Artículos de mayo de 2019

España: la envolvente catalana

Intrigando, intrigando, los separatistas catalanes -¡nuestros queridos y odiosos compatriotas, siempre desleales!- se han hecho amos de la situación.

Ahora ya tienen una Cataluña empoderada y blindada  para ellos solos, y una España desnaturalizada, atenazada y en proceso de desguace, a sus pies.

Si cincuenta años de intrigas son muchas intrigas y muchas intrigas juntas son una conjura, cincuenta años de traiciones son una una traición monstruosa.

¿O acaso una república independiente?

¡La Envolvente catalana perfecta!

Del bipartidismo al bibloquismo

Pienso que en España hemos pasado, acaso sin darnos cuenta,  de un bipartidismo  de raíz histórica a un bibloquismo socialmente más actual e ideológicamente más laxo.

De momento, la izquierda aguanta e incluso se refuerza en torno a un socialismo marcado por el carisma populista de su líder, Pedro Sánchez, mientras la derecha, atrapada en sus propios errores,  lucha contra la desnaturalización y la desintegración no sólo como formación política sino también y sobre todo como soporte imprescindible de ese Estado de derecho llamado Reino de España.

Entiendo que, para bien o para mal, la derecha ha sido siempre más España que la izquierda, pero creo que lo que España necesita ahora y siempre es una derecha limpia y una izquierda leal.

Dos bloques unidos en un mismo proyecto llamado España.

¿Respeta VOX la ley del Estado de derecho llamado España?

Entiendo que lo único exigible a todo ciudadano y a todo partido de un Estado de derecho es el cumplimiento de la ley.

¿Cumplen la ley del Estado de derecho llamado España VOX y sus votantes?

Por favor, Sánchez, contéstate a ti mismo y, si quieres, contéstame a mi también.

Norma

Es obligación del dirigente de un Estado de derecho respetar los derechos de todo ciudadano que respeta la ley de ese Estado de derecho, siempre en condiciones de igualdad.

La democracia como aritmetización de los sentimientos y más allá

Entiendo que el sistema democrático, en cuento organización social, convierte a las personas en ciudadanos y los sentimientos de las personas en opiniones de los ciudadanos.

En definitiva, una sociedad democrática es, entre otras muchas cosas, un universo de opiniones, opiniones de ciudadanos, ciudadanos con opiniones.

A partir de ahí, gracias al sufragio, las opiniones de los ciudadanos se convierten en votos, que son ya unidades discretas y, como tales, mensurables y cuantificables.

Fórmula aritmética y ecuación: un ciudadano, un voto.

Pero, a mi entender, ese no es el punto de llegada sino el punto de partida de un sistema de organización justo o que aspira a la justicia por  eliminación progresiva de todas las formas de injusticia (posibles o existentes).

Entiendo que el voto cuantificado debe ser también cualificado en términos de idoneidad para el fin perseguido: la justicia social por eliminación progresiva y ordenada de todas las formas de injusticia.

¿Fin de la historia de nuestra humanidad?

Me quedo con Rosa Díez y García Albiol

Llegados a este punto en el proceso de destrucción de España, me quedo con Rosa Díez y Xavier García Albiol. Con ellos no tengo la mínima preocupación de que me van a dejar solo,  van a cambiar de bando o me van a clavar el puñal por la espalda.

A mis 85 años, con ellos estoy dispuesto a ir a la guerra por España. Todo menos dejar España en manos de traidores y sobrevivir como cómplice de traidores.

Amores y madres

Confieso que siempre me ha tirado la metafísica del deforme chino de Königsberg y aún más el filosofar con el martillo de su hermano, el loco y bárbaro teutón,

pero nunca como la España paupérrima  y desgarrada de mi niñez de ángel,

el aliento de la loba que tuve por  madre  y el amor sin estigma de la  catalana que ha sido y es mi esposa, madre de nuestros dos hijos.

A Joan Planellas, arzobispo de Tarragona

Lo que separa no es católico. ¿Separas?  Pues no eres católico.  Claro que si eres separatista catalán puedes separar, decir que no separas y continuar separando.

