Artículos de marzo de 2009

Más allá de la jornada de reflexión: UPyD ante su futuro

A los ojos de Pájaro bobo, la atomización territorial y política de España, en un principio conjura específica y exclusivamente separatista, ha traído consigo, como resultado de su implantación y difusión,  el envilecimiento de la política nacional. Los partidos   han descubierto los beneficios de esa atomización a la hora de hacerse con cuotas de  poder  que son a su vez cuotas de mercado. Así, abandonada  la gestión pública como  búsqueda del bien común, los políticos se han dedicado a dividir y repartir el pastel en trozos cada vez más pequeños y cada vez entre más comensales.

En España,  la política es hoy un fraude inmenso hecho de una suma de incontables fraudes. Fraudes políticos, fraudes  sociales  y, claro está,  fraudes  económicos. En su forma actual,  el  Estado de las Autonomías  debería ser causa suficiente para procesar a sus  responsables.  Fraude, deslealtad, malversación de fondos públicos. Ahí estamos.

Los partidos de ámbito nacional no sólo no han combatido las tensiones centrífugas, siempre desleales,  siempre irracionales en términos económicos, sino que incluso se han dejado arrastrar por ellas gracias al  señuelo del pastel.  Ahora, gane quien gane las elecciones, el pastel ya está repartido entre todos los comensales que integran la clase política. Esos comensales cambian alternativamente de silla y/o  sillón, pero no abandonan la sala y, por supuesto, el banquete.   Parlamento de parlamentos y todo parlamentos.

Evidentemente no parece lógico que una nación con tan pobre tradición democrática como la nuestra pase de golpe, por propia decisión,  a tener diecisiete parlamentos autonómicos. ¿Quién nos ha engañado vendiéndonos la ruina de España envuelta en una fórmula  supuestamente democrática?

Miserable, miserable.

En estas circunstancias, al partido de Rosa Díez le corresponde la tarea de denunciar ese insostenible estado de cosas y convencer a los españoles de que es necesario un cambio profundo de orientación y de comportamiento. Políticos y partidos políticos no están ahí para servirse de la sociedad sino para servirla.

Tarea ingente,  poco menos que imposible, pero necesaria.  España como sociedad y pueblo merece otro orden político.

De los resultados que obtenga en las elecciones de Galicia y Vascongadas depende que UPyD dé un salto adelante y pueda presentar su programa a los españoles  o, por el contrario, se estanque y su programa siga siendo poco menos que desconocido para el conjunto de la sociedad.   Pero incluso en  el peor de los casos posibles  —una derrota abultada—,  UPyD  debería continuar  la lucha y preparar la batalla de las elecciones al Parlamento Europeo, fijadas  a principios de  junio próximo.  A corto plazo,  esa  podría ser, de una parte, una última oportunidad y, de otra, la cita de su consagración definitiva.

En cualquier caso,  Pájaro bobo considera que UPyD deberá prepararse para el peor de los casos posibles: que España continúe su demencial derrota hacia la ruina y la desintegración en alas de un Estado de las Autonomías impuesto y dirigido por grupúsculos separatistas que no pasan del siete por ciento  de su  población total. Entonces tendrá ocasión de demostrar  su carácter revolucionario no sólo denunciando una situación absolutamentee  irracional  en lo político y en lo económico sino también y sobre todo haciendo ver y comprender  a los españoles que la supervivencia de España pasa por la implantación de un régimen auténticamente democrático.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es lícito  que una minoría del siete por ciento de la sociedad lleve a la ruina y a la destrucción a toda una nación en nombre de la democracia?

José Burrull: del Centro de Deportes a las puertas de la Casa Gran pasando por la alcaldía de Sabadell

En su largo y penoso peregrinar por las ideologías y los partidos políticos de este país desde los tiempos en los que aún se llamaba España hasta  la instauración  del Estado de las Autonomías,  Pájaro bobo no ha dejado rincón sin escudriñar,  movido siempre por el  angustiado y  nostálgico deseo de  encontrar de nuevo  la patria  de su infancia,  patria idealizada de una infancia paupérrima pero alimentada con  el amor  nutricio y vivificante  de una madre  con el  alma y el corazón  de una fiera.

Cuando,  en los albores  de  la  democracia,  Pájaro bobo conoció a José Burrull,   éste ya había tenido que abandonar la alcaldía de Sabadell como hombre del Movimiento. Aun así, conservaba cierto prestigio y cierta autoridad entre los suyos, al menos en el ámbito local. Nunca fue una figura de proyección nacional, aunque, consciente de sus limitaciones, lo intentó a través del deporte, donde durante algún tiempo gozó del favor de José Antonio Samaranch.

Pájaro bobo lo trató suficientemente  como para poder declarar ahora que José Burrull  fue un hombre  bueno,  un hombre de  buenos sentimientos. A su modo de ver,  Burrull mantuvo una actitud  humanamente digna, con  gestos  evidentes del mejor José Antonio. Eso hizo que cuando, en Cataluña, las huestes del franquismo oficial y orgánico  iniciaron el paso-traspaso a Convergencia como   continuación político-social del Régimen feneciente,  él se mantuviera en buena  medida  fiel a sus  principios  e hiciera frente a la comitiva-procesión de feligreses montserratinos   ávidos de  una incorporación total e inmediata a la nueva y prometedora ideología.  De hecho,  éstos  habían sido siempre catalanes y catalanistas y habían actuado como enlaces entre los representantes oficiales de la Dictadura   y la feligresía-ciudadanía burguesa de Cataluña.

Lo cierto es que, aunque alojados en  diferentes camarotes,   todos iban en el mismo  barco y, como no podía ser por menos,  a la postre  todos desembarcaron en las playas de la nueva tierra de promisión.  Hasta el pobre José Burrull, en el fondo siempre falangista, siempre joseantoniano, siempre fiel a la imagen de sí mismo que veía a cada momento  en el espejo de su vida.

Así fue como,  arrastrado por  sus  compañeros de campamento, llegó  a las puertas de la Casa Gran. Allí pudo saludar con sincero sentimiento  de  pertenencia —ese que anida en el alma de todos y casi todos los  catalanes —  a Toni Farrés,  hijo, como él,   de la burguesía local,  que, convertido en líder obrero y agitador de masas suburbiales,  le había despojado de la alcaldía de  Sabadell  erigida  por José Burrull en ciudad   piloto del deporte español. Pero ahora Toni era un catalanista de toda la vida y,  terminada la revuelta,  su traición/deslealtad  a la clase obrera   había sido un acto de lealtad al catalanismo. Al menos así podía entenderse  su andadura  política desde  las  barriadas  de estirpe charnega hasta el centro  catalán y  pequeñoburgués,  y así quería él que se viera y  se entendiera.

José Burrull no tuvo tanta suerte. Ya anciano y enfermo, llegó a las puertas de la Casa Gran y el Sanedrín, sin barrarle  rotundamente  la entrada  dada su condición de burgués catalán,  le negó   todo honor,  incluso  el   reconocimiento de su labor como  colaboracionista .  Y eso que a su manera lo fue,  pues —nolens, volens— intentó  conciliar/reconciliar  en su cabeza y en su corazón la lealtad al Régimen al que sirvió durante toda su vida con la lealtad  a la  burguesía catalanista, ayer sumisa y servil y hoy vocera envalentonada de  una natiuncula hecha históricamente de incontables actos de automortificación y colaboracionismo.

Su despedida oficial ha sido triste. De acuerdo tanto  con lo que Pájaro bobo ha visto y ha leído como con lo que ni ha visto ni ha leído,  ha sido una despedida sin  brillo, sin honores, sin una sola muestra de solidaridad  por parte de  sus compañeros de acampada y sus amigos de toda la vida,   sin  apenas manifestaciones  de agradecimiento por parte de quienes se beneficiaron de sus favores,  sin el mínimo testimonio  por parte de los integrantes del círculo que él contribuyó a crear para mantener el control de las fuerzas vivas  de  la ciudad.

Ni un solo falangista ha gritado: «¡Presentes!»

El desprecio, teñido de tristeza,  que Pájaro bobo siente ahora por todos  ellos, con  sus caras y sus nombres,   sólo se ve paliado por el conocimiento que tiene de la naturaleza humana.

José Burrull, hombre al que Pájaro bobo  expresa aquí su  respeto sincero,  se llevó a la tumba el secreto del que posiblemente fue su último gran sueño, el sueño por el que, en su  opinión,  intentó entrar en la Casa Gran.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuál fue el último sueño, ni confesado ni cumplido, de  José Burrull?

