

–Mira, noi, si invitamos a alguien de ese país será a la  ministra de Indefensa, la Chacona o como se llame. Esa sí que ha trajinado por y para  la independencia de Cataluña.

Cataluña: soberanía o independencia. ¿Qué quieren realmente los separatistas catalanes?

A mi modo de ver, los separatistas catalanes persiguen  en esencia dos objetivos opuestos y en buena lógica irreconciliables y como tales imposibles de alcanzar, pero que para ellos no sólo son conciliables sino incluso complementarios y, por encima de todo, de obligado cumplimiento:

La independencia de Cataluña respecto de España y la dependencia de España respecto de Cataluña. Independencia más dependencia igual a suprasoberanía.

Para ello, los separatistas catalanes cuentan básicamente, de una parte, con una perfidia de estirpe fenicia acreditada en mil conjuras y, de otra, con la falta de interés de los españoles por la cosa pública, junto con la falta de patriotismo de su izquierda, una pseudoizquierda que siempre se mostró dispuesta a echarse en brazos de las burguesías separatistas antes que defender la unidad de España.

Continuaré otro día. Hoy me duele la cabezota. En cualquier caso, como queda dicho: todos los separatistas catalanes son convergentes.