Degradación del secesionismo catalán

Lo que empezó siendo el proyecto de una burguesía supremacista y en los primeros momentos se nos quiso vender como una manera de gestionar los asuntos de Estado más rigurosa y exigente en términos de moralidad y eficiencia, ha pasado a ser a los ojos del gran público, en cuestión de semanas, una conjura urdida por una banda de delincuentes con pocas luces y aún menos escrúpulos.

Imagino que muchas de sus tretas para eludir el acoso de los representantes de la Ley podrían pasar a  formar parte del repertorio de timos y estafas practicados por maleantes de baja ralea. Pienso concretamente en el asunto de las urnas y la decisión de renunciar a su compra porque nadie de la Generalidad estaba dispuesto a firmar el pedido. De película.

Se comprende, pues, que cada día sean más las personas que denuncian la inconsistencia del proyecto secesionista, se alejan de él  e incluso piden la suspensión inmediata del  referéndum, probablemente convencidas de que, tras la acción de tanto desvergonzado y tanto irresponsable,  la vergüenza caerá sobre todos los catalanes.

Juristas de la tercera vía: el referéndum catalán y más allá

Hace algunos meses leí en varios medios de comunicación que un grupo de juristas se había pronunciado sobre el referéndum catalán  para definirlo como un acto ilegal y, por eso mismo, condenado al fracaso. Tanto la postura unitaria de los juristas como los argumentos aducidos por éstos me hicieron pensar durante algún tiempo  que se trataba de una iniciativa democrática y bien fundamentada, además de limpia y leal.

Sin embargo, ahora me entero, con dolor de mi alma, de que el colectivo de juristas, al que se han sumado algunos políticos e intelectuales de ámbito regional, está formado  en su totalidad por burgueses catalanes adscritos políticamente a la tercera vía y lo que pretende en realidad es erigirse en árbitro de la situación y mediar como tal en un supuesto conflicto entre  Cataluña y España, pero ya en un escenario de bilateralidad de facto,  o sea,  en condiciones de igualdad como Estados (soberanos).

Así, después de pedir la suspensión de la convocatoria de referéndum por no cumplir los requisitos imprescindibles para que sea democráticamente homologable, el docto colectivo declara que, a su entender, Cataluña es una entidad nacional y jurídica. Su continuidad la garantizan, afortunadamente, la historia y su voluntad de ser, reafirmándose en la pervivencia y primacía del derecho y la democracia. 

Para acabar de dorar la píldora y reforzar su mediación, el colectivo de juristas de la tercera vía solicita del  Gobierno español  que se esfuerce en alcanzar soluciones positivas para Cataluña y el conjunto de España

Por lo visto, estos doctos y bondadosos juristas ignoran que el  pretendido conflicto Cataluña-España arranca en realidad del incumplimiento de la Constitución vigente en grado de rebeldía por parte de la Generalidad de Cataluña y que defender dolosamente a quienes infringen grave y reiteradamente la Ley es un acto delictivo, tanto más cuanto quien los defiende es un jurista y, por lo tanto, podemos y debemos entender que actúa con pleno conocimiento de causa.

En resumidas cuentas, he ahí una nueva modalidad de la envolvente catalana.

¿Sin urnas para el referéndum?

Leo en varios sitios virtuales que los responsables del referéndum catalán no encuentran empresas dispuestas a fabricar/suministrar las urnas para el evento.

Me malicio que lo que no encuentran son empresas dispuestas a aceptar las condiciones que los responsables quieren imponerles.

En síntesis y por mi cuenta y riesgo, he aquí esas condiciones: nosotros pagamos a tocateja, pero ninguno de nosotros va a firmar un pedido y tampoco lo va a firmar la Generalidad. Aquí no hay ni cliente ni pedido. Todo eso es cosa del fabricante/proveedor, y sólo de él,  pues va incluido en el precio.

Entendido, senyor Conseller, pero ¿y la responsabilidad penal?

Hemos terminado, senyor Pedraforca.

Cabe pensar que el senyor Conseller está advertido y, además, que es poco listo, pues, si fuera realmente listo, a buen seguro habría corrido a exponerle el  problema a alguna lumbrera del clan Pujol y ésta se lo habría solucionado o, al menos, le habría hecho alguna sugerencia de provecho.

Por ejemplo, encargar el suministro de las dichosas urnas a una empresa vinculada a la mafia china, rusa,  calabresa o israelí.

¿He dicho israelí? Se me ha escapado.