Del Idióticon de Pájaro bobo
El autor de este Idióticon entiende que la palabra latina natiuncula se corresponde conceptualmente con la alemana Nationalität de acuerdo con el sentido que le da en  general  Hermann Broch. El  pensador austriaco, formulador del concepto de lo kitsch,  la utiliza  preferentemente en plural  (Nationalitäten),  pues se sitúa en la Mitteleuropa de la segunda mitad del siglo XIX y la aplica a las minorías etnicas, lingüísticas, religiosas y políticas integradas/integrantes del Imperio austro-húngaro.
El autor de este  Idióticon entiende asimismo que, en principio,  la palabra natiuncula no debe traducirse al español  ni por nacioncilla ni por nación pequeña sino que debe conservarse en su forma original. Natiuncula es, a lo sumo, naciúncula.

UPyD: de Vitoria a Bruselas. Europa, Europa

La entrada en el Parlamento vasco,  situado prácticamente en territorio comanche en el que España pierde su nombre y la democracia deja el sitio a un  régimen basado en el terror, tiene el valor de una proeza y una promesa.

Proeza  por las condiciones en las que viven quienes han decidido hacer frente a  Eta y sus valedores y comportarse como ciudadanos libres y como españoles.  Y lo han hecho. La entrada de UPyD  en el Parlamento vasco es más que un mazazo a la manera de Emilio,  es  la demostración práctica de que,  a la corta o a la larga, los terroristas tienen la batalla perdida.

Promesa,  porque marca el camino que hay que seguir con firmeza y constancia. El camino  que conduce a Europa.  La próxima etapa de UPyD  se llama Parlamento Europeo. Es momento de empezar a trabajar y organizar la expedición.

Todo lo que hace falta es unión, progreso y democracia.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué objetivos concretos se ha propuesto alcanzar UPyD en las elecciones al Parlamento Europeo  y con qué medios cuenta para ello?

Galicia y Vascongadas

Galicia,  presa de su lastre socio-histórico, sigue oscilando entre una mentalidad rural  y una especie de omertà hija y madre  del  caciquismo.  Atavismo por partida doble.

En lo político,  el gallego es dual, ambiguo, ambidiestro, ¿ambisiniestro?

En Galicia, izquierda y derecha se reparten el mapa demográfico.  El separatismo,  importado de Cataluña y, por lo tanto, de cuño catalán, ha mordido  el alma de los jóvenes,  pero parece ser que ya ha llegado al hueso.

Como es sabido,  para que el separatismo cristalice en un proyecto político se requiere el concurso de una burguesía ilustrada y una burguesía económica. La primera convierte el sentimiento popular en ideología; la segunda convierte sentimientos e ideología en proyecto económico.  Ahí estamos.  Ya se cuidarán los agentes catalanes de que no se apague el fuego.

Vasconia es igualmente rural  pero además telúrica y, por telúrica, matriarcal. El vasco, probablemente ibero, rompe el paisaje demográfico de España y, al mismo tiempo, lo enaltece, lo sublima.  ¿Hay algún hijo de la meseta castellana con una vibración más auténticamente española que Unamuno?

No sabemos lo que Unamuno diría hoy al padre Arzallus y al prelado Uriarte, pero podemos imaginar que iría en busca de los etarras a pecho descubierto, que es, justamente, lo que le vienen ganas de hacer, un día sí y otro también, a este extremeño de estirpe roncalesa.

¡Mataréis, asesinaréis,  pero ni venceréis ni convenceréis!

Rosa Díez ha puesto pie en Álava y ha hecho saber a etarras,  criptoetarras  y filoetarras  que no piensa marcharse de esta tierra, que es la suya y la de un puñado como ella, ni por las buenas ni por las malas. ¡A la vasca!

Poco a poco, la balanza va inclinándose hacia la vertiente que mira a España, tierra de maketos.  La dictadura del terror tiene los días contados  y  pronto  veremos  cuántos vascos quieren realmente la independencia y cuántos quieren seguir siendo españoles.

Si, por una de esas cosas raras de la historia, triunfara el proyecto etarra,  podemos imaginar que Euzkadi quedaría reducido a las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, con una población total de unos dos millones de personas en un espacio de cuatro mil quilómetros cuadrados, pues no cabe imaginar que puedan  arrastrar consigo ni a la provincia de Álava ni a todos los vascos que ya han demostrado su voluntad de seguir siendo españoles.

Eso significa que, en  tal supuesto, nos encontraríamos con uno de esos miniestados que han surgido en la vieja Europa,  a partir de la última década del siglo XX, como consecuencia directa, al menos en gran parte, de la desintegración de la URSS y la extinción del sistema mundial de bloques.

Pájaro bobo puede imaginarse, ya ahora,  una especie de Transnistria  (555.000 habitantes, 4000 kilómetros cuadrados).  Lo que no sabe muy bien es qué  postura iba a adoptar ante esa disyuntiva la burguesía industrial, mercantil y financiera de  Euzkadi.  En cambio,  lo que sí sabe  o, al menos, cree saber es que su futuro en un Euzkadi independiente difícilmente sería igual o mejor que en   un Euzkadi integrado definitiva y lealmente en España.

En cualquier caso, Pájaro bobo está convencido de que esa burguesía tiene medios suficientes  no sólo para  hacer que Eta abandone su guerra  sino también para que ciertos sectores clericales dejen de prestarle  su apoyo. Para ello   esa burguesía debe empezar por convencerse  a sí misma de que está en juego su dinero. Como es sabido,  a la burguesía no le gustan  los juegos peligrosos.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿cómo se puede convencer a la burguesía vasca de que hay que acabar con Eta en aras de su propio interés?

España: ¿del Estado de las Autonomías a la nación de naciúnculas?

Pájaro bobo lo aprendió de Karl  Marx,  judío de Trier (Tréveris) y  teórico del cambio social por salto cualitativo, hace muchos años y desde entonces no deja de aplicarlo a su manera y vomitar: «Hasta ahora los españoles se han dedicado a criticar el Estado de las Autonomías cuando  lo que hace falta es cambiarlo».

Con fecha de hoy,  Gabriel Albiac,  uno de los pocos comentaristas  con temple y vibración que nos quedan, blasfema en el ABC de todos los españoles: «El Estado de las Autonomías es hoy incompatible con las supervivencia [de España]».

La situación es tanto más grave cuanto que  nuestro jefe de Gobierno, falto de sentido de Estado y sentimiento patriótico, se empeña en continuar su huida hacia adelante y en satisfacer con todos los kindersorpresas y todas las chuches a su alcance las demandas de los separatistas para tenerlos contentos  o,  al menos,  entretenidos   mientras él mande. Así, la derrota está cantada:  derrota como ruta y derrota como meta final.

España avanza inexorablemente hacia su autodestrucción.

El hecho de que Ibarretxe,  presidente del gobierno vasco, se niegue a abandonar su cargo,  situándolo fuera y por encima  de la jurisdicción del  Estado español,  no es menos sintomático que la decisión de Montilla, presidente de la Generalidad catalana, de no acatar, por incompetente,  el fallo del Tribunal Constitucional  en todo lo que,  a su juicio, sea contrario a los intereses de Cataluña.

Nos encontramos  ante dos casos de desobediencia institucional tanto más graves cuanto que se basan, de una parte, en  la certeza de que el Gobierno/Estado español  carece de medios para obligarlos a acatar la Constitución y, de otra parte, en  el convencimiento de que su actitud de rebeldía no va a tener castigo alguno sino que, a la larga, va a fortalecer su posición y va a facilitar la consecución del objetivo ultimo o penúltimo:  dejar sin efecto la Constitución española de 1978 por vía de la desobediencia reiterada y el incumplimiento sistemático.

Ya ahora, por mor de esa práctica dolosa ensayada  una mil veces, dentro del territorio español  hay varios  Entes Autonómicos que se han erigido de hecho en naciúnculas o naciones de bolsillo con sus tres poderes  y una representación exterior propia e  independiente de España.

De momento tenemos dos de esas naciúnculas y una tercera que, según prece,  ha sufrido un aborto a última hora. Pero, en cambio,  hay  como media docena que aspira a sacar la cabeza en Bruselas, en Europa y donde sea necesario para no ser menos que Cataluña y eso que llaman Euzkadi.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿y si España ya  hubiera dejado atrás el Estado de las Autonomías  y hubiera pasado a ser una  nación de naciúnculas?

Del Idióticon de Pájaro bobo

Naciúncula, del latín natiuncunla, diminutivo de natio. Según Pájaro bobo, la naciúncula permanece alojada en el seno de la nación madre hasta que alcanza su mayoría de edad y puede ingresar en los organismos internacionales y, por descontado, en la ONU.  Durante ese tiempo, la nación madre/nodriza  (en catalán, dida)  está obligada a mantenerla, instruirla y vestirla  progresivamente con todos los atributos propios de una nación. Evidentemente,  el sueño de toda naciúncula es suplantar a su madre en el concierto de las naciones.

Hispania, natio natiuncularum

Vascongadas: ¿hacia el fin de la dictadura del terror?

Pájaro bobo entiende que, como en Vascongadas no hay libertad, tampoco hay democracia;  y, como no  hay democracia, ni hay ni puede haber elecciones libres  y  democráticas.