En definitiva, los que separan son ellos, que no quieren separarse.

Qué significa indultar a los golpistas catalanes

Para mí, indultar a los responsables del golpe de Estado del 1 de octubre de 2017 es un delito gravísimo ante todo  porque comportará la aceleración  del proceso de destrucción de España.

¿Será capaz Pedro Sánchez de asumir esa responsabilidad mediante un subterfugio?

Considero que la última palabra la tiene el pueblo español, no un Pedro Sánchez.

La envolvente catalana en la Iglesia

Leo en un texto con membrete de Església Arxidiocesana de Barcelona y fecha del 6 de mayo de 2019:

«[GIE] Al mediodía del día 4 de mayo de 2019, la Santa Sede ha hecho público el nombramiento del nuevo arzobispo metropolitano de Tarragona y primado de las Espanyes, Mons. Joan Planellas i Barnosell. Sustituye al arzobispo Jaume Pujol Balcells que ha sido nombrado Administrador Apostólico de la archidiócesis  hasta la ordenación episcopal y toma de posesión del nuevo arzobispo».

Aunque, hasta donde he podido leer y he leído, el texto está escrito español, en él hay una palabra que aparece en catalán y en plural: Espanyes.

Me malicio que el infame y pobre  subterfugio de eludir la palabra Españas, nunca candoroso lapsus mentis, constituye la muestra de una  ¿nueva? variante de la envolvente catalana.

Entiendo, pues, que continúa el proceso que tiene por objeto  la destrucción de España y, acto seguido, su total catalanización. Y ahora ya sabemos con  certeza que ese proceso cuenta con la «bendición» del primado de (todas) las Espanyes.

¿Quién dijo que la Iglesia (católica) de Cataluña era una iglesia cismática?

Obervación

El alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel afirma que la racionalidad consiste en obrar de acuerdo con una finalidad. En este caso, eso significa para mí que el arzobispo Planellas, primado de las Espanyes, tiene la suya  y obra en consecuencia.

Nuevo gol de los separatistas catalanes al Espíritu Santo

En mi opinión, con el nombramiento de Joan Planellas i Barnosell como arzobispo metropolitano de Tarragona y primado de las Espanyes los separatistas catalanes han vuelto a meter un gol  al mismísimo Espíritu Santo.

Crisis del PP, crisis de la derecha

Se veía claramente que el PP llegaba muy enfermo a la elecciones del pasado 28 de abril. Enfermedad endémica y sistémica. De hecho, ésta afectaba  profundamente no sólo al partido sino incluso a toda la derecha española en forma de crisis de ideas y personas.

Como no podía ser por menos, el debilitamiento del PP ha traído consigo el fortalecimiento de un partido hasta ahora aliado suyo (Ciudadanos) y la aparición ex nihilo de otro dispuesto a desbordarlo por la derecha y, si puede, incluso a devorarlo (VOX).

Y como parece que de momento las cabezas pensantes de la formación madre no han dado con la fórmula para sanearla a fondo y enderezar su curso, cabe imaginar que el mal seguirá avanzando.

Mariano Rajoy, que nunca se distinguió por su osadía, ha manifestado que, en estos momentos y en esta situación, el PP necesita un Rubalcaba.

Yo me conformaba con que encontrara al menos un Pedro Sánchez, aun a sabiendas de que a la larga puede ser peor el remedio que la enfermedad,  pues los separatistas catalanes siguen escalando posiciones y ahora ya con todo descaro.

Perfidias

Desde hace años sé que también yo, criatura alienada, soy presa, con mi magro e intestato patrimonio,  de algunas de  las infinitas perfidias que conforman  la envolvente catalana.

Mientras tanto, a vivir con mi rencor y mi conciencia culpable a cuestas.

Enric Juliana, corresponsal de guerra en los Madriles

Aunque oficialmente reside en Barcelona, siempre muy cerca  de la Generalidad y sus resortes de poder, Enric Juliana cumple en estos momentos  funciones de corresponsal de guerra apostado en los Madriles,   capital que fue  de todas las Espanyes según el nomenclátor elaborado por la Archidiócesis de la provincia eclesiástica Tarraconense.