En cualquier caso, no se entiende muy bien que personas que se pasan la vida engañando a sus compatriotas y haciendo trampas no encuentren ahora a nadie que les suministre unos cuantos cientos  de cajitas de cartón y/o plástico provistas de una ranura arriba, en el centro, y  la inscripción URNA en uno de sus lados.

Sinceramente, mi no comprender nada.

¿Dónde queda el mensaje evangélico de los obispos catalanes?

Hace tiempo que el clero catalán –no la Iglesia catalana, que no existe–, decidió integrarse en la estructura del movimiento secesionista y hoy forma parte activa de la dictadura burguesa implantada en Cataluña.

Conviene aclarar, porque así lo exige la realidad social,  que, aunque políticos y clérigos secesionistas hablen de un «pueblo catalán», lo que hay aquí es, a mi modo de ver, una sociedad con dos comunidades político-lingüísticas: una comunidad minoritaria pero dominante/opresora de lengua catalana y sentimiento catalanista, y una comunidad mayoritaria pero dominada/oprimida de lengua española y sentimiento español.

El clero catalán, dirigido por sus obispos más beligerantes y mundanos, se ha alineado abiertamente con la minoría social opresora y ha abandonado a la mayoría social oprimida.

Resultado: las iglesias de Cataluña están completamente vacías;  en cualquier caso, mucho más vacías que las del resto de España, pues, por lo visto, sus pastores prefieren que estén vacías a que en ellas se rece en la lengua de santa Teresa.

En la práctica, eso significa que los obispos catalanes  están más atentos a apoyar proyectos cismundanos de dudosa legitimidad moral, como es un régimen dictatorial  y una presunta República de Cataluña, que a cubrir las necesidades espirituales y religiosas de ovejas que no consideran de su rebaño.

¿Dónde quedan el mensaje evangélico, la catolicidad, el ecumenismo y el espíritu de Pentecostés de esos obispos?

Para mí, su comportamiento es a la vez delictivo y pecaminoso.

En cualquier caso, he ahí, a guisa de muestra, unos cuantos  detalles de una realidad social, política y religiosa que, en mi opinión, el buen Papa Francisco debería conocer  antes de pronunciarse sobre la República de Cataluña.

Y, a propósito, ¿por qué están vacías las iglesias de Cataluña?

Los tres focos del incendio de España

Considero que en estos momentos –verano de 2017– España está siendo castigada por un incendio devastador con tres focos principales: la corrupción económica de la derecha, la corrupción ideológica de la izquierda y la sedición de Cataluña.

Si los españoles fuéramos realmente patriotas, a buen seguro hace ya tiempo que nos habríamos enfrentado a la situación y no habríamos permitido que el incendio cobrara las proporciones que tiene ahora.

Pero la realidad está  ahí para recordarnos lo que somos y lo que no somos, lo que hacemos y lo que no hacemos.

El incendio de la derecha, que lo es del Partido Popular, nos dice que esta formación política sufre una corrupción económica  cuyo origen se remonta a su fundación y cuya gravedad es hoy probablemente mayor que en cualquier otro momento, dados los peligros que se ciernen sobre la unidad de  España y el papel que, en un caso de emergencia, debería asumir este partido.

A mi entender, la corrupción ideológica de la izquierda, representada por el socialismo histórico, es crónica y endémica, pues se repite en el tiempo y afecta a todo su programa. Para colmo, cuando se pone al servicio de élites oligárquicas, esa izquierda  incurre en un delito de deslealtad consigo misma y con sus seguidores y votantes.

Gracias a esa corrupción ideológica de la izquierda, una facción minoritaria de la burguesía catalana tiene ahora un poder que no le corresponde en términos democráticos y que le ha permitido implantar un régimen dictatorial, entre policial y mafioso, en esta vieja región española, en la que hoy no se respeta la Constitución y los ciudadanos españoles son una mayoría marginada y oprimida.

Así, pues, fuego a la derecha, fuego a la izquierda y fuego en el nordeste de la vieja piel de toro,  donde los sediciosos catalanes han declarado  la guerra a un Estado que se muestra incapaz de defender a sus ciudadanos exigiendo el cumplimiento de la Ley.

El panorama de España en este verano de 2017 me sobrecoge y aterra.

El PP y la defensa de la unidad de España

Es posible que, en fecha próxima, el Partido Popular tenga que defender en solitario la unidad de España.