Estamos en la Nistria del Nervión,  extraña y anacrónica naciúncula sometida desde hace más de tres décadas   a un régimen de terror,   con una comunidad opresora y una comunidad oprimida. El régimen de terror lo impuso y lo mantiene vigente Eta, organización criminal bendecida por el obispo Uriarte.  Beneficiaria suya es la comunidad de sentimiento separatista/independentista  equivalente,  en las condiciones actuales,   a algo más de la mitad de la atemorizada población del pequeño país.

Corte vertical.

Frente a Eta, sus valedores  y sus beneficiarios está la comunidad de lengua y sentimiento españoles, que sobrevive en condiciones de opresión, persecución y marginación social.  Como en Cataluña,  en Vascongadas ser español y declararlo públicamente es un delito que puede traerte muchas penas, entre ellas la pena capital. En Cataluña, la muerte civil, esa forma de subsistencia en la que el ser humano, despojado de sus derechos cívicos  y sus señas  de identidad, vaga por espacios cerrados  como alma en pena.

Si lo sabrá Pájaro bobo,  morador del búnker de pladur…

En Vascongadas,  Nistria del Nervión,  ha habido recientemente  elecciones y, cómo no, las ha ganado el PNV, partido de la burguesía financiero-clerical  protegido por los trabucaires de Eta y su organización.

No obstante, Pájaro bobo entiende que, de acuerdo con la aritmética electoral,  el PNV debe tener prioridad a la hora del formar gobierno, un gobierno que, curiosamente, no sería realmente  democrático, por la sencilla razón de que ese partido, el PNV, es el principal beneficiario de una situación  irregular en términos de justicia social y política.

Con la ley en la mano, y ateniéndonos exclusivamente a su letra, Pájaro bobo entiende que el PNV tendría derecho no sólo a formar gobierno sino incluso a gobernar en minoría. Sólo si el tal Ibarretxe renunciara expresamente  a ese derecho  en primera o segunda instancia, el testigo debería pasar  a la  formación siguiente en número de votos. O sea, al PSE de Patxi  López.

Rosa Díez, atenta a la jugada, se ha apresurado a decir que no quiere trampantojos y  añagazas tipo  Montilla. Pájaro bobo se permitiría corregirla y declarar: «Queremos una solución tipo  Vidal-Quadras». Aunque, bien mirado, ¿hay algún Vidal-Quadras en Vascongadas?

En esta situación cabe pensar que Eta podría llevar a cabo unas cuantas  acciones criminales para recuperar el  control  de la población vasca y sus caseríos,  pero también es  lícito imaginar que la  banda ha perdido definitivamente la larga guerra  y poco a poco se irá abriendo paso la razón, precursora de la democracia.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿existe la posibilidad de que los líderes del PNV,  sabedores  de que han sido   beneficiarios de un régimen de terror por espacio de treinta años,  renuncien  libremente ahora a su derecho/prerrogativa de  formar gobierno?

Nota aclaratoria
Nistria del Nervión no figura aún en los mapas, pero  ya ha sido reconocida como Estado soberano por naciúnculas como la República de Cataluña, Gibraltar, Islas Caimán y Andorra.

Cataluña: ¿nace una naciúncula?

Gracias sobre todo al Estado de las Autonomías, hoy en el seno de España hay varias naciúnculas en proceso de gestación. De todas ellas, Cataluña es la que se halla en fase más avanzada. De hecho, esta nascitura tiene ya  más  de medio cuerpo fuera del útero materno.

Pájaro bobo entiende que el alumbramiento de una naciúncula por vía de la intriga-negociación requiere, además de tiempo,  tres grandes componentes, a saber:

1)  Marco legislativo.
2)  Dinero para la financiación del proyecto.
3)  Programa político, económico y social

En el caso de Cataluña,  el marco legislativo es el llamado Estatuto, que constituye de facto una Constitución. Su aprobación por parte del Tribunal Constitucional dejará al Parlamento de Cataluña vía libre para declarar la independencia de manera unilateral pero legalmente  válida. Además, pondrá  a España en una situación de inferioridad y dependencia con respecto a Cataluña.  Los catalanes podrán entrar y salir libremente de  España, y también ocupar  cargos de responsabilidad en su Administración, mientras que los españoles no pondrán entrar y salir libremente de Cataluña y,  mucho menos, ocupar cargos de responsabilidad en su Administración.

En opinión de Pájaro bobo, la aprobación de dicho texto jurídico y con él del término «nación» aplicado a Cataluña  constituirá, si llega a producirse,  una  vulneración consciente,  deliberada y dolosa del núcleo semántico de la Constitución vigente; quiere decirse de su concepto fundamental:   la nación española como sujeto único e inalienable de la soberanía nacional.

Acaso los miembros del Tribunal Constitucional deberían saber y respetar que en ningún texto sometido a la jurisdicción de la Constitución española de 1978, hoy vigente,  puede y/o debe aparecer la palabra nación si no es referida a España o, lo que es igual, de manera que menoscabe o ponga en entredicho su condición de sujeto de la soberanía nacional.

2) El dinero es absolutamente imprescindible para financiar este o cualquier otro  proyecto independentista. Ahora, dar dinero a los separatistas catalanes es una traición y una clara malversación de fondos pertenecientes al erario público  y a los españoles, y, por todo ello, un delito tanto más grave cuanto que el Gobierno sabe sobradamente  a dónde va a parar ese dinero y qué se hace con él. Por lo tanto,  el Gobierno es cómplice de esa traición y esa malversación de fondos   pertenecientes a los españoles. Traición reiterada y malversación de fondos igualmente reiterada.

3) Con ese dinero los separatistas catalanes están llevando a cabo un programa político, económico y social destinado a dotar a Cataluña de la estructura propia de un Estado soberano.  Y lo están haciendo a plena luz del día.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿habría que destituir y procesar al jefe del Gobierno  para poner fin a ese estado de cosas antes de que sea tarde?

Miguel en la red

En su camino hacia no sabemos dónde, Miguel  ha realizado su primer gran proyecto: una librería totalmente informatizada, desde el control, permanentemente actualizado,  de existencias hasta la consulta de títulos mediante un interfaz de pantallas táctiles con siete puntos de acceso  a disposición de los visitantes/clientes. La máquina es el cerebro integral;  el ser humano, que en definitiva es el que la ha creado,  un elemento auxiliar: vigila su funcionamiento y  el uso/usufructo de  su banco de datos.

La innovadora aportación de Miguel ha consistido en la aplicación de material ya existente a una librería de proporciones gigantescas. Tan gigantescas que la inauguración del establecimiento, situado en la barcelonesa Rambla de Cataluña, contó con la presencia del ministro de Cultura, el alcalde de Barcelona y  el escritor Juan Marsé,  así como de los directivos de la firma propietaria, la alemana Bertelsmann, y de la empresa, también  alemana,  para la que Miguel investiga, inventa e incluso trabaja.

Para él ha sido una oportunidad en la que ha podido poner de manifiesto sus dotes creadoras.
Miguel Ibero, barcelonés,  hijo de Ramón Ibero, extremeño,  hijo de Miguel Ibero, castellano, es un enigma.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿qué nos reserva ese enigma?

Autonomías: derroche y apalancamiento

Alberto Núñez Feijóo, presidente in pectore de la Junta de Galicia, ha dicho que «la situación financiera de la Junta es una incógnita». Con un poco de sana malicia podemos sustituir el término «incógnita», siempre equívoco,  por el de «agujero negro», siempre unívoco.

En cualquier caso habrá que prepararse  para aceptar, engullir y digerir la plasta que, un día u otro, el dirigente del PP va a poner sobre la mesa autonómica galaica.

Es posible que la medida lleve a Patxi López, en el supuesto de que efectivamente sea nombrado lindakara de Euskadi por su cara bonita,  a hacer lo mismo o casi lo mismo en la naciúncula vasca, conocida en este minifundio virtual como la Nistria del Nervión. Entonces, tal vez nos enteremos  de algunas de las ayudas que reciben los gudaris de Eta y toda su banda, ya sea en dinero o en especie.

Más difícil y más lejano queda la posibilidad de levantar  la plasta-ciénaga de la Generalidad de la mitad de los catalanes con su proyecto independentista financiado con dinero de los españoles. Toda la estructura de un Estado soberano con sus ministerios y sus ministros, con sus delegaciones y sus delgados, con sus embajadas y sus embajadores, con sus propios cuerpos de seguridad y nuestra ministra de indefensa.

Habrá que esperar a ver si el Tribunal Constitucional da el visto bueno o el visto malo al Estatuto de Cataluña. Mientras tanto,

pregunta ingenua e intempestiva: ¿saben Zapatero y Rajoy en qué consiste el apalancamiento como base de la financiación de un proyecto independentista?

