Memoria

A Margarita

de un negro que lo fue

 

Va un carrito por la acera

y, a su paso, sin sorpasso,

va el negrito que lo lleva.

Un carrito con quincalla,

cartones y ropa vieja;

un negrito con su chándal,

zapatillas y visera.

Imagen del tercer mundo,

lucha por la subsistencia.

Y yo, que ya no soy negro,

recuerdo cuando lo era

y, al hacerlo, te imagino

sin que aún te conociera.

 

¿Causa o consciencia?

No me intriga ese ser en sí y para sí que se yergue como causa primera, necesariamente eterna y necesariamente intemporal, ajena, por tanto, a todo porqué y todo paraqué.

Como humano hijo de la contingencia me intriga este ser,  extrañamente consciente y aún más extrañamente autoconsciente,  que vive y se desvive, que es y se es, sin dejar  de preguntar y preguntarse inútilmente por qué y para qué.

Rendiciones

Acepto la rendición de España porque no depende de mí, pero no acepto mi rendición porque depende de mí.

Fanático

Algunos de los que dicen conocerlo afirman que es un fanático.

Él, para no darles la razón, admite que lo es.

Elecciones, decepciones

No sé quién va a ganar las próximas elecciones generales, si es que las gana alguien, pero estoy convencido de que España y los españoles seguirán perdiendo, ante todo, dignidad.

Vamos camino de la  autodestrucción.

La izquierda oficial se ha dividido –cómo no– en socialdemócratas vergonzantes y comunistas  sin memoria histórica.

¿Federalismo como paso previo para la desfederalización?

Veremos por dónde nos salen y qué nos traen federalistas y bolcheviques.

El PP, a nuestra derecha, sigue atenazado por  la corrupción y especulando con la desmemoria vintage  para comparecer de nuevo coram populum con la cabeza en alto.

Para mí, la corrupción es algo así como el pecado original del PP. Sus intentos de ocultarla echando años encima me parecen  una añagaza de nen petit y un error de catón.

Ética aparte.

Pienso que tarde o temprano el PP tendrá que hacer limpieza y deshacerse definitivamente de los nombres que han venido lastrando sus últimos cuarenta años largos  de vida.

Desde Fraga hasta el ministro Soria, pasando por Doña Cospe de la Mancha y el extesorero  Bárcenas, entre otros y otras.

¿Y el funcionario con alma de subalterno llamado Mariano Rajoy?

Yo me quedaría con la Pitufa (Soraya de Santamaría), el contable Montoro, la sanitaria  Ana Pastor y poca cosa más.

Considero que el PP tiene la tarea histórica de preservar la unidad de España y defenderla frente a separatistas de todo credo y toda condición.

Y para ello, creo yo, es imprescindible la lealtad que nace de la honradez,

La casa de los junquillos y los artistas de la noche

La casa de los junquillos fue rehabilitada, al menos en cuanto al grueso de su fábrica, el año 2010.

Así consta en la inscripción grabada en lo alto de uno de sus límites.

Por motivos de seguridad y consistencia, el responsable de la obra pensó que lo más indicado sería recubrir la parte baja de su doble fachada con piedra negra.

Y así lo hizo.

Desde entonces, la casa de los junquillos ha venido recibiendo la  visita insistente de artistas con poca imaginación pero con  auténtico celo estajanovista.

Curiosamente, siempre de noche.

Pero como la piedra es negra y dura, y además está protegida con un ungüento antigrafiti, nuestros queridos artistas visitantes decidieron,  hace ya tiempo, mejorar su técnica y atacarla con  uno o varios instrumentos punzantes.

Ahora en su doble fachada  puede verse y admirarse toda una teoría de rayas incisas de curso ondulado o rectilíneo y desarrollo horizontal que se dirían realizadas à la nonchalante, o sea, como por descuido.

Arte abstracto, pero nada que ver con los drippings de Jackson Pollock.

Como es sabido,  en el arte abstracto no hay figuras y por lo tanto tampoco vida y por lo tanto tampoco relato y por lo tanto tampoco historia.

Aun así, espero que las incisiones practicadas en la fachada de la casa de los junquillos hagan de ella un mural de bajorrelieves y, con el paso del tiempo, incluso un palimpsesto urbano.

Música, más música : Musik, mehr Musik!

A menudo, cuando me pongo a escuchar música –Albéniz, Falla, Schubert, Bach, Beethoven, Mozart–, me vienen ganas de echar a volar y permanecer en silencio, con los ojos cerrados, para no volver a hablar y ver nunca más.

Pero lo cierto es que siempre termino por recobrar la conciencia de ser alienado y, como tal, sujeto a   una existencia que me es esencialmente  ajena.

Entiendo que volar es lo contrario de arrastrarse por el suelo,

pero ¿en qué consiste percibir una música?

Una cosa parece cierta: la música interior no tiene sonido.

Partidos de derechas, partidos de izquierdas y patriotismo constitucional

A pesar de la confusión imperante en el ámbito de las ideas y las ideologías,  sigo pensando ingenuamente que en España  hay partidos de derechas y  partidos de izquierdas.

Entre nosotros, el Partido Popular (PP) ha sido y es el referente de los que en Europa se llaman conservadores, mientras que nuestro debilitado,  desunido y adocenado Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sigue apareciendo como  la cabeza visible de nuestras izquierdas.

Por razones obvias, al  PP le ha salido últimamente un vástago de estirpe catalana que responde al nombre de Ciudadanos y, como no podía ser por menos, al PSOE le  ha nacido un retoño de origen tertuliano-televisivo que se hace llamar Podemos.

Para mí, Ciudadanos y Podemos, con sus respectivos líderes, son dos híbridos.