Pero, a  mi entender, para estar  la altura del momento y  llevar a cabo con éxito su tarea, el PP  deberá ser necesariamente un partido limpio y estar dirigido por personas honradas, pues, además de contar con el apoyo de sus votantes y simpatizantes, tendrá que recabar la adhesión de los españoles en general por motivos patrióticos y no será fácil que la obtenga si, llegado el día, no se ha despojado clara y limpiamente de todas sus miserias.

Un peligro gravísimo y tal vez una oportunidad única.

Las finanzas del PP

Considero que el Partido  Popular debería presentar y poner a disposición de la Justicia la siguiente documentación:

— Organigrama de la administración del partido, como mínimo desde el año 1980 hasta el año 2016,  detallando de manera especial competencias, cargos y actividades del departamento de finanzas y contabilidad por ejercicios.

— Entradas y salidas de dinero y afines en la administración del partido, detallando importes, conceptos, fechas y responsables de cada uno de los movimientos u operaciones.

— Organigrama del departamento de finanzas y contabilidad de la administración del partido, detallando escalas jerárquicas, cargos, tareas y  sueldos por ejercicios.

—  Libros de contabilidad y documentación complementaria.

Dado que todo movimiento de dinero que se efectúe en el marco legal debe ir acompañado del  correspondiente documento, considero que todo imputado deberá respetar esta norma y avalar sus declaraciones verbales con pruebas documentales.

El progreso de las naciones

Entiendo que las naciones, como las civilizaciones, avanzan y progresan construyendo sobre lo construido.

Salvando las distancias,  lo mismo ocurre con las ciencias y con el conocimiento humano en general.

Se aprende sobre lo aprendido.

Todo lo que la humanidad tiene y es hoy constituye la suma de las aportaciones de generaciones sucesivas.

Destruir lo construido y empezar continuamente de nuevo es, a todas luces, una forma de irracionalidad.

Basta con contemplar el panorama europeo y fijarse en la  trayectoria de los países que aparecen en él;  concretamente, en la trayectoria de los países que van en cabeza y de los que se mantienen en la cola.

También sirve una escuela de párvulos.

La corrupción de la izquierda frente a la corrupción de la derecha

Tradicionalmente, la corrupción de la derecha fue, ante todo, la corrupción de la bolsa y la faltriquera o, si se prefiere, la corrupción de los ricos. Así ocurrió en el pasado y así está escrito en los libros de historia.

En esos mismos libros de historia se nos dice que la izquierda surgió con el propósito de poner, si no fin, al menos coto a esa situación. Los partidos de izquierda, nacidos en las capas inferiores de la sociedad, tenían su razón de ser en la defensa de los  pobres.

Y se entendía que para defender a los pobres había que ser pobre y honrado.  Eso es lo que yo aprendí y creí.

Pero hoy parece que no es así. Ahora se aprecia poca diferencia, en cuanto a honradez, entre los representantes de los partidos de izquierda y de derecha.

De hecho, mientras que los representantes políticos de los partidos de derecha siguen con sus negocios y sus privilegios, los representantes de los partidos de izquierda llevan décadas no sólo emulando su insolidario comportamiento  sino incluso superándolo con creces, ya que a la corrupción económica suman desde hace tiempo la corrupción ideológica que supone aliarse con élites oligárquicas para conservar el poder.

En cualquier caso, ese es el panorama que nos ofrecen ahora los partidos políticos de izquierda y derecha.

¿Qué será de España?

¿Del gobierno Frankenstein al estado Frankenstein?

Tomo de Rubalcaba la fórmula gobierno Frankenstein y la amplío con la fórmula estado Frankenstein, de mi invención, que vendría a ser su continuación o consecuencia a la vez obligada e indeseable.

Entiendo que, como obedeciendo a una maldición fatal, nuestras izquierdas se enfrentan entre sí,  se atomizan y, para colmo de la irracionalidad y la deslealtad, se ponen gustosamente al servicio  de  la facción más reaccionaria e insolidaria de la burguesía catalana gracias a la mediación de agentes de ésta disfrazados de socialistas y/o activistas  antisistema.

Mediadores desleales y agentes leales de esa burguesía son, por encima de todos, Miquel Iceta y Ada Colau.

La situación actual y previsible a corto plazo me obliga a recordar una vez más cuatros conceptos capitales:

— El socialismo nace de la unión y busca la unión a través de la unión.

— El que predica y practica la división de la sociedad y, por lo tanto, la división de la clase trabajadora no es socialista.

—  En la práctica, toda división ideológica conlleva una división social y toda división social conlleva  una regresión histórica.

— El que para alcanzar el poder sacrifica ideas e  ideales, lo alcance o no lo alcance, habrá traicionado a sus seguidores.