Israel: Irán

Israel puede verse como el Estado, la nación  y la patria de los judíos.  Por su situación geográfica, también puede verse como la frontera oriental de Occidente o, más concretamente, de Europa. Incluso como un enclave europeo en pleno mundo árabo-musulmán.

Hay quienes dicen que atacar a Israel es atacar al mundo occidental y que después de Israel vendrá Europa.

Sin merma de lo dicho,  Israel puede verse igualmente  como  un portaaviones anclado frente a las arenas del desierto o, si se prefiere,  frente a los pozos de petróleo de Oriente Medio, para actuar en caso necesario como plataforma de desembarco y  cabeza de puente de las tropas estadounidenses, ya sea con uniformes de los  marines,  de las fuerzas de pacificación de la ONU o de los  soldados de la OTAN.

Mientras haya petróleo en los desiertos arábigos —pongamos veinticinco años—,  Israel contará con la protección estratégica y la presencia física  de Estados Unidos.

Israel puede verse asimismo como el gran aliado geoestratégico de Estados Unidos.  Y siempre se ha dicho que en las fuerzas ocultas que gobiernan el mundo la presencia judía es decisiva.

Sea de todo ello lo que fuere,  lo cierto es que Israel es infinitamente más que Israel:  un territorio de veintiún mil  kilómetros cuadrados (como  la provincia de Badajoz) y apenas  siete millones de habitantes  (menos un veinte por ciento de árabes israelíes),

Como a lo largo de toda su historia,  actualmente Israel lucha por su supervivencia. Durante décadas ha conseguido frenar el acoso de las jarcas del desierto, pero ahora  Irán está a punto de fabricar una bomba atómica y liderar  los países del mundo islámico.  ¿Primer objetivo? Arrasar Israel hasta que no quede de él ni siquiera el recuerdo.

Israel lo sabe y, aunque le gustaría lanzar un ataque preventivo  por sorpresa (Blitzkrieg)  y destruir todas las instalaciones implicadas en la  fabricación de armas nucleares, no lo hace. Estados Unidos no lo autoriza y,  llegado el momento,  es posible que no lo permitiera. Situación muy difícil. Acaso la más difícil de toda su difícil  historia: está en juego no sólo la supervivencia de Israel como nación y Estado sino incluso la  de todos los judíos como colectividad.

Entre los judíos hay quienes propugnan un ataque  relámpago a vida o muerte  y quienes  sostienen que Israel tendrá que aprender a convivir con un Irán convertido en potencia nuclear.  Mientras tanto hay que frenar por todos los medios disponibles  la carrera armamentística del país de los medos. Aquí entran en juego los servicios secretos del Mosad con sus avanzadas técnicas de  espionaje y sabotaje. Todos los  científicos que trabajan en el proyecto nuclear iraní están en la lista negra, al igual que los gobiernos y las empresas  que le suministran equipos de investigación y seguridad.  En ese campo, los judíos hacen auténticos prodigios y pueden obstaculizar sistemáticamente  la puesta a punto del proyecto iraní  y, con tiempo y suerte,  incluso malograrlo definitivamente. En esas están.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué harán Estados Unidos e Israel si un año después de tener la bomba atómica Irán les presenta un ultimátum que va desde la creación y el reconocimiento de un Estado palestino hasta el pago de  indemnizaciones multimillonarias a Irak y Afganistán por  la invasión  de  estos dos países?

Rosa Díez: Patxi López, Montilla y la política de la puta i la Ramoneta

Rosa nos lo advirtió:  el tal  López, el de la ikurroña en la solapa, nos puede salir rana. Y quien dice rana dice Montilla, la perfidia y la deslealtad personificadas.  Y parece ser que, una vez más,  Rosa va a tener razón.

Nos van llegando rumores, indicios y pruebas, nunca evidencias, de que el presunto o futurible lindakara (es un decir) ha empezado a tejer su red.  Pacto con el PP por aquí, pacto con los separatas del PNV por allí; o sea, componenda va y componenda viene.  Lo dicho, Rosa va camino de convertirse en vidente y adivina. A este paso, tertuliana televisiva.

Por lo visto y por  lo que está por  ver,  se trata de conciliar los intereses del partido, el PSOE, en Euskadi, conocido en este minifundio virtual como la Nistria del Nervión, y en los Madriles, capital de España y todas sus naciúnculas.

Hoy sabemos que Rodríguez Zapatero,  nuestro vil jefe de Gobierno,  pensaba  enseñar a Montilla lo que tenía que hacer y decir, y luego se encontró con lo que todos nos hemos encontrado y estamos padeciendo: una de las personas más abyectas que puede parir una madre. O, lo que es igual, un traidor de traidores en grado de  excelencia.

Ya veremos lo que da de sí el tal López (el pez, la pez y lópez).  En cualquier caso, a Rosa no se la dan con queso. En opinión de Pájaro bobo, lo que debe hacer es concentrarse en las elecciones al Parlamento europeo. Mientras tanto, puede declamar como el  rapero extremeño:

Ay  san Pedro,
yo te conocí ciruelo
y de tu fruto comí,
los milagros que tú hagas
que me los cuelguen a mí.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿seguirá el tal Patxi el ejemplo del inmundo Montilla e intentará engañarlos a todos y luego servirse de todos aplicando la fórmula mágica de la puta i la Ramoneta?

UPyD: de la transversalidad al proyecto nacional

Podemos pensar que, por encima de todo, UPyD tiene un proyecto constitucionalista y nacional. Pero como la realidad empieza aquí y  ahora,  parece necesario admitir, como punto de partida, que UPyD es una formación (¿partido o contrapartido?) social e ideológicamente transversal.

Y, como sus aportes humanos  provienen, casi por igual, de la izquierda (PSOE) y la derecha (PP), así como de Ciudadanos y  la abstención,  ahí podemos  ver una prueba  fehaciente de su doble transversalidad.

Por su cuenta y riesgo, Pájaro bobo se atreve a ver en ese fenómeno  una superación  tanto del esquema bipolar de las ideologías históricas como de la artificiosa parcelación de España, parcelación  que ha terminado por imponer un modelo territorial  desintegrador y, en consecuencia, política y económicamente  irracional. Y, por encima de todo,  fraudulento e inmoral en cuanto que consiste en imponer  algo a sabiendas —sí,  a sabiendas— de que es manifiestamente nocivo y perjudicial para aquellos a los que se les impone.

Miserables, miserables.

Frente a ese modelo territorial insolidario  y frente a ese proceso político desintegrador protagonizado por diecisiete naciúnculas a modo de irresponsables marionetas, UPyD propone un modelo integrador y unitario al servicio de la racionalidad política y económica y, en definitiva, al servicio de los españoles como ciudadanos libres y democráticos por decisión individual y suma de decisiones individuales.

Pájaro bobo se atreve a declarar que, en el ámbito de las relaciones humanas,  lo económicamente irracional es definitivamente  irrracional.  La economicidad es una condición imprescindible de todo sistema racional. Y  se entiende por economicidad la obtención de la máxima eficiencia  posible  con el mínimo consumo  posible.  Fraudes aparte.

Cuando alguien quiere convencernos de que la desunión o la desintegración responde a la voluntad de los españoles y sus intereses, estamos obligados no sólo a pensar que ese alguien obra de mala fe sino también y por encima de todo a tratar de impedir por todos los medios a nuestro alcance  que consiga su propósito.

Democracia,  racionalidad económica, racionalidad política.

Se dice que en las próximas elecciones al Parlamento europeo,  UPyD puede  obtener  un millón de votos.  Si así fuera,   pronto podría pasar a ser  la tercera fuerza política de España.

En opinión de Pájaro bobo, ese es el objetivo a conseguir y esa es la línea a seguir. Lo otro —la transversalidad  con sus derivados— es, en este caso, una teoría con pretensiones de explicación. Primero se cuentan los votos; después, si se quiere, se hace su distribución por tribus o familias ideológicas.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿cuándo tendrá UyD representación en todas las provincias españolas de modo que se salte a la torera el monstruoso corralón formado por todos los corralitos autonómicos   y pueda decir que es realmente una formación nacional con un proyecto nacional?

Montilla el Impotente

Después de prepararse la jugada  colocando mentalmente las piezas sobre el tablero a su gusto, Montilla se ha encontrado con que  hay quien le gana en perfidia y, por descontado, en poder.

Zapatero le ha aplicado la fórmula de la kindersorpresa, especialmente indicada para los practicantes de la política de la puta i la Ramoneta.

Ahora, el vil y abyecto Montilla,  dignísimo presidente de la Generalidad de la mitad de los catalanes, se encuentra con  que la financiación y el Estatuto están en manos de su jefe.

Y es lo que dice el tal Montilla: «Sin financiación no hay dinero y sin dinero no puedo ni montar embajadas de Cataluña ni intrigar para que nos aprueben el Estatuto».

Pregunta ingenua e intempestiva: «¿Hasta dónde quiere llegar Zaptero y qué prentende con su última kindersorpresa?