La experiencia histórica nos dice, por un lado, que detrás de un Tarradellas viene indefectiblemente un Pujol y, por otro, que nuestra presunta izquierda radical, presa de una querencia atávica, siempre está dispuesta a venderse  al separatismo burgués.

Y así está siendo en estos momentos en los que el ambicioso Iglesias no ha dudado en entregarse a la  tal Ada Colau, servidora de la burguesía catalana disfrazada de activista social.

Mi idea es que no es probable que en España se forme y se consolide un partido de extrema izquierda por la sencilla razón de que, hoy por hoy, no hay un partido de extrema derecha. Algo difícil de entender y digerir si tenemos en cuenta  la actividad criminal de ETA, la incurable deslealtad de nuestros separatistas y, en definitiva, la situación de suma gravedad que vive España.

Por no haber, en España no hay ni siquiera un partido que defienda abierta y rotundamente el patriotismo constitucional.

¿Alguien ha oído hablar de Jürgen Habermas?

De la España invertebrada a la España desvertebrada pasando por la dictadura

Coincido con Ortega y Gasset en que la España que inicia el siglo XX es una España invertebrada.

Sociedad invertebrada, nación invertebrada; y viceversa.

A partir de ahí, entiendo y sostengo por mi cuenta y riesgo  que la sublevación/intervención  de Franco es un intento de vertebrar la nación española, instituciones y sociedad civil, manu militari.

Terminada la contienda, esa misma sociedad civil, constituida oficialmente en pueblo español,   aclama al vencedor y se somete unánime y jubilosamente  a su dictado.

Sí, sí, unánime y jubilosamente.

Es la hora gloriosa y triunfal de los militarismos. Esos militarismos, con sus variantes y sus modalidades, encarnan el espíritu de la época.

Como no podía ser por menos, la burguesía en bloque, sin distinción de  credo,  lengua, ideología  y parcela geográfica, abraza el nuevo evangelio y se integra en la estructura de poder triunfante.

Y, como no podía ser por menos, sobrevive al régimen y lo traiciona.

Para las burguesías periféricas –ahora, sí, cada una ellas con su identidad propia y diferenciada–, la «lucha» contra el franquismo y su herencia es la lucha contra España, contra todo lo español, contra todos los españoles.

Su objetivo  es desvertebrar España y demolerla para, acto seguido, dominarla.

España es una entelequia; el pueblo español, una imagen retórica inventada por el franquismo.

En última instancia, esas burguesías, sedicentes modernas y democráticas,  que ahora declaran no sentirse españolas aspiran a suplantar a la burguesía castellana, de estirpe feudal, y apoderarse de todos los territorios de la Iberia histórica.

En esas están.

Y los españoles sin enterarse.

Pregunta: ¿la sublevación de Franco evitó la destrucción de España o la retrasó?

Vasconia y Cataluña: dos sociedades, cuatro comunidades

Por lo que sé, la sociedad vasca está formada actualmente por dos comunidades sociopolíticas de desarrollo vertical; dos comunidades diferenciadas y, a partir de la dictadura de terror impuesta por ETA, enfrentadas.

Aun así, quiero pensar que, grosso modo, esas dos comunidades siguen siendo homólogas en su composición/distribución social y comparables e incluso equiparables en número.

Eso sin olvidar que, aquí,  ser y declararse español fue durante mucho tiempo un suicidio y aún hoy constituye en ocasiones un acto de heroísmo.

De hecho, la imagen  de ETA sigue actuando todavía, a un mismo tiempo, como paraguas protector y sombra amenazadora.

Naturalmente, por barrios.

En cualquier caso parece evidente que ese modelo sociopolítico  es fruto del carácter vasco.

Fruto y semen. Semen y fruto.

¿La lengua o el río Nervión como línea divisoria?

En Cataluña, la lengua sí es claramente la línea divisoria de sus dos comunidades.

Elegido por la burguesía regional (¿tengo que decir autonómica?) como lengua propia y preferente, el catalán ha dejado de ser una lengua minoritaria con poco gancho y menos futuro para convertirse  en la lengua oficial, y pronto única, del país.

Este país que es Cataluña también tiene dos comunidades, pero son dos comunidades politicolingüísticas de desarrollo horizontal o,  más exactamente, estratificado.

Los estratos o capas inferiores corresponden, como cabe imaginar, a la comunidad de lengua española y sentimiento español (sentimiento a menudo difuso y deliberadamente difuminado).

Los estratos medios corresponden lógicamente a las clases medias, desde los pequeños empresarios hasta los docentes y el clero, pasando por los tenderos o botigers.

Ése es hoy el predio del catalanismo clientelar promovido y financiado con más entrega y generosidad por  la Generalidad a través de su inmensa red de acción y protección.

Aquí es parla català.

Esto me lleva a recordar que, tanto en Cataluña como en Vascongadas, la payesía es una especie protegida por su alto valor simbólico, ¿y testimonial?

Donde termina el catalanismo clientelar empieza la sociedad abierta, estrato superior de la población de Cataluña formado, en líneas generales,  por empresarios e intelectuales  que pueden permitirse el lujo (y/o la osadía)  de actuar y pensar por su cuenta, al margen de las directrices –con sus prebendas y sus castigos–  difundidas e impuestas por la Generalidad a través de sus agentes institucionales y humanos.

Como puede verse, la organización/distribución de la sociedad de Cataluña responde al modelo sandwich, expresión a su vez del carácter catalán y sus sinuosidades.  

¿Que dónde coloco a los pobres que se hallan en situación de muerte civil?

Esos no están en el sandwich. 

Cataluña es hoy una dictadura burguesa.