Tarraco dixit!

Más que informar, el senyor Juliana transmite e intercambia mensajes bélicos,  situándose siempre por encima del común de los mortales, pues se tiene por politólogo avisé  y continuamente da a entender que dispone de información privilegiada. Su especialidad es la Realpolitik,  variante fenicia del Baix Ampurdà.

Cuando él lo dice…

A mi el tal Juliana me sirve, entre otras cosas, como liebre, pues siguiendo su rastro puedo saber  por dónde van a ir las intrigas y las  añagazas del procés catalán en los próximos meses, incluso en los próximos años.

Eso como mínimo.

Y como el buen hombre emplea preferentemente un lenguaje críptico en sus  partes y comunicados, no se equivoca nunca, y, por supuesto, tampoco yo, palurdo extremeño, que sigo su rastro.

Ahora ha empezado a hablar de la unión ibérica (léase unión peninsular), que según mis informaciones constituye el núcleo de una fase prevista por los programadores de nuestro futuro para dentro de un lustro o más y que gira en torno a la creación de una confederación formada  o, más exactamente, dirigida por Catalunya, Portugal y una Espanya residual todavía sin nombre.

¿Vale Castella la Vella?

continuará…

El futuro partido de los Ciudadanos

Uno de los fundadores del partido de los Ciudadanos ha dejado caer recientemente la idea de que su líder, Albert Rivera, podría tener los días contados.

Según el informante, Rivera fue un buen líder político mientras su formación actuó como bisagra de los  dos partidos hegemónicos en España,   pero ahora Ciudadanos tiene aspiraciones mucho más ambiciosas y está en condiciones de competir con ellos por el gobierno de la nación.

Nuevo escenario, nuevo horizonte y, por lo tanto, nuevo dirigente de un partido joven y en alza. En resumen, eso es lo que ha dicho el informante.

Wait and see.

¿Pagar perfidias con perfidias?

A mis  85 años y llegado a este punto de mi derrota vital, pienso que tal vez sería más inteligente y eficaz cambiar de táctica o tácticas, no de estrategia, y   copiar inmediatamente  las perfidias de los separatistas catalanes para defender  con ellas a España  de esas mismas perfidias ejecutadas por nuestros odiosos, nunca odiados, compatriotas.

Dicen que en democracia no hay espacio para la épica y los gestos desgarrados,  sí para el diálogo democrático entendido  y practicado a la catalana manera.

Pero ¿puede alcanzar un celtibero de la Meseta la perfidia de un fenicio de la costa levantina, dicho sea democráticamente?

No lo sé; sé, en cambio, que, a  partir de sus orígenes, la convivencia humana se asienta en el miedo, no en la lealtad (1).

Homo homini lupus!

(1) Lealtad es una de las palabras que los separatistas catalanes eluden de manera sistemática.  En conjunto, éstas  forman un campo semántico, perfectamente reconocible y delimitado, que, en mi opinión,  gira en torno a lo que en español se entiende por lealtad y/o hidalguía con sus contrarios. Además están valentía y valiente, cobardía y cobarde, traición y traidor, similares y afines, hasta un total aproximado de quinientas voces según mi cómputo.

En contrapartida, nuestros queridos angelitos buscan sistemáticamente refugio en términos como diálogo y democracia, pero siempre sin concreciones y eludiendo con todos los medios dialécticos a su alcance conceptos como Constitución española y sobre todo Ley y Estado de derecho, auténtica bestia negra de las cabezas pensantes del separatismo catalán, desde la jerarquía de la provincia eclesiástica Tarraconense hasta los ideólogos y programadores del  Procés d’ independència de Catalunya. 

Ese Estado de derecho con todas sus instituciones es lo que nuestros desleales compatriotas quieren destruir y -¡lamentablemente!- están destruyendo con sus infinitas perfidias.

La eterna envolvente catalana

En una nueva y hasta ahora  última escenificación de la pantomima separatista, el traidor Miquel Iceta se ha ofrecido a actuar  y ha actuado como rehén de traidores por un acuerdo entre traidores y en aras de una traición conjunta de nuestros traidores. Para mí, esa es la aritmética de la traición: sumar restando.