El carallot Carod y la jibarización del Estado español

En las ciencias empíricas y concretamente en medicina se sigue un método teórico-práctico  que, convenientemente adaptado, puede  adoptarse  y practicarse con provecho  en otras muchas disciplinas y actividades humanas.

En medicina, una vez fijado el tema de estudio y/o investigación,  se establece un marco general de acuerdo con un método deductivo. El marco  —-por ejemplo, el cuerpo humano o, mejor aún, un paciente como unidad psicosomática—-  proporciona el  cuadro clínico que preside todas y cada una de las intervenciones del médico en puntos concretos.

Dentro de ciertos límites lógicos, el cuadro deberá  ser lo más amplio y lo más completo posible;  cada  intervención, lo más reducida  y lo menos lesiva y lo menos  agresiva posible,  máxime   cuando se toma  como referencia y punto de partida/llegada teórico una situación de equilibrio o de salud inicial.  Evidentemente, en la práctica la agresividad de  una intervención médica vendrá determinada  siempre por la gravedad del mal y la agresividad de los agentes malignos.

En definitiva, cuadro general e intervención deben ser complementarios, como de hecho lo son la deducción y la inducción en cuanto partes de un mismo modelo de razonamiento  y un mismo método operativo.

Es posible que el carallot (botarate) Carod no sepa nada de todo lo dicho, pero el caso es que lo practica con asiduidad y aprovechamiento.  Los separatistas catalanes tienen un proyecto integral, concebido de acuerdo con una visión deductiva —-el Estado catalán y la colonización-catalanización de los pueblos de España— y puesto en marcha de acuerdo con un método  inductivo que parte de Cataluña y tiene como objetivo inmediato sustraerla a la geografía y la política  españolas para convertirla en un oasis y, más exactamente, en una naciúncula.

Pájaro bobo se malicia que, aunque se dice que el tal carallot se ha ido a Ecuador con un millón de euros para fomentar las lenguas de  los indígenas amazónicos, en realidad su misión consiste en aprender la técnica de la jibarización, pues piensa y dice: «Si los catalanes conseguimos jibarizar la cabeza de Rodríguez Zapatero,   jefe del Gobierno español, habremos jibarizado  la idea de España   que tiene en ella».

En esas está.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿será tamaña idea una  de las grandes aportaciones de la intelectualidad catalanoseparatista a la historia del  pensamiento político  de Occidente bajo la fórmula:  A la  jibarización del Estado por la jibarización de la cabeza de su jefe de Gobierno?

De cómo, cuándo, dónde y por qué Pájaro bobo llamó hijo de puta a Toni Farrés, alcalde de Sabadell

A principios de los años setenta del siglo XX, Pájaro bobo recaló en Sabadell, a la sazón ciudad piloto del deporte español entre otras muchas cosas.   Poco después, cuando  surgieron  los primeros movimientos clandestinos  en el ámbito suburbial,  él  se situó de manera tácita pero inequívoca a la izquierda por fidelidad a la figura paterna que su madre le había enseñado a querer,  respetar y admirar.

A diferencia de Sigmund Freud, que según confesión propia tuvo un padre pusilánime,  Pájaro bobo vio siempre a su  padre como  arquetipo del  hombre valiente y leal.  De hecho,  Miguel Ibero Alonso vivió y murió fiel a sus ideas sociales y socialistas.  Tras ser encarcelado en julio de 1936,   fue vejado y golpeado repetidas veces, colgado de los pies, cabeza abajo, y, por último, fusilado con tres compañeros suyos.   En Hervás, donde residía con su familia, todavía es fama que uno de los cuatro permaneció de pie cuando ya estaba  muerto.

En la ciudad catalana, Pájaro bobo siguió  las actividades de los movimientos obreros y vecinales desde los albores de la transición democrática, pues  tenía cierta  amistad con varios militantes del PSUC. Un día, éstos fueron a verlo y le dijeron que Camacho, el de CCOO, estaba en Ca  n’Oriach; que  también acudiría Toni Farrés.  Y, claro,   que si quería ir con ellos.  Pájaro bobo  fue.

Efectivamente, allí estaba el sindicalista Camacho. Después llegó  Toni Farrés, a la sazón líder de las gentes de las barriadas obreras de Sabadell.  Pájaro bobo  lo conoció, pero no recuerda si llegó a hablar con él.  Lo que sí recuerda, porque conserva o conservaba  la prueba documental, es que le preguntaron  cómo se llamaba y, terminado el jolgorio, alguien empezó a cantar nombres y a entregar carnés. Cuando Pájaro bobo oyó el nombre de Ramón Ibero, compareció en el estrado y recogió el suyo. Ahora ya era del PSUC.

A mediados de los setenta, los barrios obreros  de Sabadell eran auténticos polvorines. Sindicatos y asociaciones de vecinos organizaban continuas  manifestaciones,  huelgas y actos de rebeldía y oposición a la Dictadura. Como Pájaro bobo pudo comprobar muy pronto, los pesuqueros del centro de la ciudad  eran catalanistas de una presunta izquierda ilustrada,  no obreros,  y, como también  pudo comprobar muy pronto, iban a los núcleos más activos   de la periferia a  prender la mecha y luego desaparecían, dejando a los obreros —en definitiva, obreros españoles—  a merced de los grises. El único catalán que daba la cara era Toni Farrés, que en las manifestaciones iba siempre en primera fila.  Y así ocurrió cuando, tras una de las primeras huelgas de Unidad Hermética, la policía realizó  una gran redada  y detuvo a trece agitadores;  de los trece, sólo él era catalán.

Incontables ejemplos como ese llevaron a Pájaro bobo a apartarse no de los obreros y los trabajadores de las barriadas,  a los que apenas conocía, sino de los pesuqueros, compañeros de viaje desleales y practicantes avezados y contumaces  del  doble juego.

Es hora de decir  que en Sabadell, como en tantas y tantas ciudades industriales de Cataluña, la lucha contra la dictadura de Franco se inició y se mantuvo, ¡exclusivamente!,  en los barrios habitados por gentes llegadas de Andalucía y Extremadura. Al menos, mientras persistió la represión y  en el aire flotaron el peligro de involución y la incertidumbre.

Desde los tiempos de la Revolución industrial,  los levantamientos y las luchas sociales contra la opresión han sido protagonizados  esencialmente por  los obreros, mientras que la burguesía formaba parte de la estructura de poder. En este caso, con el agravante de que la burguesía catalana cambió de bando para seguir conservando su condición de clase dominante y opresora. Y aquí  hay que añadir que si lo hizo fue gracias a una izquierda envilecida y traidora, la pseudoizquierda de los Maragalls, los  Obiols, los Raventós, los Nadals y los Montillas.

Esos son datos para la historia que cronistas e historiadores como el listillo y malintencionado Ferran Gallego deberían tener en cuenta a la hora de narrar la historia de la Transición y lo que en Cataluña los nuevos opresores  llaman ahora  «lucha contra la dictadura franquista».  ¿Lucha  contra qué? ¿Vosotros?

Miserables, miserables.

Por todo ello,  Pájaro bobo terminó adoptando  una actitud distante ante un panorama político convulso y confuso, en el que la memoria de su padre actuaba a la vez como  elemento estimulante y disuasorio.

Cuando llegaron las primeras elecciones, Pájaro bobo ya se  había procurado un cuadro general de la situación y había   extraído sus primeras conclusiones. Por eso, un día, cuando,  paseando por el centro de Sabadell, vio un grupo de pesuqueros que colgaban sus carteles  de las paredes, a la altura de la fuente del Paseo, se acercó a ellos. Eran del grupo de Farrés. Quiere recordar que allí estaban  Jordi Sapés, conocido como el Flaviolo,   Pere Ros y la Camarasa, que tenía una tienda de deportes cerca de la Plaza de Mercado. Precisamente,  la tal  Camarasa, al verlo,  le dijo con retintín: «¡Adiós!». Pájaro se  acercó a ella y le contestó:  «Ten en cuenta que yo no soy un  traidor. Los traidores sois vosotros que cogéis los votos de los trabajadores de las barriadas, que son comunistas españoles,  y luego se los dáis a la burguesía». «Sí, sí —le replicó la susodicha—, pero eso lo sabes tú, ellos no».

La sospecha se había convertido en certeza y la certeza en rabia. ¿Le pasaría a él como a su padre?.

Por lo pronto, Pájaro bobo ya  sabía que, como tantas veces en la historia, los obreros eran traicionados por agentes al servicio de la burguesía. Y, como tantas veces en la historia, la burguesía sólo aparecería en escena cuando ésta estuviera  libre de barricadas  y a punto para la toma del poder.

En ese momento, Pájaro bobo inició en solitario una andadura que le llevó de un falso partido de izquierdas a un falso partido de derechas y de un falso partido de derechas a un falso partido de ultraderecha.  Y, como no encontró lo que buscaba —sencillamente,   un partido español formado por españoles—, terminó en el Hogar del Legionario de Barcelona,  donde se pasaba las tardes del sábado cantando el Himno de la fiel Infantería.

En esas debía de  estar cuando, una mañana de domingo de principios de los ochenta,  se dirigió a la Plaza de Mercado de Sabadell.  Antes entró en un bar que había, y tal vez aún hay, en la esquina de la calle que da directamente a ella. Al salir, poco menos que trompicado,  se encontró delante de él a Toni Farrés, flamante y victorioso  alcalde de la ciudad, que intentó saludarle.

Pájaro bobo: «Tú a mí no tienes que saludarme. Tú eres un hijo de puta». Toni Farrés  quedó petrificado.  Las arrugas de su cara se hundieron profundamente en su carne y, cuando se repuso, contestó: «Sin insultar». Pájaro bobo: «De acuerdo, no eres un hijo de puta.  Pero entonces eres un estafador».  «¿Cómo?».  «Que eres un estafador. Tú coges los votos de los trabajadores españoles de Ca  n’ Oriach, que son comunistas y españoles, y se los das a Pujol».

El pobre Toni Farrés, que en paz descanse, bajó la cabeza y se perdió.

Pájaro bobo considera ahora que su vida  ha estado marcada y enmarcada por dos experiencias  vividas  como dos  tragedias: la muerte de su padre y la conjura para destruir España.

Más allá de la muerte civil, el accidente «causal»

Pájaro bobo habla con XXX.  Parece ser que XXX pertenece al núcleo duro del catalanismo más duro. Dice que viene a  avisarle y le  recomienda que deje de meter bronca y  de intrigar contra Cataluña  si no quiere tener problemas.
–¿Problemas graves?
—Eso depende de ti. Tienes que captar los avisos que te llegan.
—Pero vosotros siempre habíais dicho que no llegaríais al asesinato, que eso quedaba para los vascos.
–Cierto.  Pero hay excepciones. Sobre todo cuando la meta está al alcance de la mano y un malparit nos cierra el paso.
—¿Os falta mucho?
–Menos de lo que piensas.
—¿Entonces?
—Normalmente bastan los procedimientos tradicionales. Pérdida del trabajo y expulsión del mundo laboral. Marginación social, peleas en el seno de la familia, etc.  Y, por supuesto, falta de dinero.  Siempre de manera gradual, con avisos y llamadas al orden intercalados periódicamente.  La colaboración del entorno familiar es muy importante. Hay  que ir minando la resistencia del malparit.  Y normalmente se consigue. O se marcha del país, claro. En muchos casos dejando aquí la  familia. Alguno incluso se ha vuelto loco.  Justamente eso es lo que podría pasarte a ti.
—-¿Y si el malparit no cede?
—-Pues entonces no hay  más remedio que apretarle las tuercas
—¿Vosotros no habéis pensado nunca que os puede salir mal la jugada?
—Claro, claro. No dejamos pruebas escritas.  Nunca hay huellas.
—¿Y por qué me dices todo esto?
—Porque ya lo sabes y, además, no puedes demostrarlo. Y puedes estar seguro de que, si abres la boca,  aumentará tu aislamiento social y político. Te lo garantizo.  Eres muy débil, muy vulnerable.  Nadie te creerá, empezando por los tuyos.   Y en último caso,  siempre queda el accidente.
—-¿Accidente? ¿Accidente de qué?  ¿Cómo? Bueno, tampoco me preocupa.  Nunca he tenido miedo.
—-Pues si no tienes miedo y no quieres cambiar, empieza a tomar precauciones.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿será  declarado Pájaro bobo loco de atar o sufrirá  un accidente causal en los próximos meses?

El aviso de XXX: desde el mar de las Angustias

A Pájaro bobo el aviso de XXX le llegó hace ya bastante tiempo;  posiblemente, de uno a tres años. En este blog, que es el suyo,  se encontrarán fácilmente alusiones a esa y otras  llamadas de aviso de diversa naturaleza; en especial, de marginación social, alguna incluso de provocación callejera.  Quien quiera puede leer la entrada «¿Democracia en el reino del terror?», correspondiente al 21 de mayo de 2007. En ella encontrará salsa y condumio en canti y cali. Delikatesse.

Cuando recibió el aviso de XXX, Pájaro bobo, aún rebelde pero ya  un tanto alicaído y con el cacumen mermado a causa de la edad,  decidió no hacer nada, no decir nada a nadie, ni siquiera a su santa esposa y,  mucho menos, a sus hijos para no inquietarlos y en definitiva para no complicar las cosas. Recuerda que entonces o antes Margarita, alma diáfana y dama blanca de su ajedrez, le dijo: «Yo nunca me separaré de ti». Y en otra oca: «Si quieres  nos vamos de aquí». Ella, catalana de mena  y residente en los aledaños  del Rovell de l’ou

Del aviso de XXX, como de todos los que ha ido recibiendo en el espacio de 25 o 30 años, Pájaro bobo no tiene prueba alguna. «Saps? Aquest noi està mal del cap. Tè mania persecutoria.  No tè amics. Es un malparit».  Hay que tener en cuenta que, como ha dicho varias veces, se encuentra en situación de muerte civil. No existe, y quien no existe difícilmente puede poner denuncias. Al menos, no es creíble, ni él ni lo que dice.  Y, curiosamente, cuanto más se empeña en convencer, menos convence. En cualquier caso, esa es una de las razones por las que llegó a las playas de UPyD.

De XXX  Pájaro bobo no sabe absolutamente nada. Puede imaginar que pertenecía a un grupo del colegio en el que trabajaba  Margarita  o a la rama gerundense de su familia.  Ahora recuerda, porque fue lo que más grabado le quedó, que hacia el fin de la conversación  dijo: «En Cataluña, el límite de la lucha por la independencia es el asesinato. Yo hasta ahí no  llego. Para mí ese es el límite».

En opinión de Pájaro bobo hay una manera de saber hasta qué punto es cierto lo que  Pájaro bobo cuenta. Sencillamente, averiguar cuántas personas han tenido o tienen una experiencia similar a la suya en Cataluña. Él, personalmente, cree que debe de haber cientos. Y, evidentemente, si no aparece nadie más, el lector de este blog tiene derecho a pensar lo peor de Pájaro bobo. En cualquier caso, una cosa podemos dar por segura: los separatistas catalanes no abrirán la boca. Consigna del Sanedrín pujoliano:«D’això no es parla!»

¿Y entonces  por qué Pájaro bobo ha hablado ahora, y no antes, del aviso de XXX?  Para él  la razón es sencilla.  Durante casi cuarenta años trabajó como traductor, o sea, escribió para otros y en nombre de otros. Eso le permitió atender a las necesidades de su familia con burguesa dignidad y, al mismo tiempo, acumular una inusitada cantidad de conocimientos. Imagínense a alguien que traduce o, lo que en este supuesto es igual, lee ocho horas al día durante cuarenta años. Por eso,   cuando, ya con setenta años, los amigos de XXX le jubilaron,  en vez de maldecirlos, les dio las gracias, pues le habían ayudado a recuperar su frustrada y secreta vocación. Y, naturalmente, se puso a escribir.  Su  blog fue desde el primer momento un prontuario en el que recogía,  de manera precipitada y a veces  desordenada,  muchas de  las ideas que había ido acumulando a lo largo de su vida laboral, una vida  durante la cual había leído y memorizado tanto como tres o cuatro personas juntas.  Y si el blog de Pájaro bobo fue en un principio  un prontuario,  el prontuario ha pasado  a ser con el tiempo el punto de partida del libro que quiere escribir si XXX y sus amigos le permiten terminar sin  quebrantos ni accidentes mayores la travesía de ese mar de las Angustias que es  la vida humana para él.

En cualquier caso,  gracias a unos y otros.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿A quién cree el lector de este blog que debe dedicar su libro Pájaro bobo?

Kosovo: misiones del Ejército español en el extranjero

Podemos imaginar que las misiones de un ejército nacional en el extranjero cumplen varias funciones. Una de ellas es mantener ese  ejército en condiciones operativas.  Tales  misiones tienen en casi todos los casos aspectos de  maniobras militares con fuego real y situaciones reales o semirreales.  Después están las relaciones internacionales y su juego de intereses.  Pájaro bobo habla de memoria y,  más exactamente,  echando mano de su experiencia como viejo y experimentado  ex jugador de ajedrez.

Kosovo no es ni una nación ni, mucho menos, un Estado. Con sus diez mil kilómetros cuadrados de extensión y sus dos millones escasos de habitantes, este brazo de tierra es en la actualidad la región más pobre de Europa. La independencia, declarada unilateralmente y apoyada por Estados Unidos y la OTAN,  con toda seguridad que no va a mejorar esas condiciones.