¡La eterna envolvente catalana!

Estigma y enigma de Pedro Sánchez

¿Volverá a decir Pedro Sánchez que nunca pactó con los separatistas catalanes? Evidentemente, yo no lo sé, pero si nos atenemos a su trayectoria podemos afirmar que no sólo pactó y lo negó sino  que probablemente volverá a pactar y probablemente volverá a negar que ha pactado.

Entiendo que, de acuerdo con su biografía política, Pedro Sánchez es amoral y cínico.

Alienaciones

Entiendo que el que divide una nación divide una sociedad.

Entiendo que el que  divide una sociedad divide una comunidad de creyentes.

Entiendo que el que divide una comunidad de creyentes es cismático, no católico.

Entiendo que el que milita voluntaria y activamente en una formación política (yo mismo) profesa una ideología, que es una forma de alienación.

Entiendo que la espiritualidad es la superación de todas las ideologías como formas de alienación.

Catalunya: una, grande y libre

Entiendo que con la ocupación de las presidencias del Congreso y el Senado con separatistas catalanes según lo  previsto en la hoja de ruta que va de la desintegración-destrucción de España a su suplantación por una Catalunya grande y libre,  nuestra Patria ha pasado a ser abiertamente un asunto catalán, tratado por catalanes, entre catalanes y con soluciones catalanas.

Españoles, medio siglo de traiciones nos contempla.

De la caotización de España a la catalanización de los españoles

De acuerdo con la hoja de ruta elaborada tiempo ha por los lobbies separatistas, España ha entrado  en un proceso irreversible  de caotización  que ha de llevarla a la catalanización de personas, instituciones y territorios pasando antes por la aniquilación de todo vestigio de españolidad.

Medio siglo de traiciones son muchas traiciones, y, dada mi edad,  eso ni mi cabeza ni mi osamenta lo aguantan por mucho tiempo.  ¿Permaneceré yo también de pie después de muerto?

Exégesis de la confabulación de Pedro Sánchez con los separatistas catalanes

Ahora, mayo de 2019, me inclino a pensar que el  tal Pedro Sánchez, jefe del Gobierno español, ha buscado y busca afanosamente la complicidad de los separatistas catalanes, desde los falsos socialistas de la cuerda de Miquel Iceta hasta los burgueses protegidos y protectores del delincuente Quim Torra, impulsado por el convencimiento ingenuo y perverso de que le van a llevar a las playas de la España federal con la que ha soñado durante décadas.

El ambicioso Pedro sabe o cree saber lo que quieren y maquinan nuestros desleales compatriotas, sus cómplices y compañeros de viaje  en esta desventurada joint venture, pero está plenamente convencido de que a la postre conseguirá engañarlos y utilizarlos en beneficio de su proyecto, pues supone, lo cual es mucho suponer, que para llegar a la República catalana hay que pasar primero por la España federal, circunstancia que él, oportuno y oportunista, aprovechará para provocar el descarrilamiento del convoy catalán.

Fin de trayecto.

El hombre,  siempre seguro de sí mismo, no tiene la menor duda de que el plan funcionará, como han funcionado hasta ahora todos los suyos, y él será proclamado presidente de todas las Españas.

A mi modo de ver, lo malo del caso es que nuestros desleales compatriotas, maestros consumados en las artes y las artimañas de la intriga y la conjura, también tienen un plan, plan que se basa esencialmente en copar por sorpresa y/o a la chita callando las instituciones vitales en términos estratégicos del Estado otrora español  y catalanizarlas ipso facto (cosa que llevan años haciendo), de modo que cuando el listillo de Pedro y las fuerzas leales a la Nación decidan intervenir sea ya tarde, demasiado tarde.

Para mi es de temer que los separatistas catalanes, siempre más diligentes y malvados  que los celtiberos, ganen la guerra y con ella la batalla final y definitiva.

¡Que Dios no me oiga!