En realidad, Kosovo es una pequeña, pobre y triste pieza del tablero balcánico, siempre volcánico, siempre a punto de entrar en erupción.  Es comprensible que España, con problemas de separatismo en sus entrañas, no quiera estar en una zona geográfica a la que se ha obligado a declararse independiente por motivos no sólo ajenos sino abiertamente contrarios a los intereses de sus habitantes.

Y como España tiene por ministra de indefensa a una separatista, es lógico que, en  evitación de males mayores, Zapatero, obedeciendo órdenes superiores,  le ordenara que arriara la bandera y tocara retirada. La Carme Xacó es una subalterna de Montilla, y ya me dirán ustedes qué puede esperarse de  una ministra amontillada.  Claro que todo eso no ocurriría  si en el Gobierno de España no hubiera agentes periféricos, pero esa es  la triste realidad. Dicen que democracia es convivencia, no lealtad.

En cualquier caso podemos pensar que la tal Xacó se ha quedado con las ganas de asistir en primera persona al reconocimiento de Kosovo como nación independiente por parte de España.  Evidentemente, pensando siempre en Vascongadas y sobre todo en Cataluña. Para eso está ahí la susodicha fiera corrupia.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué nueva misión le gustaría a nuestra ministra de indefensa que asignaran al Ejército español en el extranjero?

Aborto: vida, ética y socialismo

A los ojos de Pájaro bobo,  el socialismo es una utopía, la utopía de la realidad racional. Y quien dice realidad racional dice realidad ética. Por eso, el socialismo tiene  a la vez   como norma racional y  ética la defensa activa de la vida en todas sus formas y la condena de la agresión a la vida en todas sus formas,  empezando por los procesos biológicos en fase inicial, pues entiende que por ellos pasa el camino que lleva a un futuro en el que la utopía dejará de ser utopía para alumbrar una realidad ética y racional.

A Pájaro bobo la cabeza  le dice que toda  perturbación y/o alteración dolosa de un proceso biológico es un atentado contra la ley natural.

Y si  la Iglesia se opone al aborto no es por capricho o cerrazón sino porque va contra la ley natural.  Si la Iglesia lo aprobara, seguiría  estando mal, seguiría siendo un delito en cuanto transgresión grave  de la ley natural.  Con el agravante de que,  en ese supuesto,  la Iglesia incurriría en un acto de prevaricación que, siempre en opinión de Pájaro bobo, la deslegitimaría.

En la práctica, el problema nos lleva a preguntarnos qué sentido tiene una norma ética cuando la inmensa mayoría de la sociedad está dispuesta a no cumplirla. La norma no sólo es correcta sino que además sólo esa norma es correcta, pero, como la sociedad ha decidido no cumplirla, tenemos que convenir que, a efectos prácticos,  no es ni viable ni válida.

Eso es lo que piensa Pájaro bobo,  pecador impenitente y más bien descreído al que la cabeza le recuerda a diario que hacer algo que está mal no es razón suficiente para decir que no está mal. Y tampoco  para conseguir que,  con el paso del tiempo, deje de estar mal.

Resumen. La Iglesia, en su condición de instancia ética,  no puede aprobar el aborto  como norma en condiciones normales  y la sociedad no está dispuesta a respetar una norma universal y ¡sagrada!  de la ley natural:  la defensa de la vida.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿hay alguna  manera de salir de ese dilema o se trata en última instancia  de un falso dilema?

La Generala en la picota

El bolchevique Montilla la envió a  los Madriles, capital del país vecino y opresor,  para que hiciera compañía al bachiller Corbacho, perteneciente al gremio  de los menesterosos intelectuales. Ella, de soltera Carmen Chacón y conocida en este minifundio virtual como  la Generala,  dio el sí y dijo que se aplicaría.   Como la misión era difícil y arriesgada, la moza comprendió enseguida que lo más pertinente era hacerse la  tonta, no la loca,  y no mencionar nunca a los mozos de escuadra. Por vivas a España no iba a quedar.

Una cosa es la colaboración y otra la complicidad. Corbacho, el pobre Corbacho,  no sabe nada de eso, ni lo sabrá nunca. Él está donde está como tonto útil.  Después vendrá el que tiene que venir.  Mientras tanto, una cuña es una cuña. Lo importante es no dejar  mal sabor de boca. Ni sospechas, Seguir  el ejemplo del Jordi Gonzàlez y el Malafuente.  Y el Florenci Rei, ese que habla del tiempo en la península.  Y tantos y tantos emisarios, agentes y quintacolumnistas como hay en los Madriles .

Aunque es obligado pensar que en Kosovo  la Chacón obedecía órdenes,  Zapatero, trapisondista  sin escrúpulos, no ha dudado ni un instante  en sacrificarla. Estaba en juego su rehabilitación política en el extranjero y, con ella, sus relaciones con Estados Unidos. En una situación así,  el susodicho estaría dispuesto a sacrificar a su mismísimo padre.

Si hasta ayer se hablaba elogiosamente  de la catalana de adopción y nacionalidad,  ahora le llueven palabras de condena y descalificación. En ellas  se la presenta como inepta e irresponsable y se habla incluso de su  dimisión (léase destitución).   Semejante tratamiento es tanto más llamativo  cuanto que hasta hace pocos días, incluso pocas horas,  la susodicha aparecía a menudo en los papeles  como  la posible y acaso probable sustituta/sucesora  de  Zapatero. La baza catalana del Sanedrín pujoliano para hacerse con el control de la Moncloa.

Veremos en qué queda el vendaval.  En primer lugar,  Zapatero debe recuperar su posición en las relaciones con Estados Unidos y, concretamente, con Obama. Después, ya veremos lo que dicen los militares, que,  en opinión de Pájaro bobo, tienen la última palabra en estos asuntos.  En cualquier caso, debemos pensar que la pobre mujer habrá salido escaldada. El soponcio ya no se lo quita nadie.  A lo mejor pide la excedencia.  Un año, por maternidad.

Pregunta ingenua e intempestiva:  ¿qué destino espera a la Chacón en el exranjero y en esa parte del extanjero llamada  España?

Zapatero, ¿hasta cuándo?

Está visto que Rodríguez Zapatero  no cambia. Después de engañar por activa y por pasiva a caciques autonómicos y  líderes políticos de todo signo,  se burló del pueblo llano con un cinismo que a Pájaro bobo  aún le sobrecoge  y le aterra.  Este delincuente ni cambia ni aprende.  Ni aprende ni cambia.

Tanto es así que, tras  todas esas experiencias y la lección de Bush, ciertamente  morrocotuda,  ahora se ha apresurado a volver a las andadas. La jugada de Kosovo, con nuestra ministra de Indefensa como  cómplice y subalterna,  se inscribe en su historial de trapisondista cínico y sin escrúpulos. A él no le importan ni los compromisos contraídos  ni los acuerdos pactados y firmados  por España.  El pobre  sigue convencido de que  es más listo que todos los demás juntos. Incluido Obama, negro americano y  nueva esperanza blanca del último imperio del planeta Tierra.

Aun así, podemos y debemos pensar que  el tal Zapatero no va a tardar en recibir su merecido:  el descrédito y el desprecio de todos los gobernantes con los que ha tratado. Lo malo es que las consecuencias de su vil e indigno comportamiento, tanto en el plano nacional como en el plano internacional, no las va a pagar él, las va a pagar España y las vamos a pagar los españoles.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué no se destituye y se procesa a un jefe de Gobierno que, con un comportamiento claramente delictivo,  está llevando a España a la ruina y  provocando su descrédito internacional?

Kosovo: ¿advertencia o escarmiento?

Podemos pensar que, dado  su talante,  a Zapatero, el trapisondista, le va a costar aprender la lección de Kosovo. El muy liante  se pensaba que todo el monte era orégano, y ahí está ahora:  urdiendo precipitadamente  un apaño  para salir del trance. Con la Chacón,  ministra de indefensa, como víctima y cómplice.  Matrimonio  de conveniencia   en primeras y últimas náuseas.

Habrá que ver si, a pesar suyo, el jefe de los socialistas tiene que devolver la catalanista a los chiqueros de la Barceloneta.

En cualquier caso,  Zapatero,  el trapisondista,  lo va a pasar mal y nos lo va hacer pasar mal a nosotros, los españoles,  víctimas de su  incurable e inenarrable falsedad.  Todo un embajador de España.  España —dicen ahora en la vieja Europa— siempre   se  va.

Probablemente, en un futuro próximo los españoles empezaremos  a sentir/sufrir las consecuencias de la última traición de Zapatero:  merma del  prestigio nacional  y merma del  dinero del Estado. Eso es lo que se puede leer en los papeles de allende nuestras  fronteras.

A Zapatero, el trapisondista, alguien debería haberle explicado en su momento que los Estados  soberanos no son autonomías y que los jefes de Estado no son caciques autonómicos como, verbigracia, ese ser abyecto y vil llamado Montilla, con el que el tal Zapatero practica asiduamente  el arte del  sablazo por la espalda y la puñalada trapera à la nonchalant.

Una cosa es la política de la puta i la Ramoneta y otra la geoestrategia. Kosovo no es ni una nación ni un Estado,  tampoco una naciúncula, ni siquiera una autonomía. Nada de eso pero mucho más que todo eso.   Kosovo es hoy el gozne sobre el que giran dos bloques geopolíticos: Rusia-Serbia y la OTAN.

Pregunta ingenua e intempestiva:   ¿y si, como cree Pájaro bobo, Zapatero no aprende la lección de Kosovo y se empeña en continuar con sus trapisondas y sus deslealtades en perjuidio de España y los españoles?

España-Cataluña: islas flotantes en el mar de la Sargantana

Enric Juliana,  agente del Sanedrín catalán  en los Madriles  conocido en este minifundio virtual con el sobrenombre de «Topo del buen Retiro», ha visto en sueños el futuro de España y la España del futuro: algo así como una docena de   islas mayores y menores   que, después de desprenderse de  su común  plataforma tectónica, flotan a la deriva  en el mar de la Sargantana,  ayer piélago,  mañana ciénaga.

Mar de la Sargatana (en catalán,  Lagartija) es el nombre que Pájaro bobo asignó hace tiempo al tramo del Mare Nostrum que se extiende desde las islas de Lampedusa y Pantelería, en el Este,  hasta el archipiélago de las Columbretes y las costas del Ampurdán, en la Fenicia de Poniente.

Una de esas islas es Cataluña, tierra de supervivientes. Enric Juliana, híbrido —cuerpo de hombre con nombre de mujer— y superviviente con credenciales de politólogo a sueldo de la Generalidad de la burguesía catalana,  vislumbra un futuro muy triste  para España y decididamente  glorioso para Cataluña.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué cree  Juliana,  cuerpo de hombre con nombre de mujer, que esas islas, después de flotar a la deriva,  volverán a unirse  y, cuando lo hagan, será  bajo el escudo y la lengua de Cataluña?

Los cachorros del carallot Carod y el Estatuto de Cataluña

Carod, el carallot de la Franja, fue durante bastante tiempo  un  protegido especial  de Convergencia y, por lo tanto, del Sanedrín catalán con sus sumos sacerdotes  (un cardenal-arzobispo y un abad),  sus familias burguesas   (de cien a ciento cincuenta)   y sus notables  (en torno a los doscientos).   Pero el carallot se soliviantó e hizo saber  a sus protectores/protegidos  que aquí, en la Fenicia de Poniente,  mandaba él.

Y a punto estuvo de salirse con la suya.

El carallot quería no sólo mantener  contactos con la Eta  vasca sino incluso  tener una Eta catalana para su  uso y disfrute.  No lo consiguió  porque,  si todas las burguesías del mundo son timoratas,  posiblemente la catalana lo es más que ninguna. Recuerden que sus miembros  se pasaron  casi  cuarenta años cantando el «Cara al sol», brazo en alto y riendo o sonriendo.

Por eso y por cosas que todavía no se pueden contar,  al carallot Carod le nombraron ministro de Asuntos Exteriores, su actual cargo.  Y ahí está el hombre haciendo el indio en el Amazonas, en Tierra Santa y en Tukmenistán

Pero el carallot siempre ha tenido el control directo y  personal de las juventudes radicales de Cataluña. Con ellas ha venido organizando actuaciones de diversa apariencia pero siempre con el mismo sello: agresiones a representantes de partidos españoles, así como a sus sedes y sus locales,  manifestaciones contra el Rey,  contra la bandera española y  otros símbolos del país vecino y opresor.

A esas y otras actuaciones  hay que sumar diversos happenings estudiantiles y  ejercicios de kale barroka a la catalana,  como  el  escenificado  este mes de marzo en  la Universidad de Barcelona y su entorno.  Aquí, las huestes del carallot se  enfrentaron a los mozos  de la policía autonómica, la misma que hizo prácticas en Israel,  con un balance en verdad preocupante:  diez heridos en el bando de las juventudes universitarias y pseudouniversitarias,  frente a once heridos en el bando de las fuerzas del orden y la represión.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué tienen preparado las juventudes radicales del carallot Carod para cuando se haga público el fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, un fallo presumiblemente demoledor?

Próximo objetivo de UPyD: Europa

Es evidente que en estos momentos UPyD debe concentrar todas sus fuerzas y todos sus esfuerzos en un objetivo: entrar en el Parlamento Europeo,  cuyas elecciones están programadas para principios de junio próximo.

Si lo consigue habrá superado por elevación todas esas discusiones que ahora tratan de  distraerla, lastrarla   y en definitiva reducir su capacidad de lucha. La actitud a adoptar en tales  casos nos viene dada por Cervantes  en su famosísima fórmula:

«Que ladren los perros, decía el Quijote, luego cabalgamos».

Tenemos derecho/obligación de pensar que son muchos los españoles que están pendientes de los resultados de UPyD para redefinir su postura y naturalmente su voto en un futuro inmediato, cansados de tanta deslealtad  y tanta incompetencia como vienen demostrando nuestros dirigentes.

Por consiguiente, en opinión de Pájaro bobo,  UPyD  debe concentrarse tanto en las elecciones al Parlamento Europeo  como en las responsabilidades que puede tener y  muy probablemente tendrá a partir del día siguiente.

Ya ahora podemos decir que esas responsabilidades nos imponen una regeneración integral de la vida política nacional de acuerdo con tres ejes:  Constitución, eficacia y lealtad.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tiene UPyD  a punto su programa de trabajo?

Cuarenta y cinco millones de españoles nos contemplan.

La novela

Pájaro bobo tenía pensado y programado pasarse los últimos años de su vida escribiendo. Muchas cosas las tenía ya esbozadas e incluso plasmadas sobre papel. Había que ordenarlas,  pulirlas y darles la forma definitiva. Ese era su plan, pero el tiempo pasaba y, por unas cosas u otras, no terminaba de centrarse en la tarea e hincarle el diente con ganas.

Como él sabe que en esos casos lo más fácil e incluso lo mejor para él es romper la baraja, la rompió. Y en esas está.

Pájaro bobo ha recuperado su novela, lo que tiene escrito de ella, y sus papeles: cuentos, ensayos y andróminas varias. Lo que salga ahora es lo que hay porque curiosamente es lo que había.

Uno es lo que es cuando deja de ser lo que era.

El apagón

Pájaro bobo no cierra la industria, pero se toma una pausa para reflexionar y  cambiar de frente. De frente y, por lo tanto, de armas y aliados.  Nacemos solos y morimos solos. Pájaro bobo ha decidido empezar a prepararse en solitario para el apagón.

Parece ser que fue Ortega y Gasset, el pequeño filósofo español, el que dijo: «Cuando en el mundo sólo hubiera una solución siempre habría dos: ésa y salirse del mundo».

Pregunta  ingenua e intempestiva:  ¿hacía falta ir a estudiar a Alemania para alumbrar semejante genialidad?

Ni blog ni blogger

Yo,  Ramón Ibero Iglesias, con DNI 37 47 87 99, deseo causar baja como  afiliado de UPyD a partir de este mismo momento. Solicito la desconexión de mi blog.

Ramón Ibero

Despedida sin despedida

Pájaro bobo decide cerrar su industria con dos textos:  El muro de papel Con el ojo en el ojo de buey. De ellos puede decirse  que,  en cuanto terminus a quo terminus ad quem respectivamente, delimitan el espacio en el que ha vivido, ha pensado y se ha movido el propietario/gerente  de la industria  y morador/recluso del búnker durante algo así como dos años i la torna.

Un pequeño universo construido con la imaginación y utópicamente racional. Contemplado en la distancia,  naturalmente a vista de pájaro, y ya enajenado para siempre, permite a su ingeniero y arquitecto decir y escribir:  los límites  de mi mundo son los límites de mi imaginario, los límites de mi imaginario son los límites de mi mundo.

Y de la misma manera que un día Pájaro bobo se insurpó la idea/visión/construcción del atormentado ingeniero, maestro de escuela y recluta austríaco Ludwig Wittgenstein para darle la vuelta y traducirla  a su lógica y a  su lengua, ahora, con esta despedida sin despedida, se  apropia también una idea de Friedrich Nietzsche, viejo conmilitón suyo, según el cual la historia con sus comparsas existe en función de los genios en cuanto que está  a su servicio.

Como parece evidente que en ese caso el pobre Nietzsche, helenista metido a teólogo y filósofo, no pensaba en los genios de la historia sino en sí mismo, Pájaro bobo puede hacer otro tanto ahora  y pensar y decir que la historia existe por él y para él, que en definitiva es lo que piensa y dice,  o desearía decir,  todo bicho viviente, pensante y hablante.

Pregunta ingenua e intempestiva: ¿acaso  no es todo ser humano creador de un universo propio con sus genios y sus comparsas?