No obstante, así las cosas, he imaginado que el epitafio de mi tumba podría decir:

Aquí yacen los despojos  de un español que asistió en sueños a la muerte de su Patria  y decidió no sobrevivirla

Confesión

Confieso que me gusta todo lo español, incluido lo que no me gusta. ¿Lo que peor llevo?  La deslealtad de los catalanes.

Esa deslealtad me tiene trastornado y me trastorna con cada nuevo acto de deslealtad, que, para mí, es siempre la misma.

Asimetrías

Entiendo que los separatistas catalanes tienen un plan para destruir España desde hace tiempo, mientras que los españoles nunca han tenido un plan para destruir el separatismo catalán.

¿Quiénes tienen ventaja?

De la conjura y su timing: tres separatistas tres

Entiendo que Maritxel Batet, presidenta del Congreso, y Manuel Cruz, presidente del Senado, ya han ejecutado y firmado sus últimas traiciones de acuerdo con el programa federalizante del inicuo Pedro Sánchez y la hoja de ruta del separatismo catalán más irreductible y desleal.

La Batet  ejecuta sus traiciones  «a puñaos», mientras que el filosófico Manuel Cruz parece optar, de momento, por las pequeñas «diócesis» diluidas en sugerencias de bon home.

De acuerdo con mi particular timing, ahora le toca el turno a Josep Borrell, una de las principales cabezas de la conjura,  oficialmente en funciones de ministro  de Asuntos Exteriores de España (es un decir).

¿Y cuál va a ser según tú (que soy yo), la próxima traición de este tercer catalán?

A decir verdad  no lo sé, pero estoy convencido de que será una traición maquinada y ejecutada a la catalana manera, probablemente en el contexto de  las relaciones internacionales de Cataluña, subterfugios aparte.

En estas circunstancias considero que lo importante son la conjura y su timing.

De momento ahí tienes  tres separatistas catalanes como titulares de sendas instancias de poder y representación de una España traicionada y envilecida.

Pablo Iglesias se confiesa

Espejismo, espejismo,

¿por qué me has engañado?

El bolchevique en su casoplón (de Vallecas a Galapagar)

Quiero recordar  que cuando el muchacho hizo su aparición en la escena política, a finales de la primera década del presente siglo, se situó claramente  a la izquierda de la izquierda ideológica española. Por ese motivo, entonces  eché mano de un término del idiolecto familiar y en honor a mi abuelo materno  lo identifiqué  con el sobrenombre de bolchevique territorial.

A decir verdad, sólo por algún tiempo.

Pablo Iglesias Turrión, que así se llamaba y se llama el muchacho, vivió una primera etapa fulgurante en la que se erigió en líder indiscutible y siempre discutido de una izquierda más teórica que real, más demagógica que obrera, más intelectualoide que social.

Pero pienso que en su biografía hay un momento en el que Iglesias olvida, pierde o simplemente abandona sus referentes ideológicos de cuño marxista y los sustituye por los que le imponen su ambición y su narcisismo.

Yo soy yo y mis atributos.

Entiendo que a  partir de ese momento  Iglesias se hunde en un caos de ideas mal digeridas -¡sí, mal digeridas!- y ambiciones nunca controladas que le llevan tendencialmente al fracaso personal y al fracaso de la formación política que ha pretendido liderar.

A eso se suman contradicciones que, en mi opinión, marcan su deriva ideológica y biográfica. He aquí las dos que considero más flagrantes y ofensivas.

Empieza viviendo en un pisito  de 60 metros cuadrados en el humilde barrio madrileño de Vallecas y termina instalado en un casoplón de 268 metros cuadrados perteneciente al señorial  municipio, también madrileño, de Galapagar. Esta auténtica machine à habiter, según el término empleado por los pintores surrealistas y el arquitecto Le Corbusier, consta de vivienda principal, dependencias, zona ajardinada y huerto y ocupa una superficie total de 2.000 metros cuadrados.

Empieza como marxista (en el lenguaje de mi  familia, bolchevique territorial) y termina sumido en un caos ideológico, sin  programa definido, pero apoyando  a la burguesía catalana más  antiespañola y más antiobrera (doble alianza contra natura).